domingo, 1 de julio de 2007

Hay va esto en los próximos días tengo intención de poner más.

NO LE CANTO

No le canto a la flor
que luce con esplendor;
si no a la que se marchita
en el jardín que habita.

Ni al pajarillo que vuela;
si no al que una jaula
preso lo encarcela.

Ni al niño que ríe;
si no al que no juega,
y de miedo, y de hambre llora.

Ni a las rutilantes estrellas;
si no a las que tras las brumas
de contaminación se ocultan.

Ni al tenor que canta;
si no al que atenazan
con un lazo en la garganta.

Ni al agua brava del mar;
si no a la que es encauzada
como corderos en manada.

Ni a la vela por el viento acariciada;
si no a la que es azotada,
y por la tempestad violada.

Ni a la vida soñada;
si no a la real, que se clava
como estaca en el alma.

Juan Ma.

30/06/07
ESCUELA DE LETRAS LIBRES



Sobre este blanco erial
desierto y frío como la nieve;
te busco, te persigo
como un enamorado
persigue a la mujer amada;
y una vez te encuentro,
lo hago nuestro lecho de amor;
y te visto y te desvisto,
con calor, y con color;
y me encadeno a ti libre.
Y en este romance,
desparramo sobre él,
toda mi alma, todo mi ser;
como manantial que vierte,
lo que la tierra tiene dentro.

Sobre este blanco erial
desierto y frío como la nieve:
juego contigo,
te mimo,
te maltrato,
te hago el amor,
te violo con denuedo;
y sobre él, te eyaculo
como esperma
por mi mano liberado.

Juan Ma.

martes, 26 de junio de 2007

LAS HORMIGAS ALZAN EL VUELO

Pos con la finalización del taller, no os vayais a creer que nos quedamos satisfechos, así que por recomendación de mi psicóloga vamos a seguir haciendo quedadas, por ejemplo esta tarde, como todos los martes, a las 7:30 en el bar que ya conocemos. Hablaremos, entre otras chorradillas, de la segunda clase CEAC de cocina que promete ser muuuuy apetitosa, tanto como la primera. Os esperamos a todos, y quien falte: no tendré mas remedio que llamar a Raquelilla, mi lagartijilla para que os implante un punto negativo...y os advierto, tie mu mala uva.

Ra

sábado, 23 de junio de 2007

LILIBIT RESPONDE

PandemoniuM
O p i á c e O
E s p ag uet t I
T a r t a n a S
A c m É
H u e s t e S

x


viernes, 22 de junio de 2007

El principito y el zorro

-Ven a charlar conmigo-le propuso el principito al zorro-. ¡Estoy tan triste!...
-No puedo-dijo el zorro-.No estoy domesticado.
-¡Ah, perdón!-dijo el principito-. ¿Y eso qué significa?
-Significa que no hemos creado lazos entre nosotros-dijo el zorro-.Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil otros zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...
-Bien lo quisiera- respondió el principito-, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen las cosas a las que eres capaz de dedicarles tu tiempo-dijo el zorro-. Si de verdad quieres un amigo ¡domestícame!
así...el principito domesticó al zorro y se dejó domesticar por él...Y cuando se acercó la hora de la partida...
-¡Ah!...-dijo el zorro-. Creo que voy a llorar.
-Tuya es la culpa-dijo el principito-. No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara.
-Sí-dijo el zorro.
- ¡Pero vas a llorar!-dijo el principito.
-Sí-dijo el zorro.
-Entonces, no ganas nada.
-Gano-dijo el zorro-, por el color del trigo... ¿Ves, allá, los campos de espigas? Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil. Los campos de espigas nunca significaron nada para mí. ¡Es bien triste! Pero tú...tú tienes cabellos color de oro. Cuando te hayas ido, el trigo dorado será un recuerdo de tí. Y por primera vez amaré el ruido del viento en el trigo...
-Adiós-dijo el principito.
-Adiós-dijo el zorro...y permaneció un largo rato mirando extasiado los campos de trigo y escuchando el viento silbar entre las espigas...

