lunes, 31 de diciembre de 2007

PBLICADO POR ANTONIO FASSA
EL BÁRBARO

A nadie le importa
su sucia mirada de bárbaro acaudalado,
ni su sigiloso estruendo
de amaestrado pensador.
Todo queda justificado
gracias a su dote infinita
de perfumada fetidez.
¿Y los que padecen
llagas en el recuerdo
dónde broncearán
sus llagas?
AÑORANZA

Añoro las cuchillas
que penden del árbol de la verdad.

Añoro los juicios
que emiten los locos de atar
con vehemencia magnética.

Añoro el sonido del agua
que humedecen los recuerdos.

Añoro el sabor de la revolución,
el aroma de las espinas
y el gesto de miseria
de los amos de la inmundicia.
AQUEL

Aquel que habita
en su aposento
de cristal y rayo.
Placidamente vivo
y saciado de caza
como un emperador.
Aquel
que
escribe
el verbo ingenioso,
lapidario
y húmedo,
pasa las cifras
feliz,
boyante,
bebiendo en preciosa copa
y escribiendo máximas de corcho
que parecen de pesada roca.
Aquel que escribe
desde su pompa de placer.
Aquel que apuñala con su pluma
y engaña
a los que sangran
por los poros.
DE LUGARES Y NAUFRAGIOS

Eres el peor de los náufragos;
náufrago de tierra adentro.
rechazado por el mar amniótico,
expulsado por el dios Poseidón
el cual entonó cantos de arena
mientras tú abandonabas el paraíso.

Aquí en esta civilización
de escalonados templos de fuego,
no hay más tabla de salvación
que la lluvia que acribilla el lodo
con su munición de agua metálica
húmeda como el flujo del recuerdo.

Quisieras flotar como un nenúfar
sobre el líquido imperio que añoras,
quisieras cabalgar sobre las olas,
pues en el mundo del que vienes
nadie cabalga sobre rayos de sol
ni sobre el lomo del hipocampo.

Preso aquí en este dique seco,
rodeado de cobardes que temen
al mar, con sus pulpos amurallados
y sus híbridos de senos antiguos.
Preso aquí en este flaco puerto.
Náufrago de tierra adentro
A MODO DE PREÁMBULO

Como bien dijo el escritor peruano Mario Vargas Llosa, toda buena literatura, es un cuestionamiento radical del mundo en el que vivimos. Verdaderamente es esa la auténtica función del texto poético y el “leitmotiv”de toda obra creativa que se precie.
Es la voz poética lo verdaderamente puro, lo real, lo diametralmente opuesto a la realidad salvaje y alienante, que se nos impone y que asumimos dócilmente.
Me atrevería a sentenciar que la poesía es el espacio no contaminado por los embaucadores de la palabra, el lugar donde poder respirar otro oxígeno, vital este para la buena salud de nuestro espíritu. Y es que en este mundo contemporáneo, cargado de contradicciones, la poesía se hace aun más urgente y necesaria.
Es de capital importancia, beber de las irreverentes tintas del nihilismo y, hasta violar mil veces las palabras; pero con el mayor de los respetos. No olvidemos que la comunicación humana, ya peina las canas de la longevidad, y que su origen se remonta a la noche de los tiempos.
Huelga decir que existe la necesidad imperante, de sumergirse en las entrañas de la poesía, para descifrar sus claves y sugerencias, pues es esta la mejor manera de reflexionar, con la suficiente carga de rebeldía, para crecer y madurar, es decir, para morir sin arrepentirnos de nosotros mismos.
Mientras la mercadotecnia literaria, nos define la literatura, yo me hago eco de las sabias palabras, que un buen día dijera el genial Mario Vargas Llosa.

ANTONIO FASSA

sábado, 15 de diciembre de 2007

Maravilloso miedo de tenerte cerca


Alguna vez habréis oido esta canción en italiano, concretamente en la tele, en un anuncio de coches. Bueno, concretamente no, porque no me apetece ni decir qué anunciaba una canción tan bonita. Tan solo me alegro de haberla conocido, aunque sea en un medio tan superficial como lo es un anuncio de televisión. Es de Gianna Naninni y la frase con la que encabezo esta entrada es la que más me atrae de la canción. Espero que tambíén os guste a vosotr@s.





