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viernes, 29 de marzo de 2013

¿Qué lleva un poeta en la mochila?


El pasado miércoles celebramos la llegada de la primavera con las flores que trajo Anul y las velas que encontramos por el aula. Acompañamos la celebración con definiciones poéticas, dos "poesías robadas" por Ignacia y Lourdes y una explicación muy necesaria de la deiferencia entre poesía y verso por parte de Miguel Ángel. Este miércoles no ha habido clase por Semana Santa, y el próximo volvemos con la siguiente tarea. Tenemos que responder a la pregunta ¿Qué lleva un poeta en la mochila? inspirándoneos en este poema de Juan Carlos Mestre.

LO QUE LLEVA UN POETA EN LA MOCHILA 
A Jorge Riechmann
 

Lleva yogur para el camaleón
Las tijeras del equinoccio con que sí
Las tijeras del equinoccio con que no
Piedrecillas para el cementerio judío de la piedad
El bulbo del razonamiento
La Historia del Movimiento Obrero de las Hormigas
Una taza para el agua
La llave que abre el sueño de las muchachas dormidas
Los zapatos de Josephine Baker y la herradura de los ladrones
Lleva un puñado de tierra para la almohada
Y es la almohada
Un silbato para encender el brasero
Ruido de nueces para el instante de las semejanzas
Una aldea donde es feliz el calor
El pasadizo de estrellas hacia el rey del otoño
Un tintero para el himno de la desobediencia
Pan para el pan, eso lleva
Lleva la prosperidad de las repeticiones.


Juan Carlos Mestre

domingo, 24 de abril de 2011

Caballo cuatralbo


Atención sobre todo al bis, cantado vis a vis, con mucha vis.

Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

sábado, 15 de enero de 2011

Melancolía

Rubén Darío cruza correspondencia con Domingo Bolívar, pintor colombiano al que Darío conoció en París y al que dedicó varios artículos. Bolívar marcha a Washington a finales de octubre de 1902.

Aquí os dejo uno de los poemas de Darío de sus "Cantos de vida y esperanza" 1905.


MELANCOLÍA

Hermano, tú que tienes la luz, dime la mía.
Soy como un ciego. Voy sin rumbo y ando a tientas.
Voy bajo tempestades y tormentas
ciego de sueño y loco de armonía.

Ése es mi mal. Soñar. La poesía
es la camisa férrea de mil puntas cruentas
que llevo sobre el alma. Las espinas sangrientas
dejan caer las gotas de mi melancolía.

Y así voy, ciego y loco, por este mundo amargo;
a veces me parece que el camino es muy largo,
y a veces que es muy corto...

Y en este titubeo de aliento y agonía,
cargo lleno de penas lo que apenas soporto.
¿ No oyes caer las gotas de mi melancolía?


CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA
Rubén Darío
Debolsillo
Edición de Rocío Oviedo Pérez de Tudela 2004

viernes, 5 de noviembre de 2010

Inés Luis Campos (20-02-1925), poeta cacereña


En nuestro anterior viaje por la sierra cacereña de Gata, tuvimos el privilegio de conocer a una gran persona y poeta de la tierra afincada en el pequeño pueblo de Torre de don Miguel.  Mujer sobria de 85 años de edad que le canta, con la inocencia que lo haría un niño, a su pueblo, a su gente, a lo cotidiano... a lo mundano, porque lo divino ya lo lleva intrínseco en su Ser.
Y con la generosidad que caracteriza a la gente sencilla, nos regaló el manuscrito de 3 de sus poemas, donde se puede apreciar el trazo irregular, producto de la edad, pero firme y templado, fruto de la cuidada educación que tan atrás nos queda, casi en el olvido.

Al árbol

Un árbol hay en mi pueblo   
es muy grande, está en la plaza   
rodeado de escaleras     
donde la gente descansa    
allí se cuentan sus cosas    
secretos en confianza,    
como el árbol es tan grande    
todo lo absorben las ramas      
y en sus profundas raíces   
allí los secretos guarda,    
cuando pasa mucho tiempo   
aún me vienen los recuerdos   
de aquel árbol que allí guarda   
tantos miles de secretos    
y que él supo guardar   
tantos millares de tiempo,    
un día el árbol se secó    
lo tuvieron que cortar    
pero él de sus raíces   
no se quería separar   
así es que para su fin   
lo tuvieron que quemar  
y aquí mueren los secretos    
que aquel árbol    
él tan fiel supo guardar.

