jueves, 8 de octubre de 2009

Érase una vez tres globos y un cuadernillo… (tarea para el taller)

¿Qué sería de aquel cuadernillo que liberamos en esa noche de junio al abrigo de las ramas y entre sueños volátiles? Para los que no lo sepan, hace unos tres meses, celebramos una fiesta-cena en el Árbol (con mayúscula), la sede de verano del Colectivo Letras Libres, situada en la playa en la zona de Sancti Petri. Aquella noche transcurrió entre luces tenues, sonrisas y conjuros de queimada. Sería por esa magia que a uno de nuestros compis se le ocurrió liberar tres globos llenos de helio, y surgió la idea de que un cuadernillo de “Aguarrás” les acompañara atado a sus cordeles. En ese cuadernillo aparecía nuestra dirección electrónica y un mensaje para que quien quiera que lo encontrase (si es que lo encontraba alguien) se pusiera en contacto con nosotros: “Vale por una lectura donde usted se encuentre”, creo recordar que decía el mensaje. Pues eso, ofrecimos desplazarnos a hacer una lectura a aquel que encontrara nuestra peculiar botella lanzada al cielo. Como quiera que no hemos recibido respuesta, nos toca imaginar cuál fue su destino. La tarea consiste en hacer un relato o poema con lo que os sugiera su aventura: la historia de su viaje, una posible respuesta o lo que os surja. Que no se os desinfle la imaginación, que vuele libre…

PD: Esta tarea la hemos fijado, en principio, para el miércoles 21, ya que el próximo miércoles 14 nos centraremos en el tema “Amores…”. Tendremos ensayo general de lectura y preparación de la presentación del cuadernillo en el Ateneo de Chiclana (que será el viernes 16). De todas formas, si alguien ya lo tiene terminado para el 14, y siente que va a estallar de ganas de leerlo, seguro que le podemos hacer un huequito.

PD2: En el post de abajo (y en mi blog) os dejo mi versión del ejercicio de "Fui"

¿Qué fui...?


Fui el libro retomado cada noche por la misma página.

Fui el número destinado a un código hermético y de chaqueta, que acabó bailando con la incógnita y resolvió la ecuación abandonándose a la orgía despeinada de las letras.

Fui la muñeca que se cortó los hilos y los tejió en tela de araña para hacer funambulismo.

Fui la escotilla que parpadea en la boca del pozo sin fondo de los deseos.

Fui la corbata preguntándole al espejo por todos los nudos posibles, por todos los nudos pendientes.

Fui esa constelación nebulosa de los atardeceres en la ciudad: el anhelo del claxon, la espuma de los colores, la estrella del pájaro, la duda del horizonte.

Fui la mancha borrosa del expediente intachable.

Fui la perdición de los duendes, el favorito de los soldados de plástico, el capricho de las trolas, el capitán pirata de las horas muertas.

Fui la mecha que escarcha en la mañana el caliente rocío.

Fui la maleta despeinada y de rodillas, en puertas a un viaje por hacer, buscando destino entre el musgo de las sábanas y el terciopelo de los libros.

Fui el lienzo que un artista manda quemar mientras descorcha un viejo blues en la acera del silencio, con un vals de licor en una mano, y un tango de aguardiente en el buche.

Fui el traficante de fantasmas, el alquimista mendigo, el coleccionista de sueños, el mago sin trucos.

Y fui la garganta que vomitó un clavel, y el clavel mismo, y sus espinas cuando pinchan, y la sangre en la herida, y la sal que la azuza, y las escamas de miedo que desgarran en la seda de los dedos.

Fui el barco que avistó mil amarras antes de soltar tierra.

Y fui el error y el acierto, la escultura y el serrín, el equilibrista y su cuerda, el sueño y sus párpados.

Fui todo lo que soy y lo que he sido, y lo que callo, y lo que cuento.

Soy todo lo que fui... por más que escriba.


David

y fui...y fui...y fui.

- fui el libro... de letras blancas
- fui el número... del alfabeto
- fui la muñeca... de trapo
- fui la escotilla… finilla
- fui la corbata... con bata
- fui la constelación...sin son
- fui la mancha... de tinta
- fui la perdición... de dios
- fui la mecha... húmeda
- fui la maleta...sin meta
- fui el lienzo... del Lorenzo

- fui el traficante…en colores

- fui... alguna vez importante
- fui... cola de tu cometa
- fui... por fin un ignorante
- y fui el don Juan de tus amores.


y soy moy, y un Saludo.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Un poema que habló de mi

Fui el libro escrito en sánscrito que pocos pudieron traducir.
Fui el número periódico que Tartaglia no pudo pronunciar.
Fui la muñeca que, cubierta de mugre, aún esperaba a su dueña.
Fui la escotilla del C4, que selló la vida de sus 44 tripulantes.
Fui la corbata que estranguló las mentiras de Javier Arenas el 11m.
Fui la constelación repudiada de Ofiuco, presa del abrazo de una serpiente.
Fui la mancha delatora en el ojo de Madeleine.
Fui la perdición de Gunther: un trozo de plastilina color carne jugosa.
Fui la mecha que prendió fuego al piso 17 del Windsor.
Fui la maleta que se estravió en el viaje de vuelta de Wendy desde Nunca Jamás.
Fui el lienzo oscuro y abstracto que nadie consiguió interpretar.
Fui el traficante de la ira.
Fui el óbolo que, bajo la lengua de Eurídice, cruzó el Aqueronte.
Fui una seta del camino, mil veces aplastada.
Fui el boceto del infierno.

martes, 6 de octubre de 2009

Para ti Fui...