Muchos mares y rios

Atravesaré

Dentro de tu tierra

Me reencontrarás

Remolinos y tempestades

Yo cabalgaré

Volaré entre los rayos

Para tenerte

Maravillosa criatura estás sola en el mundo,

Maravilloso miedo de tenerte cerca

Ojos de sol me queman en medio del corazón

Amor es vida maravillosa

Luz de mis ojos

Brilla sobre mi

Quiero mil lunas

Para acariciarte

Pendo de tus sueños

Velo sobre ti

No te despiertes, no te despiertes

No te despiertes...todavía

Maravillosa criatura estás sola en el mundo,

Maravilloso miedo de tenerte cerca

Ojos de sol me tiemblan las palabras

Amor es vida maravillosa

Maravillosa criatura un beso lento

Maravilloso miedo de tenerte cerca

De repente tu bajas al paraíso

Muero de amor maravilloso

Maravillosa criatura

Maravillosa

Ojos de sol me queman en medio del corazón

Amor eres vida maravillosa.


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viernes, 14 de diciembre de 2007

El payaso de Ramón


Disfruté mucho del taller el pasado miércoles. Os animo a poner aquí vuestra tarea como seguidamente haré yo. Si no nos vemos antes de las fiestas en cualquiera de los dos encuentros programados, aprovecho ahora para desearos todo lo mejor a tod@s. Besos y abrazos.
.
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Cuando Ramón abrió los ojos aquella mañana, lo primero que vio justo en la pared frente a su cama fue una mancha de humedad con la forma perfecta de un payaso.
De repente se dio cuenta de que llevaba ya un buen rato sentado en cuclillas sobre la cama y con la manta sobre las piernas. Sus ojos como platos daban fe de que su habitual despertar lento y aletargado había sido obviado en ese luminoso y cálido día. Al contrario que otras veces, Ramón había pasado del sueño al espabilamiento en un plis plas. Toda esa prolongada observación le había servido para componer cada uno de los detalles de aquel alegre rostro de caricato; su sombrero hongo inclinado ligeramente sobre su cabeza, su pelo rizado y abundante saliendo a borbotones por los lados del mencionado sombrero, sus ojos semicerrados bajo pequeñas cruces pintadas en sus párpados, su enorme nariz redonda con un levísimo reflejo de brillo a un lado de ésta, su boca grande y sonriente pintada de blanco de oreja a oreja, sus abultadas solapas del cuello de una chaqueta de paño a cuadros… A medida que avanzaba en cada uno de esos detalles se iban acrecentando sus dudas acerca del origen de aquella misteriosa mancha. Nunca se dejaba llevar por creencias absurdas, pero en este caso, a pesar de que aceptaba que el dibujo estaba formado por levísimas manchas de humedad a la manera de un cuadro impresionista, llegó a la conclusión de que en aquella imagen había algo extraño que se escapaba a sus razonamientos.

El no solía ser crédulo en estos casos paranormales, pero su madre sí, así que ella fue la primera persona en la que pensó Ramón para que diera fe de tan raro descubrimiento. Además, así disfrutaría viendo su cara de asombro y discutiría con ella acerca del origen de tan mágico dibujo. -¡Mamá!- Gritó sin levantarse de la cama. Fernanda se acercó presurosa y extrañada al cuarto con las manos aun mojadas y llenas de espuma del mistol del fregado, ya hacía tiempo que Ramón no daba esos gritos para llamarla, después de todo Ramón ya era un hombrecito, el mes pasado cumplió treinta y tres. Cuando la madre estaba ya frente a Ramón, éste se esforzó por teatralizar la noticia para darle mayor trascendencia al asunto. La miró muy serio y luego dirigió la mirada de reojo hacia el dibujo levantando las cejas. Su gesto fue entendido enseguida por Fernanda, algo importante había en esa dirección. Giró muy lentamente la cabeza hacia donde le indicaba la mirada de su hijo, y mientras lo hacía se le iba acrecentando un extraño temor en su interior, hasta que su mirada topó con el rostro de la pared.
-¡Madre del Amor Hermoso!- exclamó -¡Esto es un milagro, Dios mío, esto es una premonición, un aviso del cielo, algo malo va a pasar! ¡Ay Dios mío! Fernanda se ponía por momentos más y más nerviosa, sus gritos de miedo llegaron hasta el salón, donde el padre de familia descansaba mirando al televisor tras la comida de mediodía. Se acercó al dormitorio del niño y al observar a la madre gesticulando nerviosa se dirigió a Ramón –tu madre tiene razón, estas no son horas de levantarse, a ver si te esmeras un poquito hombre, levántate aunque sea a las once o por ahí, puñetas, que ya está bien, y a ver si me das una alegría y me dices que has encontrado trabajo que… -¡que no es eso Paco!- le cortó secamente Fernanda –¡Mira lo que ha salido en la pared!- le dijo a su marido mientras levantaba su mano para señalar el dibujo en un gesto rápido y casi imperceptible, como si señalarlo directamente hubiera ofendido al mismísimo Dios. Paco dirigió la mirada hacia la pared y una leve sonrisa se fue dibujando en su boca entreabierta. -¡Qué bonito! ¡Solo le faltan los colores! ¡Que maravilla, es una cacatúa perfecta! Fernanda se quedó absorta -¿Cómo que una cacatúa? ¿Tu estas loco? ¡Entre los dos me vais a matar de un disgusto! ¿No ves que es una Virgen del Carmen? ¡La virgen María, Paco, la Virgen María! – El marido le replicó -Una virgen, una virgen… ¡anda ya! ¡Eso es una cacatúa! ¿No le ves la cola? ¿Y el pico… no ves el pico?