Inés Luis Campos   20-2-25


En frente de mi casa
han hecho un nido
unas golondrinas
que quitan el sentido.
Yo las admiro con tanto fervor,
al instante pienso
son obras de Dios.
Estos pajaritos me dan compañía,
me llenan el alma
de mucha alegría.
¡Los ves tan alegres!
Les traen la comida,
no los abandonan,
de noche ni día.
Cuidan de sus hijos
como las personas
ellos los protegen
no los abandonan
hasta que ellos mismos
se defienden solos
y elevan el vuelo
hacia Dios; un tesoro;
al dejar el nido
y Dios los creó
salen dando gracias,
 gracias al Señor.

Al abandonarlo
no regresan más
al no coger en el nido
se buscan un nuevo hogar.

Inés Luis Campos  20-2-25


En la plaza de mi pueblo  
como es habitual 
se reúnen las personas  
como parque principal  
ya que no hay otra cosa    
para poder disfrutar  
los listos, los menos listos   
allí se juntan los hombres   
para hablar de sus cosas    
y también de los millones   
que según ellos les sobran  
para darlos a montones   
¡vaya suerte que ellos tienen   
para que tanto les sobre!   
Bueno, con verdad o con mentira   
disfrutan como leones    
se les estira la boca    
se les ensanchan los pulmones   
y con eso disfrutan más   
que si chuparan bombones.

Inés Luis Campos
Nacimiento 20-02-25


Berta y Pedro.

sábado, 24 de julio de 2010

Palabras

Me encuentro con palabras.

Me encuentro con palabras,
palabras
y más palabras.

Y no me dicen nada.

Palabras histéricas,
palabras bastardas,
palabras geométricas.

Entonces es cuando prefiero
la nada de mi silencio
y las huellas de tus pezuñas
en mi espalda.

lunes, 19 de julio de 2010

A vosotros,
mis hermanos, imploro
que mi silla no retiréis
al sentarme a la mesa
a beber una cerveza en la cantina
porque si lo hacéis
llenaré con esta sangre que bombea
de mi corazón a mi cabeza
el mármol de vuestra indiferencia
y mancharé las nítidas alfombras
que retejan vuestras alcobas
de un sucio,
rojo carmesí,
y perderán,entonces, los relojes
sus imprescindibles dos agujas
y el tiempo
dejará de ser un invento.

jueves, 17 de junio de 2010

Podría

Podría decirte que fueron tu ojos,
y podría.

Podría contarte que eran tus manos,
y lo haría.

Podría gritarte que fue
tu boca y tu piel.
Y gritaría.

Podría enseñarte que fue tu voz
y escucharía.

Podría hacerlo....

cuando no nos separe,
amor,
este cementerio.

viernes, 12 de marzo de 2010

Un par de "texticulos deprimentes"

Ambos poemitas son ácidos y punzantes, al más puro estilo "laguniano", duros, iracundos, sinceros y canallas.

Sendos versos, pertenecen al libro inédito "Equipaje para un desarraigo" (1991)

¡¡Señoras y señores, con ustedes la gélida flama de Ernesto Laguna!!



Patáfora

Vivir es temblar.
Los sueños son metáforas
del indeseable pasado.
Solo queda el despilfarro de los años,
pues las metáforas son sueños.

La muerte es mi única esperanza.



RARA AVIS

Recuerdo tu frágil despedida
sin frontera.
Hay
figuras en mi pasado.
Hoy
con la fuerza de mil locos.
Tu rostro en ruinas:
Cálida sangre que fluye tras mis ojos.
Hay ocasiones negras (,) como la nostalgia,
que pueden ocultar el fuego de un amanecer.
Golpe seco; una idea:
amortajar tu recuerdo.

Ernesto Laguna



miércoles, 3 de marzo de 2010

El poeta puede

Solos

como el café o la miseria,

el desamor...

otros exploran una gran desconocida:

el poeta penetra

posee, habita la soledad.