Antoine Saint Exupery. (recordado aquí por Eva)

miércoles, 20 de junio de 2007

Cientocuarenta y ocho palabras y nueve signos de
puntuación, todo ello recortado una a una con
todo el arte y la paciencia del mundo, más cuarenta
y ocho letras también recortadas una a una
para darle forma a las seis palabras claves que en
conjunto resulta un chantaje anonimatado que
paso a exponer a continuación:

Este comunicado no es ninguna labor graciosa,
tenemos oculta su inspiración, si intenta alguna
cosa la haremos vivir con George W. Bush, o peor
aún con Chiquito de la Calzada. Si la quiere recuperar
debe seguir detenidamente las instrucciones que a
continuación se muestran :

no queremos dinero, tampoco inversiones en Bolsa,
lolo importante, nuestro objetivo es su cerebro.
Debe desarrollar una composición en verso o en prosa
y leerlo en el próximo compromiso poético con sus
compañeros del arte; debe contener las siguientes
palabras, que serán códigos fundamentales para los
colegas que hemos desplazado allí en despliegue
alrededor de la escuela, y si hace algún intento por
gritar u otras locuras desaparecerá la musa que
está encerrada, a los delatores nos los comemos
de aperitivos con patatas fritas y una cerveza.
Nosotros somos expertos en utilizar la fuerza
bruta... piensa en aquella histórica rima que
invoca a Herodes. Si la aprecia ha de tener en
cuenta esta amenaza.

PANDEMONIUM: lugar donde hay mucho ruido
o confusión.
OPIÁCEO: calmantes, tranquilizantes.
ESPAGUETTI: pasta alimenticia.
TARTANAS: embarcaciones a vela
ACMÉ: periodo de mayor intensidad de una
enfermedad.
HUESTES: ejercito en campaña.

Firma: X


Hasta aquí el anónimo recibido.

CONTESTACIÓN:

Ando como loco
buscando una musa
por cielos y tierras
por mares y exclusas.
Ando como loco
buscando,buscando.
De noche ni duermo,
de día ni descanso
¡ maldito mis sesos !
los estoy gastando y
¡ maldita musa
que me está matando !
¡ lírica maldita !
¡ maldito quebranto !
que me rompo el alma
en esta agonía,
de tanto, de tanto
de tan poco y tanto.

Si teneis el cofre
de la inspiración
que anidó en mi mente,
admito el chantaje
y vamos al grano,
y que sea mi suerte.

vuelvo como un loco
y cumplo lo pedido:

ya tengo las HUESTES
al pie de la playa
dispuestas a todo,
a luchar a muerte
y en esta batalla
o claudico o vivo.
Prefiero que sea
esta dura lucha
en el mar abierto
con esas TARTANAS
de cuadradas velas
que blanqueen el cielo.

Ando como loco,
ando como enfermo,
veo monstruos y elfos
y OPIÁCEOS tomo
por ver si me duermo
y resulte todo un inútil sueño,
un maldito enrredo
de ESPAGUETTI, un lio
hecho en mi cerebro.


Y por si despierto
y vivo el ACMÉ
de este sufrimiento
y si es que Dios quiere
o manda el Demonio;
en medio del mar,
en el zafarrancho,
y en el PANDEMONIUM,
enttrego mis HUESTES,
(fin del maremagnun)
y venga mi musa,
que inspire mis sueños,
y va mi cerebro
que no lo tolero,
que no lo soporto,
que estoy que no vivo,
que estoy que no muero,
que estoy que no puedo.
No puedo, No puedo, No puedo.

Pagado el rescate: Saludos, moy

Preparación de la exposición

Os recuerdo que cada uno llevará lo que buenamente pueda de lo que se comentó la semana pasada. Disculpadme por acaparar la reunión de ayer, se me olvidó con ello sacar la lista de decisiones anteriores. A continuación pongo la relación:

- Portada cudernillo

- Ventilador

- Letras colgadas o scrable

- Papel continuo

- Rotuladores

- Tintero (Lo haríamos con cualquier material)

- Pluma

La cita es a las seis de la tarde del jueves. No faltemos.