La discusión comenzó a hacerse eterna cuando los esposos intentaron convencerse mutuamente del significado de cada una de las pequeñas manchas que componían el dibujo. Ramón se tumbó de nuevo en la cama dejándose caer de espaldas, se acurrucó de lado y se tapó la cabeza con la manta. Mientras se adormilaba de nuevo meditó entre ensueños sobre su santa madre. Santa y medio bruja, porque al final era ella la única que tenía algo de razón; su payaso tenía algo que ver con maría… pero maría de la otra, de la buena. Ramón se acurrucó de nuevo y no tardó en dormirse calidamente arrullado por la cotidiana discusión que se desarrollaba a los pies de su cama.
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martes, 11 de diciembre de 2007

Po yo me via estrená poniendo la tarea, porque por fin hoy ya tengo de nuevo interneteeeeee:
Había que continuar el principio de un relato tal que asín:
"Cuando Ramón abrió los ojos aquella mañana lo primero que vió justo en la pared frente a su cama fue una mancha de humedad con la forma perfecta de un payaso..."
Ea, pos para los que no pudieron asistir el miércoles pasado y para los que no estén apuntados y se quieran animar.
Nus vemus mañana. A scribiiiiiii como cosacoooooos

Ra



sábado, 8 de diciembre de 2007

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Fernando Quiñones

Por fin ha arrancado el curso, y creo que con muy buenas perspectivas. Buena gente y mucha inquietud por aprender y disfrutar en común ante el buen hacer del maestro Argüez. Para inaugurar entrada en el blog relativa al curso me tomo la libertad de poner aquí la información que nos da Enrique, compañero del curso de narrativa que se desarrolló en Cádiz dias atrás. Se que le agradaría la máxima difusión del evento, por lo que supongo que no le importará que transcriba parte de su correo en este blog. Ahí va. Espero asistir y coincidir con vosotros allí.



Û õ


Taelmiercole


Antoñín



"...La ocasión la pintan calva: El próximo viernes día 30 de Noviembre a las 20:00 en Plaza Asdrubal 16, en la nueva sede del Colegio Oficial de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales de Cádiz. El tema: "Breve encuentro con la obra de Fernando Quiñones" Conferenciante: D. Mariela Quiñones Consolani Pinchad aquí: http://www.copiticadiz.com/ ..."

domingo, 18 de noviembre de 2007

Ya estamos a punto de comenzar un nuevo curso de letraslibres. Mañana lunes empiezan también los cursos de exdelphianos. He tenido el desafortunado privilégio de caer en el turno de tarde ( de 16:00 a 21:00 h ) . No sé qué haré, ni si podré o no volver a veros. Aquí os dejo una reflexión de François-Marie Arouet (1694-1778), más conocido por Voltaire, en boca de uno de sus personajes de su obra "Cándido":

"para que toda obra dramática o novela cautive precisa ser original sin caer en la extravagancia, sublime a menudo, y siempre natural; conocer el corazón humano y hacerlo hablar; ser gran poeta, sin que personaje alguno de la obra parezca poeta; conocer bien la lengua nacional, emplearla con pureza, con armonía, sin que la rima menoscabe el concepto. Los que no observan todas estas reglas, pueden componer una o dos tragedias (novelas) aplaudidas en el teatro, pero jamás figurarán entre los buenos escritores".