Dejaos morir en palabras

hechos de cartón-piedra:

el tiempo susurra

sus nudillos en la puerta.

El poeta os maldice.



En otras vidas –transparentes

frágiles, copa vacía

hay fraude de lesa humanidad.

Para el poeta

la vida es

de todas formas

de suicidio

la más sutil

provocación

prolongada

la herida

de un alma

hecha a jirones.

Blasfemar poemas

es otra inercia natural, para el poeta:

el peor terrorismo:

escribir.



Regad su silencio

un poeta crecerá como castigo:

ayuno de libertad.



El poeta puede

morir en cualquier momento

(siempre regresa el mar,

borrando las huellas...)



Por poeta tengo ahora

dos almacenes de muerte:

la memoria y el corazón.


Ernesto Laguna

domingo, 21 de febrero de 2010

"Ariadna"


Imagen tomada de aquí

Hoy he recibido una gran sorpresa al leer un email enviado por Ernesto Laguna, el cual algun@s de vosotr@s ya conocéis porque entre tantas cosas es seguidor de esta bitácora. Ernesto me preguntaba en dicho correo, si le dejábamos publicar retazos de su obra en este espacio colectivo, yo le respondí que para mi sería todo un placer dada la admiración, que le tengo como narrador y, especialmente como poeta, pero que esa decisión tendriamos que tomarla el colectivo de forma más o menos asamblearia, cosa lógica, mientras tanto, el me irá enviando por email algunos textos y yo, se los iré publicando como integrante de Letras Libres.

Pues lo dicho, ahí van unas letritas de Ernesto... A disfrutarlas...

Eres una chica corriente, con sus apetecibles tetitas, como todas... te acercas a mí porque deseas contarme cómo él ha vuelto otra vez, para embaucarte y convencerte de que todo empieza de nuevo... me lo cuentas entre asustada e incitante, dudando entre dos sensaciones que sientes por desigual: la atracción hacia él, el deseo que surge en tu interior para sucumbir a sus encantos... y el temor de que nuevamente la historia se repita, la posibilidad de sufrir... me lo cuentas mientras me haces participar del olor cálido y jabonoso de tu piel, tocando con naturalidad mi cuerpo durante la narración, amistosamente, posando tus ojos claros sobre mi rostro casi impunemente, dejando entrever la suavidad visual de tu escote entre los pliegues de tu camisa azul... oigo tus palabras como entre nubes, confundidas con caricias y embriagado por tu aliento, que siento más cerca de lo debido, sabroso y luminoso entre la vida como un espacio amplio de libertad... ha desaparecido el tiempo entre tu pelo lacio, entre el tacto de tu ropa y la necesidad de los croissants recién hechos... me sigues contando que no puedes resistir a sus encantos pero ya no estoy presente, mi cuerpo me ha llevado hasta el paraíso de tu interior, te acaricio desde dentro sin poder evitar ser tú... somos cómplices en esta confusión de cuerpos, disfruto infinitamente ignorando tus palabras, las que dicen que no es él, que no es él, que soy yo quien te hace sufrir, quien se convierte en él, alejando esta unión que ahora nos eleva más allá de los pronombres... he perdido el hilo de tu narración, la madeja, el laberinto... te veo marchar entre lágrimas de ausencia, alargo la mano inútilmente para retenerte a mi lado, porque no me importa el fin del éxtasis, aunque tú no se lo perdones... siempre dices, siempre siembras... reproches contra el éxtasis, como sirena que anhela la felicidad eterna... no sé cómo conseguiré traerte otra vez hasta mí, ni cuándo será, ahora que ha vuelto el tiempo... no deseo ser él y sin embargo, sólo así sabes conseguirme, sólo así te consigo... comprender cuando te acercas a mí porque deseas contarme cómo él ha vuelto otra vez, para embaucarte y convencerte de que todo empieza de nuevo...

Ernesto Laguna

lunes, 25 de enero de 2010

Soneto a la Aceituna

Esperanza es su color de retoño
luego el tiempo de moreno la broncea
va naciendo cuando el frío aún colea
se va de casa al llegar el otoño.

