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jueves, 3 de febrero de 2011

DOS MAS

Los terroristas habían ocupado el edificio completo. Se hizo necesaria la intervención de las fuerzas especiales, los GEOS. Cuando los primeros de ellos se descolgaron desde el tejado fueron rápidamente reducidos por unos terroristas más numerosos y bien equipados. Uno de ellos cogió a un agente y se lo llevó a una ventana de la 5ª planta, arrojándolo al vacío...Todos los allí presentes (fuerzas del orden, bomberos, sanitarios, prensa y curiosos) se hincaron de rodillas ante el grito desgarrador que rompió el tenso silencio:  "GEO VÁ...."

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Estrelló su coche contra la fuente de La Cibeles. A duras penas consiguió, no sin esfuerzos, salir de él solo con cortes y magulladuras. ´Se dirigió al agente municipal que junto con un gran número de curiosos se había acercado al siniestro y señalando a la diosa en su carroza le dijo: "Iba como una loca"

jueves, 10 de diciembre de 2009

LA CASA CON LIBROS
















Rutas, caminos, senderos
libros, libros y más libros
música, vino y danzas
y mañana buen levante
para andar nuevos caminos,
libros, libros, que no falten...










sábado, 22 de agosto de 2009

Ese instante

Unos momentos, tan solo unos breves momentos
Lo que tarda un parpadeo en ocultar tu mirada
Eso es lo que necesito para retener tu imagen

Unos instantes, tan solo unos fugaces instantes
El tiempo en que el objetivo encuadra un paisaje
Eso es lo que necesito para perpetuar tu aura

Unos suspiros, tan solo unos sosegados suspiros
El tiempo que perdura un reflejo en el cristal
Eso es lo que necesito para poderte recordar

Una ocasión, tan solo una única ocasión
El tiempo que transcurre en un silencio total
Eso es lo que necesito para grabarme tu voz

Un plazo, tan solo un corto plazo
El tiempo que empleamos en una respiración
Eso es lo que necesito para poderte soñar


Y para olvidarte…tendré toda la eternidad

domingo, 28 de junio de 2009

Noche Bruja

Al fondo el rumor del mar
la luna peinando ansias
las cigarras entonando sus cánticos
un castillo en el horizonte
una lumbre mágica que cumple deseos
un árbol que cobija del viento
una música suave, aterciopelada
y unos amigos que comparten la vida...

El conjuro está servido

viernes, 22 de mayo de 2009

AMORES… TURBIOS

Tenía sensaciones de culpabilidad. Culpable porque toda su vida había rastreado por las cloacas urbanas, mendigando un poco de cariño sin apenas éxito.

En su adolescencia, frecuentaba los cines de sesión continua y se sentaba cerca de las jóvenes (o no tan jóvenes) que acudían solas, en la esperanza de que un roce aparentemente casual diera paso a mayores intimidades. Nunca obtuvo fruto alguno, aunque en una ocasión otra joven de aproximadamente su edad, probablemente atenazada por el miedo a un escándalo, le permitió ascender con su mano mucho más allá de lo que él se habría imaginado posible, pero por lo general todo terminaba siempre con una vergonzante retirada, antes de que la irritada sufridora de sus “caricias” formase un lío y requiriese los servicios de los acomodadores. En cualquier caso aquella única ocasión exitosa, le sirvió para fantasear en solitario sobre las relaciones que no alcanzaba a tener en compañía

Con el tiempo, cuando su nivel económico se hizo autosuficiente, empezó a frecuentar prostíbulos, clubs nocturnos y cualquier tipo de local en el que se ofreciera amor temporal, aunque fuera a costa de un pago. Pero tampoco ese tipo de relación colmaba sus ansias de afecto, y a medida que fue desarrollando su personalidad, se le hizo más latente la sensación de que necesitaba otra cosa y fue dilatando ese tipo de visitas hasta casi eliminarlas.