Un saludo. moy

Antoñín, si vas el lunes a Cádiz comunícales de mi parte a Alfonso y a Nené que están inscritos y que los justificantes los tengo. Vamos, que no tendrán problemas.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Es un laberinto de palabras y números, te marearás si te atreves a entrar y puede que no veas los nombres que tienes delante. Dejarás tu huella, lo sé, lo presiento, te quedarás prendado del murmullo que nace de los papeles y tendrás en tu mano la posibilidad de comprobar lo que es la magia que duerme en algunos raíles.
Si de pronto descubres que hay nombres idénticos pero con distintas historias, querrás saber más, comprobarás lo que es poder llevar la contraria a la lógica y sonreír porque aún queda vida escondida donde nadie imaginaba.
Quizás te asalte esa duda, un día de levante, la ventana abierta, el mar esperando, sólo una hoja al viento, con palabras y números que jamás volverán a ser lo que eran.


Eva.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Terror nocturno

TERROR NOCTURNO

Llevo varios días padeciendo de ciertos terroríficos percances nocturnos. Es posible que estos sucesos los achaqueis más a pesadillas que a hechos reales. Ojalá fuera así. Si por un momento pudiera llegar a la conclusión de que son mis sueños o mi imaginación los causantes de estos trances me llegaría a sentir mejor, no temería a la noche como la temo cada vez que la oscuridad se cierne sobre mí. Supongo que mi imposibilidad de contárselo a los míos hace menos llevadero mi terror. Os explico, decidme si no es para temerlo:

Cada noche, siempre a la misma hora, tengo una visita. Sobre las dos de la madrugada. Una terrorífica visita, os lo aseguro. A pesar de que su metódica periodicidad me tiene más que advertido, siempre me encuentra dormido. Los sudores fríos me inundan al llegar la noche, me tienen en ascuas y me impiden coger el sueño pronto. Pero al fin, rendido y debilitado de pavor, siempre me duermo antes de su visita ya prevista. No se si es su respiración pausada sobre mi frente o mi intuición la que me despierta. El caso es que antes de abrir los ojos ya le noto ante mí; le veo, y luego abro los ojos. Y allí está. Como cada noche, con su mirada fija, atormentándome. Con su mirar felino e impasible, como deseando devorarme. A diez centímetros de mí. Inundándome de terror y provocando con ello la parálisis de mi cuerpo y de mis cuerdas vocales. Creo que incluso me hipnotiza, no se. Luego, al final de la interminable sesión de terror, se pasa la lengua húmeda por sus labios muy lentamente. Su presencia siempre termina con el mismo ritual; cierra los ojos en un extraño gesto, apretándolos, y como en un movimiento de desprecio hacia mí se retira por donde ha venido. A veces, al volverse en su retirada, se oye el levísimo sonido de sus largos bigotes rozando los alambres de mi jaula… zzzzring… y mi sangre comienza a correr por mis venas. Y mis plumas amarillas se tornan suaves. Y mis plumones se asientan de nuevo sobre mi piel abandonando su erizada postura. Me cago en las castas de Misifú.
.
Antoñín

martes, 6 de noviembre de 2007

Comenzamos!!!!!

Querida gente:

La Escuela de letras Libres arranca al fin para este curso 2007-2008. Comenzaremos el día 28, miércoles, a las siete de la tarde (hasta las nueve, como siempre).

El plazo de matriculación está abierto desde ya. Para matricularse, hay que ir a la Casa de Cultura de Chiclana y dar con Juan Panés (primera planta) por las tardes a partir de las seis. Las matrículas siguen siendo de precios populares y se recibirán hasta completar los 25 asistentes de rigor.

Los días de encuentro, en lugar del clásico martes, pasan, por razones de espacio disponible, a los MIÉRCOLES.

Para cualquier duda, podéis llamar por las tardes a la propia Casa de Cultura (956 490146 -preguntar por Juan Panés-) o podéis llamarme a mí o escribir a mi correo (garcia.arguez@gmail.com).

Besos.

viernes, 26 de octubre de 2007






Ra.

FOTOS PARA EL RECUERDO

Me entusiasma ver que muchos de nosotros hemos empezado el curso en septiembre y que estamos en contacto aún, pero a la vez me da rabia no poder compartir ese taller narrativo con vosotros, con las ganas que tenía de veros, pero no he tenido tiempo de clonarme a mi misma para que fuera a hacer los exámenes por mí, así que habrá que esperar. El otro día estaba mi marido descargando las fotos de su móbil para tener mas espacio y me encontré con una grata sorpresa, espero que os traigan buenos recuerdos, como a mí:


...

viernes, 12 de octubre de 2007

Algunos blogs dados en el taller de Narrativa
que estamos disfrutando al galope en Cádiz.