Por Cádiz, por Madrid y hasta en Logroño
los buenos paladares la saborean
si la pruebas de niña te amargujea,
te arruga toa la boca y dices: ¡coño!

Es un tesoro su sangre dorada
por su nombre hay quien dice que es moruna,
mas su origen es cosa delicada.

Seguro que no te comes sólo una,
si en aliño la tomas preparada
y su nombre ¡pues claro!: la aceituna



A mi amiga Berta,
amante de las amarguras de las aceitunas
y de la vida

miércoles, 20 de enero de 2010

Bolsillos secretos


Imagen tomada de aquí

Alfonso Ortega Borrego nace en Jerez de la Frontera en 1974. No ha hecho estudios de letras, ni ha leído a muchos clásicos, pero disfruta sintiendo y escribiendo poesía.

Publica el Poemario “Lluvia de manos” (Editorial Padilla. Sevilla, 2007)


Me gusta esperarte en la cama
que me busques bajo las sábanas
me gusta encontrarte,
encontrarnos,
en este rincón del mundo.
Bésame la nuca dulce de mi sentirte
y acopla tu respiración al juego de la mía.
Quiero vivirte pegado a mi espalda
cada noche y cada segundo.
Déjame vivirte cerca.
Quédate a dormir conmigo
y dejemos que la felicidad
llene los secretos bolsillos
de nuestra piel.
Quédate a dormir conmigo
y dejemos que la felicidad
nos cubra la piel
y llene nuestros bolsillos secretos.


Publicado por Antonio Fassa.



sábado, 24 de octubre de 2009

Canto a un amor desangelado

Cuando el llanto quema y la culpa mata,

miles de palomas resquebrajadas

marchitan la pena sembrada en el alma partida.

Un roce de aire transparente

derrite una lágrima resbalada,

torturada por cien agujas silenciosas,

que se acercan de puntillas,

clavando su hiel candente

en el oscuro corazón trémulo y agonizante.

Agua dolorida,

viento moribundo,

el grito de una nube

que huye en el vacío de la madrugada....

Y una oración malherida

escapada del desierto de tu mirada cambiante.


El amor poseído siempre sucumbe en las nieves del invierno en la alborada.



miércoles, 30 de septiembre de 2009

... Y llegó el otoño



Desaparece el cielo,

la cigüeña se va,

se queda la gaviota,

se esconde el alacrán.


Tuerce el gesto el labriego,

renace en fruto el azahar,

alza la vista su perro,

se amontona la sal.


Trajín de niños y niñas

jugando a aprender,

cuando resopla un trueno...

¡Y COMIENZA A LLOVER!



lunes, 17 de agosto de 2009

En la playa...


Quise capturar un pensamiento,

pero entonces subió la marea y me lo arrebató.

Luego intenté construir una idea,

y una ola juguetona la derribó.

Para soñar, me alejé del mar,

y tampoco pudo ser,

el aleteo de una gaviota

me devolvió a la realidad.

Pero a pesar de todo,

mañana,

volveré de nuevo a la playa.

Dónde si no podré atrapar mejor

la eternidad en una mirada.


... Y es que la playa no entiende de tonterías.


Para pamplinas... ¡Vete a un hotel, hombre, vete a un hotel!



domingo, 9 de agosto de 2009

Si yo fuera poeta...



Si yo fuera poeta,

sabría porqué me guiña el sol cuando se esconde.

Si yo fuera poeta,

descubriría el secreto que oculta la ola solitaria.

Si yo fuera poeta,

me sorprendería con cada amanecer.

Si yo fuera poeta,

conocería el porqué del azul del cielo.

Si yo fuera poeta,

comprendería la sonrisa enigmática de la luna.

Si yo fuera poeta...

me derretiría bajo el brillo de tu mirada.

Pero como no soy poeta,

sólo camino y observo...

y te amo en el silencio de la madrugada.

viernes, 10 de julio de 2009

Soneto al Soneto

Me dicen que suena anticuado,

que ya no se lleva el soneto,

que quedó para siempre obsoleto

y que no está bonito lo rimado.


Me dicen que la rima no es moderna,

y me critican por ello sin mesura;

mi poesía es basura,

más me vale cambiar de terna.


Pero yo soy duro y continuo en mis trece,

y, ya sea en la tabernas,

lo gritaré una y mil veces.


