viernes, 13 de enero de 2012
El poder del Libro
miércoles, 11 de enero de 2012
Tarea para el miércoles 18
La tarea que nos asignan para entregar la próxima semana es la siguiente:
Hacer un texto en cinco líneas (especie de telegrama o microrrelato) donde exprese la cosa más importante que desearías decirle a alguien o a todos.
Ala, a darle a la cabecita. Que disfrutéis!!!
Trabajo de Navidad
El paraíso que habíamos creado para los dos se convirtió en pocos meses en un verdadero infierno, y el dios a quien yo había idolatrado cayó de su pedestal la primera vez que me gritó delante de mis amigas. Era tanta la fuerza que ese dios ejercía sobre mi persona, que recogí los pedazos que quedaron tras la caída de su pedestal y con mimo extremo y cariño absoluto lo recompuse. Cualquier fisura quedó enmendada, y volví a subir de nuevo a mi dios en su pedestal, pero esta vez le puse una peana aún más alta. Lo idolatraba, sus deseos eran órdenes para mí, cualquier sacrificio era lógico, pues todos los dioses exigen sacrificios. A mi dios le imploré perdón por mis continuas meteduras de pata, que tan nervioso le ponía. A mi dios le entregué mi cuerpo y mi alma. Mí dios era mi vida, sin mi dios mi vida no tenía ningún sentido. Mi familia y amigos se alarmaban al ver el cambio tan sustancial que este dios había ejercido en mí. La estupenda mujer segura de sí misma, triunfante en el trabajo, seductora y capaz de conquistar a cualquier hombre que quisiera, no era más que una marioneta que solo se movía al son de las manos de su dios. Descubrir la verdadera naturaleza de mi dios, me costó meses, años…, me costó lágrimas, engaños y desengaños. Lo que todo el mundo vio desde el primer momento a mí me duró el tiempo que dura el enamoramiento, es decir esa locura transitoria que hace que la persona más cuerda, más sensata y más inteligente haga las mayores gilipolladas en nombre de su amo( r). Descubrí entonces que mi dios era ese niñato, maleducado, histérico, caprichoso, mimado, vanidoso, egoísta y cruel que además no daba un palo al agua. Su única ocupación y preocupación era la construcción de maquetas de aeronaves, la última un helicóptero carísimo que yo misma le compré por su trigésimo segundo cumpleaños. Este helicóptero era la joya de la corona, su preferido, al que había dedicado sus mimos y su tiempo en los tres últimos meses. Se pasaba las horas muertas en su habitación con sus “cacharritos”, mi sola presencia le ponía nervioso, así que opté por no adentrarme en su terreno privado.
Eran las once de la noche cuando llegué a casa. Reventada sería un adjetivo muy suave para calificar mi estado físico al llegar todos los días del trabajo. Desde hacía casi un año me tragaba todas las horas extras que podía, con la idea de poder pagar la elevada hipoteca que, idiota de mí, había echado sobre mis espaldas. Como todos sabemos, dios vive en el cielo, y aquí en la tierra lo más cerquita del cielo que mi dios encontró, fue un ático precioso, con una luminosidad espectacular, y unas vistas increíbles, pero más espectacular e increíble fue su precio. Y ahí estaba, la esclava del señor pagando mes a mes el jodido ático.
Arrojé el bolso sobre el sofá, y me fui descalzando por el pasillo, hasta llegar a la cocina. Lo llamé varias veces sin obtener contestación, cosa habitual en él, porque era un verdadero autista cuando estaba en su bunker rodeado de las innumerables piezas necesarias para realizar sus obras maestras. Abrí la puerta con extrema cautela, con la intención de no alterar su alta concentración y meticuloso trabajo. Eché un vistazo rápido a la habitación, pero por suerte el helicóptero ya no estaba allí.
Ana Rivera – Diciembre 2012
Huevos con beicon.
Aquella mañana, digo, en la que se levantó extrañamente malhumorado, todavía con el brillo grasiento del beicon en la barba, me confesó que él no era mi Dios, pero que por mí cambiaría su tridente por mis tenedores de picnic.
Después de pensármelo largamente durante dos minutos, dejé a Dios comiendo el puchero y salí corriendo hacia el helipuerto. Por el camino recé porque el helicóptero destino al infierno aún no hubiese despegado, porque alguien me esperara, porque pudiera dilatar infinitamente mi nueva dicha. Y mis rezos fueron oídos... sin acordarme de que Dios era mi marido. En ese instante una luz cegadora apareció entre las nubes y un relámpago de fuerza descomunal cayó sobre la pista de aterrizaje, pero por suerte, el helicóptero ya no estaba allí.
domingo, 8 de enero de 2012
Taller de audición y cultura musical

Aquella mañana
Aquella mañana Dios se levantó malhumorado y me pidió para desayunar un par de huevos fritos con bacony una cocacola de dos litros que bebió con ansia olvidando la gastritis crónica que padece desde niño, así como la úlcera de duodeno que de vez en cuando le hace sufrir. El es así.