Zara : www.lenguasdefuego.net/columnistas/Zara

Raul : www.encuestadorgaditano.blogspot

Fátima : www.unaboquitapresta.blogspot

Jesús . www.horizontelibre.es.kz


Se deshacen los suspiros
resbalando de la cama
y cantan los caracoles
de la mañana.

Cruje, mi amor, la noche ensimismada
y juntos nos mecemos uno al otro
como dos esqueletos en el agua.



No me digais que no son unos versos
de un gran maestro.
( así acabaría una gran noche de Amor).

Buscad al Poeta, que por cierto ojalá fuera yo.


Saludos. moy

martes, 2 de octubre de 2007

Sándia, la ciudad de las golosinas



"Aquella ciudad se nos presentó sin avisar. Una bandada de ruidosos aeropuertos nos recibió con graznidos de motores aturbinados. Sus habitantes se peleaban por recibir su ración de comida sobre calles empedradas de golosinas. Supuse entonces que éstos desgraciados seres no habían caído en agacharse y así chupar el dulce pavimento, pero al cabo descubrí que sus cuerpos eran rígidos e incapaces de doblarse. Sobre algunas aceras contemplé algunos esqueletos rígidos que una vez fueron víctimas de inútiles esfuerzos por levantarse de su mortal comedor. Las paredes estaban pintadas solo hasta la altura de la cintura"

A veces hacemos comentarios acerca de cómo influyen las circunstancias personales de cada uno a la hora de escribir un texto. He estado releyendo algunos ejercicios del taller de letras libres y me ha sorprendido éste en especial. No hacía mucho tiempo que me estaba recuperando de mi operación de hernia discal y Miguel Angel nos mandó inesperadamente un ejercicio de improvisación rápida en la misma clase. No hace falta ser psicólogo para detectar las consecuencias de aquella operación en este texto.

Antoñín

domingo, 23 de septiembre de 2007

Tomates pintones


Ayer pasé el día en urgencias con mi hermano. Había un gran bullicio de familiares, celadores, nervios... A mitad de la tarde entró un grupo de personas con una mujer mayor en volandas. La señora estaba muy mal, pero no soltaba una bolsa transparente de hermosos tomates pintones. Sobre una camilla la introdujeron rápidamente en una sala interior. Los pobres tomates quedaron desamparados sobre una silla de la sala de espera.
.
Antoñín

martes, 18 de septiembre de 2007

curso 2007-2008

Queridísimas, queridísimos:
Ya pasó el veranito y, como las aguas de la normalidad van volviendo ya a su cauce, es momento de irse replanteando qué se hará en el próximo curso 2007/2008. Salvo que haya algún imprevisto, en principio la Escuela de Letras Libres volverá a echar a andar un año más. Es cierto que el cambio de signo político en el timón de la cultura institucional chiclanera (y de la ciudad toda) está dejando un poco fuera de juego a la inercia con que todo había estado hasta ahora funcionando en la casa de Cultura. Por tanto es normal que parezca que hay muchas cosas en el aire (hoy por hoy creo que aún no hay ni director/a para el Teatro y Estefanía, la nueva concejala, parece que está a punto de dar a luz y no se encuentra muy opertativa). Así que nadie en la Casa de Cultura tiene muy claro nada.
Pero en principio, según me ha comentado telefónicamente Jesús Salado (el coordinador de la E.M.A.) todo seguirá como hasta ahora. Esto significa que nosotros seguiremos sin tener ubicación y posiblemente tendremos que volver al camerino. Como todos sabéis, ahora que estoy viviendo en Cádiz, estoy un poco más desconectado de cómo van las cosas "in situ" (de hecho creo que la última vez que pisé la casa de Cultura fue con vosotros el día que presentamos "Aspas"), pero en cuanto pueda voy a encajarme en Chiclana y a pasarme por la Casa de Cultura para ver si logramos volver a la Sala de Los Espejos, donde, está claro que las cosas se hacen mejor y más agradablemente que en el Camerino. Eso sí, tendré que ponerme de acuerdo con la Escuela de Teatro y, quizás, tengamos que cambiar el día de reunión y (por primera vez en la historia de la Escuela de Letras) quizás no nos reunamos los martes, sino otro día de la semana. Ya veremos. De todo esto ya os iré informando cumplidamente. De momento, las clases no comenzarán hasta bien entrado noviembre. Cuando se acerque la fecha ya os tendré al corriente de todo, nos os preocupéis.
De todas formas, y por si alguien tiene ganas de marcha de aquí a noviembre, os informo que a partir del 1 de octubre y hasta mitad de noviembre, estaré dando un taller (dos días la semana) de NARRATIVA en la biblioteca provincial de Cádiz, auspiciado por la Fundación F. Quiñones y que nos puede servir de aperitivo, jejeje. Hay que ir a Cádiz, lo sé (bueno, ahora es Mariluz quien más cómodo lo tiene, jejeje), pero por si os apatece, es muy barato (precio simbólico) y puede estar apañado. Antoñín, tú que eres narrador vocacional, mira a ver si te vieniera bien. Quien guste y pueda, invitado queda. Si no, en noviembre, una vez acabado este curso, comenzarermos en Chiclana lo nuestro.
Aquí os dejo el cartel del curso (para matrículas u otra información llamad a la Fundación -956 403814- o al correo -daniel@fundacionfq.com-).
En fin, ganitas de veros prontito.
Besos grandes a todo el mundo.