De repente el país comenzó a cambiar. La libertad vibraba en las calles, los quioscos de prensa rebosaban portadas de desnudos que eran inimaginables hasta entonces, los programas de televisión abordaban temas tabúes que nunca se habían permitido antes, la prensa incluía diversas páginas con anuncios eróticos que atraían la atención de personajes como él.

Dado que su voluntad no se caracterizaba por su firmeza, se dejó atraer inevitablemente, y así conoció algunos rincones inexplorados por él, de todo lo relativo al sexo, pero, lógicamente llegó pronto al hartazgo pues no dejaba de parecerle una variante de la prostitución que ya había rechazado de plano.

Ya empezaba a considerarse un triste solterón, cuando una noche, sin proponérselo y de forma totalmente casual conoció a la que definitivamente estaba llamada a ser la mujer de su vida. Ella le proporcionó amor y sexo en las dosis adecuadas, le hizo sentirse otro hombre, le ordenó la vida y aprendió con ella a disfrutar de los placeres de una pareja, sin tener que recurrir a extraños juegos.

Eso debería haber sido suficiente para colmar sus más exigentes expectativas, pero, sin embargo el sentimiento de culpabilidad no acabó de dejarle. Conocía la razón, pensaba que era una trivialidad, pero, lamentablemente, se le escurría por sus neuronas diariamente, y le impedía considerarse una persona normal. El motivo era la profesión de su amada, a la que ella nunca quiso renunciar, ya que le proporcionaba unos muy dignos ingresos. Era limpiadora de las alcantarillas de la ciudad. A él le hacía pensar que su relación consistía en limpiar otro detritus urbano, simplemente

jueves, 16 de abril de 2009

COMPASION

-Yo sufría lo indecible de verle continuamente, enganchado a tantos aparatos, tantos cables, tantas clavijas….

-El permanecía ajeno a todo lo que le rodeaba, a sus seres queridos, al mundo exterior, a la belleza…

-Nadie me daba esperanzas, parecía que cada día empeoraba un poco, pero tampoco nadie se atrevía a diagnosticar un próximo final…

-Las variaciones en el monitor era su única señal de actividad neuronal, los demás le mirábamos, pero él permanecía inmerso en su estado letárgico…

-Una mañana me armé de valor, lo había meditado, sé que muchos me acusarán y me despreciarán por ello, pero no pude más

-Así que aprovechando que estaba a solas con él, desenchufé la red que suministraba energía a los diferentes artilugios a los que estaba conectado.

- Y, !milagro!, no sucedió nada…!Se podía vivir sin ordenador!

miércoles, 31 de diciembre de 2008

El año que decidió ser más duro

Estaba harto de ser el buenazo en todo. En el trabajo sus empleados y compañeros le querían porque era "una buena persona" a la que siempre podían recurrir para pedir un favor. La familia le tenía por "el patriarca" de todos, y no por la edad, porque alguno de sus hermanos era mayor, sino porque siempre estaba dispuesto a echar una mano en lo que hiciera falta. Los nietos le tenían cogido el dobladillo y pasaron de subírsele encima a pedirle continuamente todo lo que sabían que sus padres les negarían. Y él siempre consintiendo, aceptando incluso las regañinas de los hijos que le reprochaban malcriar a los enanos.

Pero eso iba a cambiar radicalmente, se había propuesto que con el nuevo año iba a endurecer su carácter, de forma que nadie le reconocería, y si se molestaban peor para ellos, ya estaba bien de tanta tomadura de pelo.

Por eso, en la cena de nochevieja que reunía a más de 60 miembros de la familia, decidió dar muestra inequívoca de ese nuevo carácter, así empezarían a respetarle y temerle, como él opinaba que se merecía.