Taeljueve

lunes, 18 de junio de 2007

Al final

Una gran cantidad de personas se pasa la vida pidiendo.La mayoria de las veces como un vicio adquirido.Es algo intrínsico.Y hay otra cantidad, no tan grande, de personas que lo suyo es dar por el mero hecho de ofrecer, de compartir.Esto tambien nace con estas personas.
Ella pertenecía al primer grupo, y de pequeña ya mostraba sus cualidades mas innatas.Pedía por los codos.Se hizo mayorcita y se le ocurrió que ya era hora de pedir un novio.Dicho y hecho.Un hermoso novio, como por arte de magía.Se pego a ella como una lapa.Durante el noviazgo le costaba "respirar".Una vez formalizaba la unión solo "respiraba" con el permiso de él, eso sí, pero cómo respiraba.Ni que decir tiene que él pertenecía a ese segundo grupo de personas y sus motivos tenía para dar tanto y ofrecer tan poco.Eran el uno para el otro.Ella pedía por pedir y él daba por dar.Ella le llamaba "amor mio", para que ponerle nombre, era tan bonito, sonaba tan bien:"amor mio esto, amor mio lo otro." Tenía todo cuanto deseaba: un segundo hogar cerca de una playa, un bonito coche, toda clase de artículos necesarios solo para ella,amigas de quita y pon.Le sobraba el trabajo, pero eso lo hacían otras personas en su lugar. En amor estaba servida, él era su único amor. Su amor era rígido, carnoso, 18 centimetros de intermitente placér, impositor, dador y recaudador.Sencillamente un estandalizado amor.

Ella llegó a poseer todo lo que quiso, pero una cosa se le resistia. Insistía, porque ese grupo de personas al que pertenecía suele insistir hasta el final y ella tambien llegó al fin.Fué dueña de la codiciada y resultante NADA más absoluta. Sintió que sus pies le pisaban el alma. Ya no podía más y al presión estaba en su punto más álgido.
Y volvió a pedir.Esta vez en el mostrador de una armería.Allí consiguió una pistola que se perdía en su mano.Fuera mejor y única amiga que pudo tener jamás.

Saludos moy

domingo, 17 de junio de 2007

SOLOMILLO AL WHISKY

  • Solomillos de cerdo
  • Un bote de cerezas en almíbar
  • Sal
  • Pimienta
  • Mantequilla
  • Bacon
  • Whisky

Se parten por la mitad (transversalmente) los solomillos. Se le hace a cada trozo un hueco con el cuchillo a lo largo, casi hasta el final pero que no llegue; se rellenan de guindas en almíbar; se cierra el hueco con un palillo (si hubiera quedado grande el agujero). Se untan alrededor de una mezcla de sal y pimienta molida y se envuelven en una loncha de bacon más bien gruesa.

Se prepara la fuente untándole mentequilla en el fondo y los laterales. Se colocan los trozos de solomillos y se le pone encima, a cada uno, un pegotito de mantequilla y se rocía con unacucharada de whisky.

Se calienta el horno, se mete la fuente, y a la 1/2 hora aproximadamente, se sacan del horno, se les da la vuerta y se pone encima de cada trozo un pegotito de mantequilla, y se mete al horno otra 1/2 hora.

Nunca deben estar más de una hora en el horno.

Escribirlo está muy bien, y como se detalla aquí es muy fácil de elaborar... pero el hacerlo y el probarlo son cosas muuuuuuy diferentes:



Con su salsita para acompañar:




Y de guarnición una ensalada de zanahorias a la mostaza, que hacía un contraste de sabor pa tirarse al suelo boca arriba:




Y por si to esto no fuera poco, unos pellizquitos de la panificaBert:




Y de colofón un sorbete de limón acompañado de mousse también de limón, otra mezcla explosiva pa pegarle pellizcos a los cristales, los cuales, por desgracia, no hay fotos... (mas que na porque estabamos zampandonos toa la comida y sólo había hueco pa el disfrute, pero sé que teneis buena imaginación, así que haceos una idea)

Así se quedó mi prima Enriquita cuando se enteró de la comida que hicimos, y así espero que se os hayan puesto los dientes a vosotros tambien, espero con las caninas abiertas la próxima clase culinaria.



