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miércoles, 9 de mayo de 2012

Tela

Buf, lo que tiene una que aguantar. Que si los ataques de la cuchara, que si la mosca lanzándose en picado… no la dejan a una trabajar tranquila. Me merezco una medalla olímpica de natación por lo menos. Diez letras necesito para mi mensaje. Tengo que buscar bien porque aquí hay un montón. Para colmo, me cae una lluvia de granos de sal y luego una nevada de garbanzos que parecen pelotas de fútbol. Estos seres me lo dejan todo hecho un asco. Al menos la hierbabuena no queda mal como planta decorativa.

Pero no puedo distraerme, porque si me enfrío, no me puedo mover… ¡y tengo mucho trabajo! Al fin consigo hacer un buen hueco en el centro del plato. Nado hacia una V, luego cojo una A, esquivo la cuchara, voy a por la I, esquivo a la mosca, serpenteo hacia una S, alcanzo la otra A (esta A es muy importante), me parto en dos buscando una M oculta en el montón de letras, me alargo hacia la O encima de una hoja, ahora la primera R tras un garbanzo, regateo la cuchara, consigo la segunda I buceando en el fondo… A ver… VAIS A MORI… perfecto sólo queda una R… y ¡voilá! Mi obra está terminada.

Cuando pasan los gritos de terror, mi vecina, una telilla muy blanca y estirada, me lanza miradas de desprecio desde su “torre de cristal” (eso se cree ella que es el vaso desconchado donde vive). Se ve que para estos asuntos le van unos métodos más viscosos, menos transparentes. A mí, la verdad, me gustan las cosas claras.

martes, 28 de febrero de 2012

Miércoles

Miércoles otra vez, y hoy ¿que escribo?.

jueves, 15 de diciembre de 2011

¡Artistas! (+ tarea y juego)

Un artista nunca es pobre.
Por todo el mundo resuena el grito del corazón del artista.
Permíteme hacer todo aquello de lo que soy capaz.



Brindo por más festines y más arte con ustedes. La cita y la escena son de una película que vimos el lunes en el Club de Lectura. He puesto más cositas sobr9 este tema en el blog del Club de Lectura aquí.

Os recuerdo que para el próximo miércoles retomamos Letras Libres por el Mundo. El lugar elegido ha sido Oceanía, concretamente tenemos que buscar literatura aborigen y curiosidades literarias (o no) de las gentes ese continente.

También durante la clase de ayer miércoles, hicimos un pequeño juego basado 9n el siguiente micro-relato:

Mientras subía y subía, el globo lloraba al ver que se le escapaba el niño.

Como podéis ver, simplemente cambiando el orden usual de los elementos en rojo, el autor consigue un efecto mágico y chispeante. Pues bien, el juego consistía en hacer un microrrelato con una estructura similar, alterando los elementos de forma parecida. Puede ser entre el pan y el comensal, entre una melena y un peine, entre la escoba y el limpiador, entre los ojos y la luna, en fin, lo que se ocurra. En clase salieron muchas frases muy bu9nas y salimos muy contentos.

Si alguno/a queréis participar en este juego, podéis hacerlo escribiendo vuestra frase en un comentario en esta entrada. ¡Que lo disfrutéis!

jueves, 6 de mayo de 2010

Prisionero de la cordura

Cerró el libro tras deleitarse extasiado hasta con la última de sus letras; se recostó en el asiento, dejando la cabeza descansar sobre las palmas de sus manos cruzadas bajo la nuca. Y embriagado aún por el clamor de una lejana victoria rememorada y el sabor del último beso de agradecimiento, entornó los ojos y se adentró despacito, sin prisas, en un mundo de ensoñaciones, evocando con una sonrisa bobalicona cada batalla, cada aventura, cada doncella salvada, cada reino conquistado y cada villano caído bajo su espada; siempre siendo él el protagonista indiscutible, caballero andante, valiente, arrojado y justiciero, aclamado en mil lugares, adorado por innumerables princesas, todas ellas jóvenes y hermosas...


Cuando despertó, se encontró tumbado en la cama, débil, enjuto y dolorido, con el cuerpo envejecido 20 años más y al borde de la muerte.

Para el noble hidalgo don Alonso Quijano, vecino de un perdido lugar de la Mancha de nombre difícil de recordar, los últimos años de su vida sólo fueron el reflejo de una realidad enardecida por la sombra de los sueños y el ingenio de la locura.