Transcurrió la cena en silencio, lo cual ya evidenció que algo le pasaba y empezó a preocupar a su mujer y parientes más cercanos que no lograban arrancarle más que monosílabos. Cuando llegó el momento de las campanadas, él brindó con sobriedad por el nuevo año y, a renglón seguido, levantó la voz para hacerse oir y reclamó la atención de todos los presentes. Ante la sorpresa expectante anunció:

"Como todos sabéis nos encontramos inmersos en una crisis económico-financiera muy aguda, que está destruyendo empleo de forma masiva y a la que los gobiernos no saben bien como atacar para minorarla. Pues bien, he decidido que, por mi parte, voy a actuar tajántemente con el fin de poner mi granito de arena para que no vaya más allá. Por ello, mañana día 2 nos iremos todos de vacaciones a Cancún, hasta el próximo 8 de Enero, ya tengo los pasajes comprados y espero que ninguno de vosotros me rechace este gesto".

Hubo unos momentos de silencio sepulcral que empezaron a romper los más pequeños gritando de júbilo y abrazándose a sus piernas, para, progresivamente, pasar la alegría a la gente mayor que, en contra de lo que él esperaba, procedió a felicitarle por la medida y a pedirle más detalles de tan inesperado viaje vacacional.

El no supo que hacer, entendió que no había sido capaz de transmitir el mensaje de firmeza ante la crisis y se resignó. Estaba claro que tampoco este año se pondría serio

sábado, 27 de diciembre de 2008

Blancanieves y Cenicienta

No podía ocurrir de otra forma, si invitaba el príncipe a las dos hermosas doncellas de su corte, Blancanieves y Cenicienta, al mismo baile de fín de año, que tradicionalmente celebraba su corte.

Cenicienta siguiendo el guión establecido, perdió su zapato, pero Blancanieves que andaba más despistada sin enanitos alrededor, lo encontró y salió a buscar a su propietaria, a quien encontró no muy lejos descansando del trajín con un ligero sueño. Rápidamente le cautivó su belleza y decidió despertarla con un beso en la frente, pero en el último momento tropezó con el otro zapato que Cenicienta se había quitado para relajarse los pies, y el beso fue a parar a la boca de Cenicienta, quien sorprendida reaccionó al mismo con igual intensidad, fundiéndose ambas en un apasionado y largo ósculo.

He aquí la verdadera historia, lo que pasa es que por entonces existía mucha represión y los casos de lesbianismo acostumbraban a silenciarse, así que hubo que inventar otras historias con final más feliz.

!Fekiz 2.009 para todos!!

José María

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Cita navideña

Compañeros y amigos, mañana jueves 18 hemos quedado a las 8 de la tarde en las Bodegas Carretero de Chiclana, para tomar unas cervecitas y disfrutar juntos un rato de las próximas fiestas, ya que hasta el día 7 de Enero no vuelve a reunirse la Escuela de Letras Libres.
Todo el que pueda ir, que vaya, lo pasaremos bien. Si alguno no sabe donde es que contacte conmigo o con Antoñín, aunque si es de Chiclana seguro que conoce el sitio.

José María

viernes, 28 de noviembre de 2008

¿Relato fantástico?

Como nos hemos puesto una tarea en la que no me encuentro cómodo, os dejo unos versitos de rechazo, que espero sepáis disculpar:

Quisiera escribir un cuento
Con dragones y esperpentos
Con princesas secuestradas
Que no les salve su hada

Quisiera escribir historias
Que conserven las memorias
Que la gente al recordarlas
Se estremezca al contarlas.

Quisiera saber de monstruos
Que inspiren un gran terror
Y de sus fauces desprendan
Fuego purificador

Quisiera hablar de los pueblos
Que creyeron en quimeras
Y más tarde despertaron
Con las verdades certeras

Quisiera poder contar
Cosas crueles y horrendas
De esas que años después
Conforman nuestras leyendas

Cosas que inspiren temor
De carácter tremebundo
Para que con su pavor
Hagan mi cuento fecundo

Quisiera ser un poeta
Que cante sus profecías
En espera de que el tiempo
Me convierta en un mesías

Pero yo, soy el que soy,
No me gusta lo fantástico,
Hago de la realidad
Algo que resulte práctico

Por eso, yo no podré
Escribir esas historias
He de esperar que la vida
Me las entregue en su noria

Que me ofrezca estos cuentos
Que servirán de alimento
A mi escasa fantasía
Al menos durante un día
Y luego, de nuevo al tajo
A vivir de mi trabajo
Que para ver crueldades
Hay suficientes maldades.

martes, 25 de noviembre de 2008

Alberto Porlan

Mañana miércoles, 26 de noviembre, el autor de la película "Las Cajas españolas",Alberto Porlan, nos honrará con su visita a la Escuela de Letras Libres, donde nos leerá parte de su nuevo libro de poemas, de próxima publicación.