jueves, 6 de septiembre de 2007

sábado, 18 de agosto de 2007

Intimidades...y otro uruguasho.


El pasado jueves tuve el enorme privilegio de asistir a un concierto en Jerez. Hay una expresión ya muy manida para definir a los buenos escenarios: "...en un marco incomparable..." Pues sí, resulta que El Alcazar de Jerez es un marco incomparable para este tipo de conciertos. Pero no fue el marco lo mejor. Jorge Drexler consiguió conquistarnos en un momento y manejó a su antojo nuestras sensibilidades durante toda su actuación.
Ya sabeis mis gustos, os he mencionado en otras ocasiones a Javier Ruibal por ejemplo. Las letras de estos autores son las que más reconozco como cercanas a mi forma de pensar y sentir.
Hace unos dos años tenía que asistir en ciertas ocasiones a mi madre enferma de Alzheimer. Pasaba algunas noches con ella y sobre las ocho de la mañana me iba a la playa con mi MP3 a pasear. La banda sonora de esos paseos era una canción de Drexler; "Todo se transforma"
.
.
Tu beso se hizo calor,
luego el calor, movimiento,
luego gota de sudor que se hizo vapor,
luego viento
que en un rincón de La Rioja
movió el aspa de un molino
mientras se pisaba el vino
que bebió tu boca roja.
Tu boca roja en la mía,
la copa que gira en mi mano,
y mientras el vino caía
supe que de algún lejano rincón
de otra galaxia,
el amor que me darías,
transformado, volvería
un día a darte las gracias.
.
Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.
.
El vino que pagué yo,
con aquel euro italiano
que había estado en un vagón
antes de estar en mi mano,
y antes de eso en Torino,
y antes de Torino, en Prato,
donde hicieron mi zapato
sobre el que caería el vino.
Zapato que en unas horas
buscaré bajo tu cama
con las luces de la aurora,
junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez
en Salvador de Bahía,
donde a otro diste el amor
que hoy yo te devolvería...
.
Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.
.
.
.
Esa idea de que recibes lo que das me permite un toque de sosiego personal en esta vida donde hacer el bien, cómo a veces la lírica (decía la canción...), parece que no está de moda. Gracias por dejarme compartir mis pensamientos, aunque en este caso no haya cumplido vuestras espectativas. Eso de intimidades con un uruguasho seguro que ha disparado más de una imaginación... normal, la mía se hubiera disparado también si hubiera leido un título así de algun@ de vosotr@s... ;-)
.
Antoñín

jueves, 16 de agosto de 2007

Cuando escribo me siento de vacaciones.

Esta mañana me desperté con el boli detrás
de la oreja, me encontraba particularmente
romántico y el borrador de mi desperezamiento
os lo paso a limpio;
de la cocina a la mesa.

¡¡ VOILÁ !!

Qué será de mí
cuando me ames,
cuando me quites
la vida a cada instante,
cuando el mirar
de tus ojos me fulmine,
cuando el calor
de tu cuerpo me achicharre.

Qué será de mí
cuando tus manos
caminen de puntillas
por mi espalda,
cuando tus labios,
cual nube tormentosa
de par en par se abran
ante mi yerma boca
fundiéndose con ello
nuestras almas.

Qué será de mí
cuando tu pelo,
de seda noche dibujado,
me seduzca y me enamore
a cada sueño,
y me enrede por caminos
nunca andados.

Qué será de mí,
¡ iluso tonto !
si no sé de tus ojos
ni tu pelo,
si tu boca...
yo sólo
me la pinto,
y el ballet de tus dedos
me lo invento.

Y qué será de mí
si sueño tanto,
y tan alto mis sueños
me propongo
que pretendo el cielo
entre mis manos
y tan sólo tengo
tus despojos.