Reza así su epitafio:



“Yace aquí el Hidalgo fuerte
que a tanto extremo llegó
de valiente, que se advierte
que la muerte no triunfó
de su vida con su muerte.
Tuvo a todo el mundo en poco,
fue el espantajo y el coco
del mundo, en tal coyuntura,
que acreditó su ventura,
morir cuerdo y vivir loco.”

miércoles, 7 de abril de 2010

A un sólo paso de la libertad


Mientras huía, toda su vida se cruzó tras sus ojos lagrimosos al igual que el tren se precipita en la oscuridad del túnel. El primer diente que perdió; Antoñito, su novio de primaria; las caricias de su padre en aquellas noches interminables,
“tranquila, princesa, no te dolerá”;
los rosquetes de la abuela; el portazo de la madre el último día que la vio,
“lo siento, cariño, pero ya no puedo más”;
el tobogán oxidado del patio; los silencios de los vecinos,
“pobrecilla, cómo tiene el ojo...”;
las muñecas de Patri, su única amiga; las miradas insidiosas de los compañeros; la expresión preocupada de la profesora,
“¿otra vez tarde?, ¿cuándo vendrá tu padre a hablar conmigo?”;
las palomas en el alfeizar de la ventana...

El asfalto lo hizo todo añicos... incluso el sufrimiento.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Qué cosas

El día antes de aquello, le dijo a su esposa: "no te preocupes, cariño, suicidarme sería lo último que hiciese en esta vida."
No la engañó.
En efecto, fue lo último que hizo.

lunes, 4 de enero de 2010

El abeto

Fotografía de aquí

Este texto, es un microrrelato navideño del escritor gerezano J.M. Caballero Bonald.

Leedlo despacito... despacito... y... a gozarlo...

La mujer fue trasladando las bolsas al dormitorio. A un lado amontonó las que tenían productos
perecederos y, al otro, las de los juguetes y adornos de variada aplicación. El abeto lo dejó afuera, en el pasillo. La mujer observó el resultado de su tarea y la encontró bien hecha. Luego se acostó. Las compras la habían fatigado y ya era bastante tarde. Una vez dormida advirtió que se le había incorporado al sueño un roce anómalo, como de arañazos en la pared. Pensó en el abeto un segundo antes de no pensar en nada. El abeto era de plástico, pero llevaba incorporado un práctico mecanismo de crecimiento. A juzgar por los síntomas, tenía que haberse producido algún desajuste en la maquinaria, pues las ramas del abeto taponaban el pasillo de modo selvático. La mujer ni siquiera necesitó despertarse para comprender que estaba atrapada.

Publicado por Antonio Fassa.

domingo, 27 de septiembre de 2009

la duda


"Pero la más hermosa de todas las dudas es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza y dejan de creer en la fuerza de sus opresores"
B. Brecht, "Loa a la duda"

Contaban de mi hermano que era un terrorista porque lanzaba piedras a los tanques . Entonces nos dijeron a todos los niños que era mejor no ir al colegio. El mundo se había vuelto peligroso. Ahora estudiamos en casa de Yaiza y ayer nos dejó leer un diccionario.

TERRORISMO. n. m. Dominación por el terror.

Eva

miércoles, 17 de junio de 2009

Paranoias mentales

Siempre he pensado que, con respecto al término de nuestros días por este mundo, lo realmente importante no es el “cuándo” ocurrirá, sino el “cómo”.

Dejo un par de ejemplos como ilustración.

(Todo no va a ser jijiji jajaja).


1º Caso:


–Mire usted, señor, yo me encontraba tan tranquilamente desayunando en mi casa, solita como siempre, cuando de repente aparece por el otro extremo de la mesa, asomando la cabecita por encima de un periódico viejo que allí había, uno de esos bichos tan asquerosos y que tanto repelús me dan. Y claro, qué iba a hacer yo; agarré con fuerza la tabla de madera de cortar el pan, que era lo que más a mano tenía, y me lié a testarazo... ¡toma, toma, y toma, cucaracha inmunda, para que no vuelvas más por aquí!... bueno, no vea, un numerito, que allí la dejé con la cabeza destrozada y chorreando esa cosa viscosa y repugnante que esos bichos echan cuando se les aplasta. ¡Qué fatiga me dio! ¿Comprende usted, verdad?

–¿Tiene el señor fiscal alguna otra pregunta para la acusada?

–Sí, señoría, una más. Señora Bermúdez, ¿amó usted alguna vez a su marido?

–Perdón... no entiendo... ¿marido?... ¿qué marido?

–No hay más preguntas.


2º Caso:


Tras tantos meses postrado en la cama, sin poder moverme ni decir media palabra, prácticamente se puede decir que acabé habituándome a la situación, por lamentable que pudiera parecer. No cabe duda de que para ello contribuyeron aquellas dulces manos, tan suaves y delicadas, que con tanto primor me atendieron durante mi convalecencia, supongo que de alguna joven enfermera, pero que yo, en mi imaginación efervescente, colocaba al extremo del ser más bello, ardiente y sensual que jamás pudo existir. Y no debía ir muy desencaminado, porque pocas personas son las que realizan su trabajo de forma tan entregada, siempre acompañada de sublimes melodías amenizando nuestros encuentros, y sin faltarle fragantes aromas a rosa y jazmín que me erizaban los bellos del alma cada vez que se me acercaba, porque los otros no había quien los moviese.