Parece ser un acontecimiento lo suficientemente importante para contar con la asistencia de todos.

Hasta mañana,

lunes, 10 de noviembre de 2008

Redobles de campanas

Para dar forma al ejercicio de la semana, he hilvanado este texto, que algunos podéis haber leido ya en mi blog, pero que creo debe ser aquí donde se ha de publicar.


El clima de ese pequeño pueblo segoviano era continental extremado, es decir mucho frío en invierno y mucho calor en verano, eso solían decir los lugareños, pero lo cierto es que en pleno mes de agosto la canícula apretaba al mediodía, pero al atardecer se dejaba sentir el frescor de la cercana sierra de Guadarrama, de modo que todas las madres nos hacían cargar con algún tipo de rebeca cuando salíamos a jugar.Los domingos se celebraba la Santa Misa, que era un acontecimiento social, pues todo el mundo se ponía sus mejores galas. Los hombres sus trajes de pana (en pleno verano) y la camisa blanca desabotonada, porque tan pronto se metiera la familia en la iglesia, ellos se refugiaban en el casino del pueblo, situado en la misma plaza mayor, justo enfrente de la iglesia, a trasegar unos vinos y jugar unas partidas de dominó o tute. Las mujeres con su segundo mejor vestido (el primero se reservaba para la patrona el 15 de agosto), con las piernas enfundadas en medias pese a la calor y los brazos embutidos en unos “manguitos”, ya que el cura no permitía lucir carnes en el interior de la iglesia, en la cabeza un piadoso velo recogía las pocas melenas que en la época se gastaban..La Santa Misa se celebraba oficialmente a las 12 del mediodía, el momento de más calor, pero no era de extrañar que el cura se retrasase, ya que previamente se había acercado a oficiar en otro pueblo cercano que carecía de sacerdote asignado, por lo que si le surgía algún imprevisto el pobre hombre iba ya toda la mañana a marchas forzadas, por ello, para avisar de alguna forma a los vecinos de que ya estaba en el pueblo e iba a dar comienzo la Santa Misa, se llamaba al culto mediante el tañido de las campanas de la iglesia, que hacía sonar tres veces con un intervalo aproximado de 5 minutos entre cada tanda de campanadas.
Era en esos momentos, cuando en mi casa se vivía una situación muy particular, que se repetía invariablemente todos los domingos, pese a su absurdo. Al tocar “las primeras”, mi madre le gritaba a mi hermana, cinco años mayor que yo, que entonces vivía en su más desarrollada “edad del pavo” y tardaba en acicalarse más de media hora, mientras lanzaba juramentos contra el cura, la iglesia y todo lo que sonase a religión que le obligaba a disfrazarse de forma tan poco adecuada con el clima:
"Niña!! date prisa que ya son las segundas!!"
Que no, mamá!!, siempre igual, que son las primeras!!, que luego llegamos pronto y estamos allí como pasmarotes!!
Que no!, que son las segundas, ¿no ves que ya son casi las doce?
Y dale!, pues yo no puedo correr más, total con llegar antes del evangelio….
Pero que cosas dices,! vamos aligera.
Al siguiente toque, se repetía la escena decantando una unidad:
Niña, las primeras!!, ¿a que te quedas en casa?
Mamá!!, son las segundas, no seas plasta, que todos los domingos haces la misma escena y estás ya muy pasada.
Y así, las apacibles mañanas de domingo, se convertían en un sarao familiar con la consecuencia de que una de las dos, o ambas, ya estaban de morros hasta la hora de la comida. Mientras, mi padre, astutamente, se había perdido diciendo que ya nos veía en la plaza, lo cual nunca llegaba a ocurrir hasta la salida de misa:
¿Dónde te habías metido?, le increpaba entonces mi madre
Mujer, no puedo dejar a los vecinos que se interesan por nosotros con la palabra en la boca, para dos meses al año que venimos por aquí…..de todas formas entré a tiempo y estaba atrás, con los hombres,….
Porque esa era otra característica, los hombres se colocaban al fondo de la iglesia en bancos y las mujeres y los niños en la parte delantera, en declinatorios previstos para que pudieran arrodillarse a su gusto.El sonido de las campanas, todavía hoy, me evoca aquellos domingos segovianos y la alegría de la voz de mi madre, porque al fin y al cabo, ese era su pueblo, en el que había nacido y donde se había criado antes de irse a la capital. Tan solo queda un recuerdo más dramático del tañir de campanas, era cuando lo hacían a medianoche, sin aviso, llamando al pueblo con urgencia, cosa que solía suceder por lo menos una vez cada verano. Era señal de que había surgido un incendio en el cercano pinar y era menester que todos los varones adultos se trasladaran a ayudar en las labores de extinción del mismo, pero ese sonido queda archivado por el alegre repiqueteo dominical de primeras, segundas y terceras, todo un manjar auditivo.