Ra.

Miedo de cigüeñas



Pepi abrió el armario como cada mañana. Repasó los vestidos como quien ojea una revista vieja. Se detuvo en el blanco estampado y se quedó pensativa observándolo como cada vez que abría el armario. No se le olvidaría nunca la reacción de su marido al vérselo puesto. En aquél momento pensó en quemarlo o tirarlo a la basura, pero ahora se alegraba de no haberlo hecho. Sabía que no lo disfrutaría nunca sobre su piel, pero al menos le quedaban sus ensoñaciones cada vez que lo veía.

Eligió el marrón de manga larga, como casi siempre, y se lo embutió rápidamente. El pequeño instante de oscuridad mientras se lo colocaba, ese momento de soledad y penumbra con esa tela ante sus ojos le parecía un suplicio. El miedo ya formaba parte de su vida, casi lo tenía asumido. Pero de vez en cuando se estremecía con detalles como ese. Sacó la cabeza del cuello del vestido como el niño pequeño que se asfixia ante su primera zambullida.

Solía ir a la iglesia a menudo. Hace dos o tres años decidió que esa sería su vía de escape, como antaño lo fue de su madre. Ese día, como casi a diario, se asomó desde el portal hacia uno y otro lado de la calle antes de salir. Le buscó entre los viandantes y no le vio. Se presignó, y con la mirada baja, pero sin perder de vista y de reojo a los que se le cruzaban, se encaminó calle arriba. Su andar era de pasos cortos y rápidos. Eran días ya primaverales, pero su gesto de brazos cruzados y caminar presuroso hubiera confundido a cualquiera. Sus gestos eran más apropiados a días fríos y grises.

Al pasar junto a la torre de la iglesia oyó el crotoreo de las cigüeñas, ese característico redoble que conseguían con sus largos picos retumbaba en el silencio de la soleada mañana. Pepi miró hacia arriba sin dejar de andar. De pronto sonaron las campanas. Una bandada de palomas revoloteó sobre su cabeza. La luminosidad del cielo azul hizo que las blancas aves parecieran negras con el contraste. Pero lo que más llamó la atención de Pepi fue la reacción de las cigüeñas. A pesar de que su nido estaba justo al lado de las campanas, éstas ni se habían inmutado al oírlas sonar. Se paró pensativa mientras las miraba. A veces tenía leves atisbos de meditación sobre el porqué de sus miedos. Su parte racional no entendía su sumisión. No entendía ese pellizco constante en su barriga, ni esos millones de gotitas de sudor frío con solo cruzar su mirada con la mirada airada de Pedro. Se planteaba una y otra vez que eso no volvería a pasar, ella era fuerte y no se dejaría avasallar ni humillar de esa forma. Pero esa era su parte racional. Cuando bajó los ojos tras mirar a las cigüeñas buscó de nuevo de reojo a su alrededor. No le veía por allí, podía seguir andando.

Al salir de la iglesia se cruzó con dos ancianas que se le acercaron. -¿Cómo estás Pepi?- Le dijo una de ellas –bien- les contestó ella. –tienes que animarte, salir más, búscate unas amigas y vive tu vida mujer, que te estás quedando en los huesos-. Pepi les sonrió sin ganas y se despidió sin más.


Las ancianas siguieron hablando entre ellas. – La pobre aun no lo ha superado- dijo una. –Si, eran uña y carne. Se querían mucho. Ya hace tres meses del accidente que se llevó a su Pedro. Su muerte la ha trastornado, aun piensa que en cualquier momento puede entrar por sus puertas, pobrecita… - le contestó la otra anciana.
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Antoñín