A mí el soneto me da vida,

así que aunque te pese,

seguiré escribiendo con rima.


Ahora me dirán que me he pasado,

que esto no es soneto ni es nada,

y es porque aún no se han enterado

que yo escribo como me da la gana.


Y si les aburre mi sonata,

hagan un esfuerzo e imaginen

que es Benedetti quien escribe.

¡Ah, amigo, ahora la cosa cambia!


¿Ta claro?

¿Ehnnng?

jueves, 2 de julio de 2009

Quiero


Quiero escribir sobre el amor y sobre la inocencia,

lanzar al viento versos de esperanza,

palabras bellas o, cuanto menos, mansas.

Quiero encerrar en botellas mensajes de amistad,

de paz y de alegría,

subirlos a lomos de olas de cristal

y provocar una sonrisa al otro lado del mar.

Quiero poder besarte,

bajo la luna o sobre el colchón,

proclamar al mundo entero mi felicidad absurda,

sencilla y sincera,

gritar de goce saliendo desnudo al balcón,

sin temor a envidias,

a censuras

o a tu condena.


Quiero todo eso,

y mucho más.

Pero no puedo;

sé que no debo desear tanto,

no me lo merezco

ni sería justo tomarlo.


Cómo hablar de amor,

cuando medio mundo llora de hambre,

y el otro medio no se sacia de tanta sangre.

Dónde encontrar a un inocente,

si sólo veo miradas que acechan,

índices que me señalan,

estadísticas que aumentan

y jueces que callan.

Y qué decir de la esperanza;

miro a la derecha,

miro a al izquierda,

y el mismo panorama se me presenta.

Un horizonte demasiado lejano,

un arco iris inalcanzable;

lo normal cuando los pacificadores hablan de guerras.

Para qué lanzar botellas

si el océano ya está lleno de ellas,

con o sin mensaje,

con o sin poemas.

Pretendo alcanzar estrellas,

mas sé que es imposible,

pero si tú me dejas,

colgaré la luna sobre nuestras cabezas

y haremos el amor hasta que amanezca.

miércoles, 24 de junio de 2009

Memoria de viaje: Cortes de la Frontera



Al regreso,

un paisaje ocre,

dominado por girasoles,

va filtrando imágenes de días pasados,

de momentos inolvidables.

La mirada interior va saltando

entre la belleza asesina de la adelfa florecida,

adornando jardines, coloreando veredas,

hacia el verde sucio del alcornoque despellejado.

Y en el oído,

la estridente chicharra,

que es como un moscardón enorme,

y sonidos de pájaros,

desconocidos e insomnes,

invitan a imaginar parajes remotos

del pasado más salvaje.

En las horas más tórridas,

nos hacemos eco de aquellas palabras milenarias

que nos advierten que el calor se vence con la quietud,

a la que nosotros añadimos interesantes tertulias

y manjares de la tierra,

elaborados por manos expertas.

Niños jugando, bebé riendo, mamás atareadas....

y el cerebro inquieto:

¿por qué a veces es tan complicado salir corriendo?

Arañas espeluznantes, ratones descarados,

tímidas lagartijas e insectos inexplicables;

paredes encaladas y montañas huecas por todas partes...

No mires a lo lejos, que todo está aquí al lado.

Las ruedas giran,

el coche no para,

y en lo más profundo del cerebro,

aún bailan las estrellas,

jugando a quebrantar su inmovilidad eterna,

recordándonos que también el mundo avanza.

En mi mente,

la certeza de que todo fue bien,

nunca llegó a faltar la cerveza.

El viaje no termina cuando se deshacen las maletas,

sino cuando se olvida.

jueves, 16 de abril de 2009


No olvides tus sueños,
dóblalos con cuidado
y guarda bien tu sonrisa
en un hueco entre las sábanas.
Deja sitio para tu olor y tus miradas;

ojalá no cupiera el miedo en las maletas.

Pero llévate,
llévate tus susurros,
tus dudas más recónditas
y todas las caricias que te quepan en las manos.
Los besos, los abrazos.

No olvides aquí tus sombras,
que ya bastante la noche cantará tu ausencia.

Eva.