José María

viernes, 31 de octubre de 2008

El jabón

Era un olor que iba variando a lo largo del proceso de elaboración. Primeramente mi abuela preparaba un buen barreño y vertía en él todo tipo de grasas, deshechos de la cocina guardados escrupulosamente para este fin durante varios meses, el olor era apestante, y todos los chiquillos que estuviéramos por allí salíamos corriendo, aprovechábamos la excusa de la fabricación del jabón para perdernos sus hedores, sabedores de que en momentos como esos momentos estorbábamos en casa.
Al cabo de las horas, cuando regresábamos, la peste se había suavizado, mi abuela había añadido otros ingredientes que nunca estoy seguro de cuales eran, pues tampoco me interesé entonces por ellos, creo que sosa caústica, sal gorda,....y allí estaba alla, moviendo con un palo que reservaba también para esa tarea, de forma paciente, durante horas. A veces le relevaba mi madre para que se tomase un descanso, pero ella consideraba el jabón como algo muy suyo, y a los pocos minutos volvía a su puesto alegando que mi madre no movía con la energía necesaria para que se fraguase bien la mezcla.
Cuando mi abuela murió, desapareció el jabón manual, pues mi madre alegó que era un trabajo enorme y además salía más barato y era de mejor calidad el "lagarto" que ella compraba en una droguería cercana.
Después de muchas horas dando vueltas a aquella mezcla, la pasta iba adquiriendo un olor amarillento, y el olor, milagrosamente, se había transformado, ahora olía a limpio. Se dejaba en reposo toda la noche, y a la mañana siguiente, al levantarnos, abuela ya habáa cortado varios trozos asimétricos del tan trabajado jabón, que se usarían en casa durante los próximos meses.

José María

domingo, 26 de octubre de 2008

La otra espera

He estado esperándote desde hace tiempo. La otra noche, te descubrí por fin en la semioscuridad de una discoteca repleta de gente.

Eres mucho más hermosa de lo que pensaba, pero, es lógico, tienes que seducir a tus vícimas. Supongo que no te resultará muy difícil.

Aceché el ángulo más apropiado para que tu mirada reparase en mí, pero fué en vano. Me miraste solo una fracción de segundo, como se mira a un mueble que se interpone entre los ojos y el destino buscado. Seguiste mirando indiferente, hasta posarte en un joven que, a mi derecha, se divertía con gran bulicio. Estaba claro que él era el elegido esa noche.

Una punzada de celos mordisqueó por un momento mis entrañas. A fín de cuentas, hace tiempo que estaba preparado para esta ocasión. Había ido recogiendo todos mis recuerdos más valiosos y los había depositado cuidadosamente en diferentes neuronas de mi cerebro, por si fueran útiles, allá donde me llevases.