Fui el libro de hojas caducas
Fui el número cero a la izquierda de cualquier cifra
Fui la muñeca sin brazos en manos de una niña rica
Fui la escotilla trabada con un piano de cola
Fui la corbata de papel lija
Fui la constelación en un día nublado
Fui la mancha sin Castilla
Fui la perdición del ya perdido
Fui la mecha que alumbró un diluvio
Fui la maleta que no encontró camino
Fui el lienzo guardado en tu trementina
Fui el traficante de arena en el desierto de tu apatía.

Fui nada para ti
Y es que para ti, ni fui.

Yo también fui...

Fui el libro enmudecido por mil sombras del pasado.
Fui el número tatuado en un dorso no nacido.
Fui la muñeca ennegrecida y sin cabeza de una niña malcriada.
Fui la escotilla siempre abierta por la que asoma un olvido.
Fui la corbata más preciada que jamás colgó de un cuello.
Fui la constelación por la que orbitan cien agujeros negros.
Fui la mancha luminosa en un día gris oscuro.
Fui la perdición maniatada que corre tras el hilo.
Fui la mecha que clama por un fuego vagabundo.
Fui la maleta nunca usada y llena de pergaminos.
Fui el lienzo desdeñado con un verso descolorido.
Fui el traficante de golosinas al que nadie puso nombre.
Fui el día secuestrado por una noche codiciosa.
Fui un gusano que sin seda se quedó al mediodía.
Fui la sombra que corría tras la luz de cada antorcha.
...
Soy una mariposa que robó la seda para renacer libre y hermosa.

lunes, 5 de octubre de 2009

FUI

Fui el libro oscuro de pócimas,ungüentos,
de magia y de pociones.

Fui el número 69 de tus peces de colores.
Fui la muñeca triste de Pandora.

Fui la escotilla abierta en tu cuerpo
para encontrar mi alma.

Fui la corbata anudada en una esquina
de tu esqueleto.

Fui la constelación y las nubes
de tus sábanas ciegas.

Fui la mancha de carmín en tus rodillas.

Fui la perdición de la pasión
como juego de tu mesa.

Fui la mecha de los sueños encendidos.

Fui la maleta vieja debajo de nuestros escombros.

Fui el lienzo de tu resurrección.

Fui el traficante de fichas de una ruleta.

Fui lo que quisiste que fuera.

Fui lo vivido,
fui lo vivido y lo muerto,
fui lo matado.

Adiós Mercedes del alma...

Fui...




- Fui el libro cerradito con un broche.

- Fui el número impar de pétalos.

- Fui la muñeca extenuada de Onan.

- Fui la escotilla soldada del Potemkin.

- Fui la corbata estrecha en una maleta de cartón semivacía.

- Fui la constelación de ojitos de pájaros.

- Fui la mancha irisada en el grillo del miedo.

- Fui la perdición, punto.

- Fui la mecha a la que se le caía la baba.

- Fui la maleta de cartón semivacía.

- Fui el lienzo loco por un brochazo.

- Fui el traficante de jaulas de grillos.

- Fui la taquillera del cabaret.

- Fui despacito a mi encuentro.

- Fui derechito haciendo eses.



- Fui… Ni fui ni soy.

- Fui… Ni fu ni fa.

jueves, 1 de octubre de 2009

Ejercicio: Fuí.......

Fuí el libro inacabado, colocado en cualquier parte
Fuí el número equivocado, del que es mejor olvidarse
Fuí la muñeca destrozada, que no duró una niñez.
Fuí la escotilla de tu vida, que se asomó a mi vejez
Fuí la corbata arrinconada, que no combinó contigo
Fuí la constelación de errores, que me hicieron tu cautivo
Fuí la mancha empedernida, que aireó mis miserias
Fuí la perdición hecha carne, que rezumó mis arterias
Fuí la mecha que prendió tarde la pasión adormecida
Fuí la maleta de recuerdos que acompañó nuestras vidas
Fuí el lienzo emborronado que quise pasar por arte
Fui el traficante de amores, de los que no pude darte

Fui mi fracaso y tu olvido
Fuí todo lo que no he sido
Por eso me fuí...
Por eso no vivo



José María