Nada que ver desde luego con la arpía de mi mujer y el infierno que me hizo pasar durante los últimos años que pasamos juntos, antes del accidente. Siempre agradecí que no prolongase mucho sus visitas, total para qué, continuamente discutiendo con los médicos... Hasta aquel día, el último. Recuerdo perfectamente las palabras del doctor... las últimas que oí en mi vida:

“Efectivamente, señora, tenía usted razón; aquí tenemos el testamento vital de su marido. Todo está en orden, el juez ya ha dado su permiso. Así que por nuestra parte no queda más que apretar este botón que apagará la máquina.

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.”

Y yo me pregunto, ¿qué será eso del testamento vital?

miércoles, 6 de mayo de 2009

El amor de Juan

Cambié tu barracón por una casa, te dí protección, todo lo que ansiabas. Hice todo por tí...me casé contigo.

Ni siquiera necesitabas expresar lo que sentías; conversar, escribir, leer...¿para qué?, si yo lo hacía para tí, mi amor.

Nunca te hizo falta, créeme.

Sigo queriéndote así...; muda, sumisa, impotente.

Tu inutilidad no me importó nunca.

Me sirves y serviste para parir cinco hijos, ¿puedo pedir más?.

Temblando, siempre obedeciste, mi vida. No esperaba menos de tí, cuando abortaste el último hijo; cumpliste. Te amenacé, lo sé... pero me ví obligado.

Siempre me has respetado y temido. Soy tu vida...tu principio y tu fin.

Ahora, estás más torpe que nunca...Has envejecido; tu carne flácida y seca me asquea, he de ser sincero.

Pero, no sé, mi amor... llego a casa y te encuentro siempre... solícita, callada...

Te amo, sí.

Creo que rte he dado una buena vida.


Chari

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Breve historia del siglo XX

Hola amigos, esta vez la "breve historia" va en serio y va para desearos a todos un feliz año nuevo. Ya sabéis, portaros bien y no olvidemos que el pez muerto es el único que nada a favor de la corriente... y que el rencor es una espina en el tronco que crece hacia dentro. Salud, poesía... y relatos, jejeje.

Antoñín


P.D. Este video lo encontré de casualidad en You Tube, me ha parecido interesante el recorrido por el siglo pasado y los pocos años del que estamos.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Blancanieves y Cenicienta

No podía ocurrir de otra forma, si invitaba el príncipe a las dos hermosas doncellas de su corte, Blancanieves y Cenicienta, al mismo baile de fín de año, que tradicionalmente celebraba su corte.

Cenicienta siguiendo el guión establecido, perdió su zapato, pero Blancanieves que andaba más despistada sin enanitos alrededor, lo encontró y salió a buscar a su propietaria, a quien encontró no muy lejos descansando del trajín con un ligero sueño. Rápidamente le cautivó su belleza y decidió despertarla con un beso en la frente, pero en el último momento tropezó con el otro zapato que Cenicienta se había quitado para relajarse los pies, y el beso fue a parar a la boca de Cenicienta, quien sorprendida reaccionó al mismo con igual intensidad, fundiéndose ambas en un apasionado y largo ósculo.

He aquí la verdadera historia, lo que pasa es que por entonces existía mucha represión y los casos de lesbianismo acostumbraban a silenciarse, así que hubo que inventar otras historias con final más feliz.

!Fekiz 2.009 para todos!!

José María

viernes, 26 de diciembre de 2008

Caperucita y los Tres Cerditos




BREVE HISTORIA DEL DÍA EN QUE CAPERUCITA Y LOS TRES CERDITOS PERDIERON SU LINDA AMISTAD.


- Hola Caperucita, que guapa vas... ¿Qué llevas en el canasto?


- Hola cielo, llevo cositas buenas para mi abuela: manzanas, castañas, jamón...


- ¿Jamón? ¿Eso qué es?


- ¿Eh?... pues... ejem...
.
Fin
.
.
Antoñín

martes, 23 de diciembre de 2008

Breve historia de mi tía gertrudis (reposición)




BREVE HISTORIA DEL DÍA EN QUE UN ELEFANTE DEL CIRCO QUE VINO A
MI PUEBLO SE CAGÓ ENCIMA DE MI TÍA GERTRUDIS.

-Buenas noches… tickets, por favor. Muy bien, cinco niños y un adulto. Qué sombrero más bonito señora. Pasen hasta la primera fila.
- Niños, portaros bien y no molestéis a los bichos. ¡Mira que grandes son! Ese está demasiado cerca ¿no os parece? ¡Qué miedo!

¡¡¡Brrrfff!!!… ¡¡¡Chooooof!!!

Fin
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Antoñín

domingo, 21 de diciembre de 2008

Breve historia a la romana




Breve historia del día en que Bruto se encontró con Casio y se les calentó la boca hablando de Cesar.

-¿No es pa darle dos cachetás?
- ¡Le daba ahín...!

Fin
Antoñín