Al día siguiente, las noticias daban cuenta de los rutinarios accidentes del fin de semana y de sus correspondientes víctimas. Uno de ellos sería nuestro jovial joven, estaba seguro de ello.

Decidí continuar mi tarea de recogida y, al rato, tropecé con una caja neuronal que, hace tiempo, dí por perdida y agotado su contenido. Su etiqueta rezaba "Futuro". La sacudí vigorosamente y, por el ruido que hizo, comprendí que todavía tenía contenido. La deposité de nuevo en su sitio sin abrirla, de eso ya se encargaría el tiempo.

Esa noche me puse mi mejor traje y salí dispuesto a tomarme una copa a tu salud. Seguiré esperándote, pero no creas que lo voy a hacer sentado en una silla tranquilamente. No, voy a vivir a tope y si quieres ven a por mí, ya nada me sorprende.

Jose María

miércoles, 15 de octubre de 2008

Nueva Temporada

!Afilad vuestros lápices!
!Preparad vuestro ingenio!
hoy comienza de nuevo
el ansiado taller,
quitad las telarañas
a vuestro ordenador
que el teclado esté listo
para escribir los versos,
que fluyan vuestras prosas
con arte y con humor.

Ya se acabó el estío
cese ya la pereza,
ahora con destreza
demostrar nuevos bríos.
Ocupad los pupitres
que se enciendan los focos
tened la pluma en ristre
aunque nos llamen locos.
Esta tarde a las siete
se levanta el telón,
con gracia y con deleite,
!comienza la función!

José María

martes, 9 de septiembre de 2008

EL AZAR (continuación)

Dudé entre cerrar el cuadro de diálogo y olvidarme del tema, pero no quería pasarme luego el día entero preguntándome quien habría sido el imbécil capaz de gastarme ese tipo de broma y a esas horas de la madrugada, así que opté por responder con la pregunta que obviamente tenía que hacer: “¿Quién eres?, ¿Qué quieres?”.

Las pantalla solo tardó una fracción de segundo en contestarme, “soy la fortuna, como dice mi nick, he pensado que reclamabas mi presencia para tu trabajo y he escogido este medio para contactar contigo, me parecía el menos sorpresivo y me gusta ser prudente”. Aquello empezaba a tomar consistencia de broma pesada, así que decidí pasar directamente a la amenaza, “si no te identificas, cerraré el diálogo, no estoy aquí para perder el tiempo con bromas y sandeces”.

Esta vez el periodo de respuesta fue ligeramente superior, o al menos eso me pareció a mí, pero cuando finalmente lo hizo mi sobresalto me produjo una contracción de la sístole de la que todavía me estoy recuperando. La pantalla parpadeó levemente, desapareció el cuadro de chat y su lugar se ocupó con la imagen de dados, cartas y bola de cristal que había ocasionado que me levantase de mi cama hacía unos minutos.

Esperé pacientemente hasta ver si se reanudaba la charla, pero mi espíritu se encontraba suficientemente alterado para poder pensar con claridad, no sabía bien que actitud sería la más indicada, no conocía con quien o con que fuerzas tenía que enfrentarme, ni siquiera sabía si se trataba de un enfrentamiento, pero era lo único que se me ocurría para definir ese absurdo coloquio. Dejé pasar aproximadamente cinco minutos y ante la ausencia de alguna señal, procedí a imprimir la imagen ofrecida, que en definitiva había sido la causa de mi desvelo y la razón por la que inicialmente me dirigí al ordenador. Una vez impresa, lo guardé en un archivo para su uso posterior y para recordarme el episodio, y ahí está para mostrar a los incautos que no me crean. No pasó nada más, me fui a la cama e intenté conciliar el sueño, con poco éxito, como es lógico.