Un saludo@hotmoy.

miércoles, 15 de agosto de 2007

VACASIONE

Bueno, como ya no nos vamos a reunir hasta septiembre, dijimos ponernos en contacto con el blog, y la verdad es que estamos hechos unos descastaos (excepto el más aventajado de la clase Moi) así que aprovecho para decir que he hecho mis deberes (pero en mi blog) y que quienquiera que les eche un vistazo, y aprovecho tb para proponeros una escapaita tardía a la playa un diita de estos, en plan bebecoa o bebekiú.

Ra

martes, 14 de agosto de 2007

Hoy es Martes y veo un BLOG
abandonado.
Hoy es Martes y he vuelto de la
Empresa por última vez, y
derrotado.
Por última vez cansado.

Con euros en un bolsillo
y en el otro destrozado,
la dignidad echa ovillo
por el suelo va
rodando.


Solo quiero reflejaros lo que hoy
siento, y lo quiero compartir
con todos vosotros.

Si en Abril os dí las gracias por
el apollo prestado, ahora en
Agosto pido perdón por haberos
engañado.

NUNCA SE LUCHA
LO SUFICIENTE

Aquí os dejo estos versos
que acabo de escribir para
despistar mi dignidad.

Saludos, moy.



Letras de sangre me salen
de este corazón cansado
de hipocresías, de maldades,
de neurismas fabricados.

Letras de sangre, ya negra
de noches sin luna, sangre,
de cientos de idiotas, negra,
de miles de muertos de hambre.

! Que se encadenan las letras ¡,
! que se escapan las palabras ¡,
! que por mi cuerpo chorrean
como sudor que me empapa ¡

Y no sé qué hacer con ellas,
y no sé cómo enjugarlas
porque se ve que son negras
las letras que me gotean,
las lágrimas que me bañan.

Otro saludo.

Aunque yo no engañé a nadie
pido perdón de nuevo.

domingo, 5 de agosto de 2007

EL TÍO JUAN

No he podido estar en conexión telepática con vosotros, pero aunque sea a toro pasao, me uno a la propuesta. Yo, el sábado a las ocho estaba en una misa de difuntos y tenia en la cabeza maomeno esto:

EL TÍO JUAN

El vozarrón del tío Juan
y todo su empuje,
bien o mal conducido,
no pueden encerrase en una caja.
Eso lo vi muy claro.
Hubiera ardido la caja por los cuatro costados.
Pensándolo bien,
es una lástima que no pueda hacerse.
El propio difunto,
prendería así su caja
desde dentro,
con los petardazos de sus fuegos fatuos.
En vida, el tío Juan
había sido aficionado
a ahuyentar a la gente
con sus petardazos.

Pero no,

Lo que hicimos sus deudos fue
organizarle una misa de difuntos.
De esas que llevan cuarenta años
siendo modernas.
Desde que a Bob Dylan le salió
el primer pelo en la barba.
De esas que te devuelven a la infancia,
cuando el tedio era de verdad insoportable.
Con esas canciones,
cantadas con voz de mando
por los beatos, que hacen vomitar
por igual a ángeles y demonios.

En un icono me pareció ver
al propio Satán, con cara compungida,
aguantándole las melenas a un ángel
en plena vomitona.
Fue hermoso.

Un hombre que ha vivido
no merece esta despedida.
La impúdica dama que lo ha seducido,
no merece que la condenemos
al ostracismo.

Ni un pequeño brote de morbo
por la gran desconocida;
ni un intento de asomarnos
juntos a nuestro propio abismo;
ni un ínfimo deseo
de conmovernos
hasta los tuétanos.
Ni un emborracharnos
para que algo arda
aunque sea en nuestra garganta.

No.

Sólo anestesiar el dolor con el hastío.
Sólo el transcurrir monótono
de una ceremonia que huele a muerto
(y el cadáver del tío Juan no estaba presente).

Recordé una cita de la Biblia
que me enseñaron las monjas en el colegio,
dios les decía a sus criaturas algo así:
“por no ser fríos ni calientes
os expulsaré de mi boca”.

Salimos de la iglesia empapados,
no se si de escupitajo divino o sudor.

viernes, 3 de agosto de 2007

Uruguasho...

Este es el escrito que me salió ante la proposición del grupo de escribir algo todos a la misma hora del pasado sábado. Me cogió liado, como podeis ver, pero eso no me impidió hacer mi tarea. Ya sabeis que estas son las únicas tareas escolares que he hecho con placer en mi vida...bueno, casi las únicas tareas que he hecho, a secas....jeje. Un beso a tod@s.






