lunes, 23 de diciembre de 2013

Tarea Navideña

Espero que sigamos todos los escuelalibristas por aquí. ¿A alguien le ha tocado la lotería y está de crucero por Cancún? Me imagino que nos quedamos un año más esperando que el calvo, bueno, los esperpentos del anuncio de este año llamen a nuestra puerta. La literatura no cura el bolsillo pero sí puede hacer mucho bien al espíritu, no al navideño, sino a eso que todos llevamos dentro y que nos hace estremecer o nos da punzadas de vez en cuando.

Para seguir ejercitando el músculo literario, tenemos aquí la tarea que
nos ha puesto nuestro profe Miguel Ángel para estas fiestas. Hay que escribir un poema o relato de alguna de estas ideas o títulos:

-La niña del aparato en la boca
-Espigas
-Todas las ventanas del mundo

Como tenemos bastante tiempo, quien quiera puede escribir más de uno. Incluso si alguien está muy inspirado puede hacer un poema y un relato de cada. Y para los que necesiten inspiración, Miguel Ángel nos regaló estos principios como ejemplo:

La niña del aparato en la boca guardaba guardaba un escorpión en una caja de zapatos...
Madre: he pronunciado esta palabra y se me ha llenado la boca de espigas...
Todas las ventanas del mundo dan a la tumba de mi hermano...

Ya sabéis, entre polvorón y polvorón, a darle al lápiz. Felices fiestas y nos vemos el miércoles 8 de enero a las 19 horas de la tarde, como siempre en la Casa de Cultura. Ah, os podéis llevar los regalos de reyes para enseñarlos jijiji


jueves, 12 de diciembre de 2013

El amigo modosito





 
I
 
-         Siempre has sido muy maduro para tu edad. Ojalá se le pegara algo de eso a mi Borja.
-         Eso dice todo el mundo, que soy muy maduro, por eso le voy a hacer una propuesta que quizás le interese.
-         ¿A mí? ¿Una propuesta tuya…? ¿Qué… qué… quieres decir?
-         No se acalore Josefa. Reconozco que está usted de buen ver. No todas las mujeres llegan a la madurez con su tipazo, pero no va por ahí la cosa.
-         Carlitos, Carlitos, que te conozco desde tu primera comunión…
-         O antes… pero le explico: Usted ya me ha dicho varias veces eso de que a Borja se le debería pegar algo de mi buen comportamiento y mi madurez. Como usted sabe, él va últimamente a su rollo, se está engolfando más de la cuenta y sus amigos de siempre le están dando de lado.
-         Es verdad, y eso me tiene cada día más preocupada.
-         Pues bien, le propongo que me de un pequeño trabajo: ser su ángel de la guarda. Estaría más en contacto con él y procuraría que no se metiera en líos por ahí.
-         ¿Harías eso por él?
-         Por él y por mí. Usted sabe que en mi familia no estamos para tirar cohetes y el año que viene empiezo en la uni. ¿Qué le parecería pagarme un pequeño sueldo por ese trabajo? ¿Cuatrocientos euros al mes?
-         Pues…
-         No hace falta que lo decida ahora. Piénselo.
-         Sí, acepto. Espera un momento…
 
II
 
-         Toma, y dame un abrazo. Eres un buen chico y con iniciativa. Ojalá mi Borja se pareciera un poco a ti. Gracias Carlitos.
-         Si me sigue apretando así terminaré por hacerle otro tipo de propuesta…
-         Anda, anda…
-          
 
III
 
-         Qué… ¿cómo te ha ido con mi madre?
-         ¿Tú qué crees? Mira, cuatrocientos euros al mes, toma tus doscientos.
-         Hijo puta… eres una máquina tío… ¿dónde vamos?
-         Al Congui. Ayer me dijo que tenía buena mercancía.
-         De puta madre. 

 



sábado, 30 de noviembre de 2013

Tarea del tú eres y del objeto querido que guardes desde hace tiempo

Esta semana hay doble tarea:

-Escribir un texto poético como el de la semana pasada pero esta vez en lugar de con el "yo soy", tiene que ser con el "tú eres" y hay que escribirlo sobre una persona del taller (o varias, pero que no sea demasiado extenso, recordemos que tenemos que leer tod@s).

-Llevar a clase un objeto que conservemos desde hace tiempo para mostrarlo y contar a tod@s por qué lo hemos elegido y por qué lo conservamos. Nuestro profe Migue nos dará más detalles el próximo miércoles.


Foto vista aquí

jueves, 28 de noviembre de 2013

Soy

   

 

 

Yo soy una pequeña

Partícula callada

Que engarzada en las otras

Da vida al universo.

La sangre y la saliva

Esclavas de latidos

De ritmos, de caminos

Preñados de almanaques

Soy un rescoldo tibio

Añorando el incendio

La luz del medio día

El bullicio las flores

Las  risas de los niños.