A la mañana siguiente reanudé el trabajo incorporando la imagen en mi texto, pero me dí cuenta que la finalidad del mismo había tomado un giro diferente del que concebí en su principio. La fortuna requería ahora un protagonismo que yo le había ninguneado hasta ese momento, así que me propuse recomenzarlo bajo el nuevo prisma que se me había ofrecido. Tendría que esperar mi editor, pero era evidente que yo no estaba en disposición de acabar el ensayo sin tener en cuenta lo ocurrido.

Y así llegamos al día de hoy, en que antes de proseguir con mi trabajo, he querido dejar constancia de lo sucedido para que mis lectores y amigos puedan conocer la influencia de las fuerzas ocultas, o quizás no tan ocultas, mejor sería decir “fuerzas desconocidas”, ¿estás de acuerdo?.

José María

lunes, 8 de septiembre de 2008

EL AZAR

Me ocurrió anteanoche, en ese espacio del tiempo en el que se confunden los últimos pensamientos y recuerdos con los primeros sueños que comienzan a inundar tu consciencia, o sea, por decirlo llanamente, cuando empezaba a “adormilarme”. De repente algo como un relámpago invadió mis circuitos neuronales haciéndome incorporar con sobresalto. Una imagen había tomado conciencia clara y precisa en mi mente, se trataba de la imagen que durante días, ya semanas, había estado buscando para con ella iluminar mi ensayo sobre los comportamientos humanos ante el azar.

Me apresuré a levantarme y me dirigí al ordenador para ver la forma de dar materialidad a la escurridiza imagen, y es aquí donde empezaron a sucederme cosas extraordinarias. El ordenador estaba encendido como siempre. Yo nunca he entrado en chat alguno, pues no comparto esa afición que me parece vacía y llena de falsedades, pero en mi pantalla estaba abierto un diálogo de chat, en el que una desconocida “Fortuna” me preguntaba si estaba presente. Comprobé la hora en que me había enviado su texto y tan solo hacía dos minutos, es decir podía coincidir con la aparición en mi mente de la imagen, y encima ese nombrecito que auguraba y escondía un reto a mi inteligencia.

No pude resistir la tentación y tecleé un conciso “OK” como respuesta. Inmediatamente me apareció en la pantalla una pregunta, “¿no crees que el azar nos ha llevado a conocernos esta noche?”. Era lo que me temía, algún conocido intentaba bromear conmigo, despreciando el motivo de mi ensayo al que tanto tiempo y esfuerzo había dedicado………

(continuará)

José maría

lunes, 25 de agosto de 2008

A nuestro querido monitor

Con ese pelo encrespado
Y esa barba ensortijada
El difícil ver el hombre
Que detrás se nos esconde

Su palabra itinerante
Te seduce en un instante
Su poesía en rebeldía
Ayuda a pasar el día

Su taller de letras libres
Hace soñar y que vibres
Sus letras de cantautor
Son de un nuevo trovador

Ahora los americanos
Que entienden bien de valores
Quieren que vaya a explicarles
Como se hacen sus canciones

Aquí quedará su gente
Que él hizo diferente
Y con su cambio de agujas
Entretendrán a sus musas
Contactando a diario
A ver si por carnaval
Busca un vuelo ordinario
Y nos da un festival

Pero mientras que eso ocurre,
Aun pensando que se aburre
Leyendo estas tonterías,
Le esperamos en el árbol
Para ver caer los días
Mientras se retira el sol
Y enjuagar nuestra tristeza
Con bien servidas cervezas

¡Miguel Ángel, amigo mío
Acepta ese desafío
Haz saber a esos tejanos
Lo que vale el ser humano!