Dios es mi hijo. Pero debo aclarar que yo no soy la virgen maría. Cuando hablo de Dios, me refiero a Jesuli, mi hijo unigénito, que si bien, no me ha salido mala persona. está un poco tocado del ala. Nació con un retraso mental moderadamente grave. El paso del tiempo y otras circunstancias que no merece la pena mencionar aquí, le han ido empeorando.
La gente malintencionada comenta que el muchacho ha heredado el problema de su madre, osea, de una servidora, pero creo que no es así. Si yo estuviera en su misma situación no me daría cuenta de los disparates que es capaz de pensar y hacer.
Vivimos los dos solos. El padre nos abandonó hace muchos años. No se fue con otra ni nada por el estilo. Nos dejó definitivamente, murió. Descanse en paz. Nosotros descansamos más en paz todavía desde que no tenemos que soportarlo.Ese no era Dios pero era un cabrón de campeonato.
Aquella mañana, mientras fregaba los platos y recogía los restos del suculento desayuno, reflexionaba acerca de las cosas anormales que hace Jesuli. Ahí van algunas de ellas:
Frecuentemente se siente dios, como ya he dicho anteriormente.
Lleva de noche gafas oscuras porque la luz de la luna le irrita los ojos.
No coge el paraguas cuando llueve porque , al mojarse, siente que le crece el alma.
Tiene frio en las noches de verano por lo que cierra la ventana del dormitorio y se cubre con el edredón.
A veces duerme de día para estar entrenado por si le sale un trabajo en el que tenga que hacer turno de noche. No entiendo bien ese empeño porque nunca ha pegado un palo al agua.
Con frecuencia come al revés. empieza por el postre y termina con el primer plato.
Con este tipo de conducta, se puede pensar que no le hace daño a nadie. Pero algunas veces las locuras son más graves.
Hace algunos días soñó que era una gran paloma blanca y volaba por el cielo.
Debió causarle mucha satisfacción porque se le metió en la cabeza la absurda y peligrosa idea de pilotar un aparato de esos que vuelan.
Un amigo suyo, que tampoco debe andar muy sobrado de luces, le comentó que había visto úno abandonado en un helipuerto cercano a la ciudad.
A media noche, los dos se dirigieron al lugar para intentar hacerlo volar. La tarea hubiese resultado muy difícil de realizar , pero , de todas formas, por suerte, el helicóptero ya no estaba allí.
jueves, 5 de enero de 2012
Montadito: Como Dios
Me ví obligado a salir a la plaza a comprar huevos, pues las aves del paraíso hacía tiempo que no se mostraban muy ponedoras, debido a la lógica pereza que produce la vida acomodaticia. Al pasar por la Alameda, ví el letrero de "Se traspasa" en un antiguo bar. No me extrañó pues la crisis se llevaba por delante todos los negocios, pero me deleité pensando que haría yo si arrendara ese local, para que tuviera éxito.
Discurrí nuevas fórmulas de mezclar bebidas, ambientes, decorados...hasta que la realidad me vino como idea brillante a la mente, !el desayuno de Dios!, ese podría ser un magnífico reclamo publicitario. Así que me quedé con el teléfono y en un par de días había contratado el antiguo bar por 5 años y me vi convertido en hostelero de la noche a la mañana. Unas manitas de pintura, unos fregados intensos a los aseos más bien cutres, unos contratos con los típicos suministradores de bebidas y refrescos y.....ya solo me faltaba el producto estrella. Preparé unas minichapatas que calentitas daban un buen resultado, les introduje como aditamento una fina loncha de carne (tampoco era cuestión de llenar la panza con un bocado y había que minimizar costes), le añadí el famoso bacon que me había sugerido la idea y lo bauticé con el pomposo nombre de "Montadito: Como Dios".
Solo me faltaba la campaña publicitaria que lo lanzase al mercado y para eso nada mejor que un helicóptero dando pasadas por la concurrida playa cercana, ondeando una pancarta con el nombre del producto y la dirección del bar. Me dirigí al heliopuerto más cercano con ánimo de contratarlo, pero, afortunadamente para mis ahorros,el helicóptero ya no estaba allí".
UN SUEÑO.......

miércoles, 4 de enero de 2012
Cinco añitos
Bueno, pues hace unos días tuvimos esa aparición tan especial del señor Blog que nos contó en mil palabras su biografía a lo largo de mil entradas. Y hoy, miércoles como no podía ser de otra manera, hace cinco añitos nada más y nada menos de aquel "probando, probando, un, dos, probando..." la primera entrada con la que nació nuestro retoño virtual. Estrenamos este 2012 con aniversario, así que muchísimas felicidades para el señor Blog y esperemos que aparezca de nuevo por aquí.