Yo soy este presente

Que  me va derramando

En brazos del futuro

O esa cigüeña blanca

Con quien partiré un día.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Tarea del yo



Usando la mirada poética, tenemos que escribir un poema en el que hablemos de nosotros mismos. Podemos inspirarnos en los que aparecen en los apuntes en la parte de "Tú no eres quien piensas (y yo tampoco)" (páginas 13 y 14). Son los siguientes:

Soy el viento del mar, Poema Milesio

Yo no tengo una personalidad, Oliverio Girondo

Yo no soy yo, Juan Ramón Jiménez

Yo soy tu indómita gacela, Gioconda Belli

Soy un niño en el centro de un colegio de odio, Alberto Porlan

Que descubráis quién sois como buenos poetas


Imágenes de Monólogos y Acción Poética

martes, 19 de noviembre de 2013

Más tarea de cosas especiales, pero esta vez de un compi de niñ@

Esta semana la tarea es la misma que la semana anterior, peeeeero esta vez no tenemos que contar algo que nos haya pasado a nosotr@s. En vez de eso, tenemos que imaginar una cosa mágica, insólita o increíble en la que el protagonista sea algun@ de nuestr@s compis del taller cuando era niñ@. Usando el conocimiento que tengamos de esa persona, tenemos que escribir un relato sobre esa experiencia. No tiene que ser un caso real que nos haya contado, sino que hay que dejar libre la imaginación para poner a nuestr@ amig@ en una situación inventada que ocurra durante su infancia. Sería maravilloso que esa persona nos dijera: ¡Anda, pues eso me pasó de verdad! Y si no es así, sería maravilloso que esa persona nos dijera: ¡Anda, pues me encanta que me hayas metido en esa historia! Pues eso, compis, que mañana nos contamos ^^

Imagen vista aquí

martes, 12 de noviembre de 2013

Tarea de cosas insólitas y especiales, verdad o mentira

Es un poco tarde pero pongamos la tarea para mañana (el perezoso verano hace perder la costumbre de colgar la tarea) que siempre está bien que quede constancia. Pues se trata de buscar en nuestra memoria esas cosas insólitas y especiales de la vida, esos momentos mágicos o llenos de poesía, en que se producen coincidencias sorprendentes. Ojo, hay que llevar a clase tres: dos tienen que ser verdad, que nos haya sucedido de verdad. Otra más tiene que ser mentira, que la hayamos inventado, pero tenemos que contarla como si fuera verdad. Las tres tienen que ser especiales y mágicas. No hace falta escribirlas, se pueden contar. ¡Hasta mañana!

Foto de aquí

domingo, 10 de noviembre de 2013

Tu nueva apreciación puesta en la estantería, con otros tantos tic-tacs.

sábado, 9 de noviembre de 2013

El día en que Matilde recobró su libertad


Matilde era una mujer luchadora... aunque nadie lo sabía, ni siquiera ella misma. El hecho de haber criado solita a cinco hijos varones y de haber aguantado durante casi cincuenta años a un marido, también varón, y que no conocía la palabra respeto, eran motivos más que suficientes como para sentirse orgullosa... aunque nadie parecía saberlo, ni tan siquiera ella misma.
Aquel día era un domingo como otro cualquiera; Matilde llevaba toda la mañana cocinando para sus cinco hijos, nueras, ocho nietos y un bisnieto. Setenta y cinco años son muchos años, y Matilde estaba cansada... aunque nadie quería saberlo, ni siquiera ella misma.
Matilde freía patatas mientras todos discutían en la mesa: tocaba resolver el futuro de mamá tras haber enviudado recientemente; todos y todas sabían perfectamente lo que a ella le convenía. Matilde, callada, se concentraba en sus patatas. Al fin Paco, el mayor, tomó la iniciativa con decisión: “no se hable más; mamá, vendes esta casa, te compras un piso en la ciudad y se acabó”.
-Pero si estoy bien aquí, hijo, de verdad... -empezó a decir Matilde sin quitar ojo a sus patatas.
-De eso nada, Paco tiene razón, te vienes con nosotros a la ciudad -la interrumpió Miguel, convencido ante el apoyo del resto.
Entonces Matilde soltó la espumadera sobre la sartén, se secó bien las manos en el delantal aceitoso, se volvió hacia la mesa y, con la mirada fija en los ojos de su tercer hijo, afirmó lenta pero firmemente: “He dicho que estoy bien aquí.” Acto seguido volvió a tomar la espumadera y continuó con las patatas, satisfecha porque no se le habían quemado. Tras unos segundos de silencio, Gertru, la mujer de Paco, les recordó a todos lo lluvioso que estaba siendo el mes de noviembre. Aquel domingo, Matilde recuperó la libertad... aunque nadie se quiso dar cuenta, ni siquiera ella misma.



lunes, 4 de noviembre de 2013