(de jose maría con cariño para miguel angel)

sábado, 23 de agosto de 2008

El equilibrio

El equilibrio, esa maravilla que mantiene todo, que tanto representa y que es de tanta fragilidad!!.
Hoy, al abrir la puerta de la vitrina donde se guarda la cristalería, un vaso se ha precipitado al vacío, rompiéndose contra el suelo en mil pedazos. Ha sido suficiente el leve cimbreo de la puerta de la vitrina, la ligerísima corriente de aire que ello ha causado, para romper el equilibrio que sustentaba al vaso.
Eso me ha hecho pensar cuantos y diferentes equilibrios gobiernan nuestras vidas. Tenemos equilibrios geológicos, geopolíticos, económicos, personales, dietéticos, éticos, didácticos, emocianales, psíquicos, psicológicos, nerviosos, estacionales, lógicos, neuronales, hormonales, sociológicos termodinámicos, térmicos, estéticos, corporales, acústicos... y hasta intestinales.
Debemos ser funambulistas que transcurrimos por este mundo cuidando de no romper ninguno de éstos y otros miles de equilibrios. Si incluso cuando se produce un conflicto armado es recurrente decir que "se ha roto el equilibrio estratégico de las diferentes fuerzas de la zona".
Así que después de reflexionar sobre ello, me he planteado dedicar los años que me restan de vida a procurar romper todos los equilibrios que se me ocurran y estén a mi alcance. Empezaré a dejar caer un vaso o copa cada día, pero antes intentaré que se rompa también el equilibrado grado de alcohol en el que mantengo mi espíritu, no vaya a ser que al romper los vasos se me imposibilite esta otra tarea.

jose maría

lunes, 11 de agosto de 2008

Minirelatos

Buceando en archivos antiguos he encontrado estos tres minirelatos, con los mismos protagonistas (David y Merche), que me han animado a publicarlos en el blog para conocer si valían la pena. Deben ser mis primeros escritos:


INICIO

Poco se esperaba David que aquella mañana fría de febrero irrumpiera en su pequeña escuela pueblerina, una radiante chica que le enviaba el Ministerio para ayudarle con lo enseñanza preescolar, que estaba abandonada por falta material de tiempo. Sin embargo, aquella visita cambió radicalmente su monótona vida de maestro, pues con gran desparpajo, Merche, que así le gustaba hacerse llamar, introdujo en la escuela nuevas técnicas que hicieron mucho más agradable la enseñanza tanto a los chavales como al propio David. Por ello cuando cuatro años mas tarde, le propuso a Merche convertirse en pareja, le volvió a sorprender haciendo gala de un tradicionalismo conservador y le exigió pasar previamente por el altar.

David decidió arriesgarse y desde entonces aprendió que la frescura y renovación puede ser compatible con las viejas costumbres, todo consiste en aplicar en cada momento lo que proceda.


REENCUENTRO

Cuando entró en aquella vieja taberna de la calle Colón, que tantos recuerdos le traía de su juventud, no esperaba David encontrarse con su antigua novia Merche. El vio un grupo de personas adultas que tomaban la cerveza de las 2 de la tarde de forma desinhibida y no prestó atención, pero Merche le reconoció y se acercó a él. Tras la sorpresa y los saludos iniciales, le invitó a unirse al grupo, eran todos compañeros de trabajo en un instituto cercano, que festejaban la llegada de las vacaciones navideñas.

Al cabo de dos horas, alegres por la ingestión de alcohol, el grupo se disolvió y cada uno marchó en diferentes direcciones. Merche le propuso a David tomar la última copa en su apartamento, y la decisión de aceptar fue, sin saberlo David en ese momento, lo que iba a cambiar su futuro para siempre.

DESPEDIDA

Cuando la tenía allí, tendida a su lado en el lecho, David pensaba que Merche era la mujer más hermosa que nunca había conocido. Era tal la perfección de su cuerpo, sus senos, su cadera, su vientre…..que eran lógicas las expectativas que levantaba al pasar, máxime si se tenía en cuenta que ya no era una muchacha, pero todavía podía presumir de estar en muy buena edad.

Por eso David quería esperar a que despertase y explicarla que esa situación no podía continuar. El había tardado muchos años en olvidarla, y ahora, el reencuentro le había sido a la vez dulce y amargo, los celos volvían a manifestarse en todo su esplendor. Estaba decidido, o aceptaba marcharse con él al pequeño pueblo en el que trabajaba como maestro de escuela o no volverían a verse nunca más, o quizás ella nunca volviese a ver a nadie más…


jose maría