Ya son las ocho menos cuarto. Hemos quedado a las siete y este hombre que no viene. Como tarde un poco me va a estropear la conexión telepáticoliteraria con mis compis.

Las ocho menos tres minutos. Suena el timbre. Dejo el folio y el bolígrafo sobre la mesa y me aproxímo a la puerta. Al abrirla aparece Juan Alberto, el contratista de la obra que mejorará la estética de mi patio pero que empeorará la estabilidad emocional, la siesta y los nervios de mis sufridos vecinos. Me da las buenas tardes con su inconfundible acento. El otro día le hice un comentario acerca de éste, le dije que me gustaba su deje argentino. Lo dije solo por agradarle. Se puso serio y para mi sorpresa demostró que nada más lejos de la realidad. No le gustó nada mi comentario. Frunció el ceño y me contestó:


- Uruguasho…soy uruguasho, no argentino.
- Ah… perdona, yo creía que…
- No te preocupás, a todos les pasa, pero soy uruguasho… no argentino.

Entonces caí en la cuenta, si hubiera sido argentino le hubiera conocido en una consulta de psicoterapia, pero Alberto es contratista de obra.

A raíz de este comentario recuerdo el chiste del que va a comprar dentífrico:
- ¿Tiene pasta de dientes?
- Colgate
- Ah… ¿Vos también sos argentino…?

Alberto comienza a hablar enseguida de la obra de remodelación. En otras circunstancias me hubiera centrado exclusivamente en sus comentarios, pero hoy intento dejar las antenas de mis conectores extrasensoriales abiertas a la red telepática de letras libres. No se si lo estoy consiguiendo. Hace un calor espantoso, y parece como si el calor llegara a dilatar las ondas telepáticas, como en su día lo hiciera con las ondas sonoras en cierto Cedefo de Alcalá. La temperatura me embota la conexión. Se me desvía la atención telepática. Entra un pensamiento interferencia. Solo veo a un niño poniéndome pipando con una enorme pistola de agua fresca. Sacudo la cabeza para sacar la interferencia del circuito y Alberto me mira extrañado. No deja de hablar pero lo hace ahora muy lentamente con un gesto de extrañeza en la cara. Seguro que está pensando que me estoy volviendo loco, el pobre.

A ver, otro intento… omm… omm…
-¿Y cómo querés la shaga?

Despierto de mi intento frustrado y el argentino sigue enfrente… ¡El uruguayo, leche, que nunca me acuerdo!
-¿Qué shaga?- le contesto yo.

-La shaga, el espasio que dejás entre losa y losa… ¿Me entendés? ¿Estais mareado?
-Ah… sí… la llaga… no, no estoy mareado. De un centímetro, ¿No?
-Eso es mucha shaga, te lo pondré de seis milímetros.

Sigue hablando de curiosidades técnicas acerca de la obra que a mi entender son una pura demostración de conocimientos para dejar claro quién es el que sabe de esto. Lo consigue. Digo a todo que sí con expresión de admiración y asombro. Le hago ver que me tiene en el bote. Le doy su sitio y esto me deja unos segundos para intentar de nuevo la conexión… omm… omm…

¡Conexión establecida! De pronto pasan por mi mente algunos de los datos recibidos… a ver… una playa… mucho calor… una clarita… niños… ya dudo de si son mis compis o son interferencias… lo intento de nuevo… pinos… una jaula… ¿una jaula? ¿qué coño hace aquí una jaula? Bueno el martes me enteraré.

-…y la puerta de una altura de ciento noventa centímetros… ¿Me escuchás?
-Sí, sí, perdona… es que me duele un poco la cabeza. Lo siento.

Seguimos con los datos de la reforma y al rato nos despedimos. Se aleja de la puerta hacia su coche muy seguro de sí mismo y satisfecho de las explicaciones que me acaba de dar. Buen tipo este Juan Alberto.


Antoñín

jueves, 2 de agosto de 2007

El martes habíamos quedado, como ya nos decía Raquel, en el bar de costumbre. Como estaba cerrado se os envió a los que no estabais a la hora indicada un mensaje de que habíamos cambiado de bar.Espero que no seamos pesados por insistir en que quedemos todos.
Como ya sabéis, los mas jartibles seguimos en activo los martes porque la verdad es que nos encanta que nos sigamos viendo todos y si llevamos algo para leer mucho mejor aún, que no decaiga la poesía por favor, que la necesitamos en este mundo loco.
El martes llevabamos tarea hecha, Moy nos ha dejado la suya, espero que los demás también lo hagan.
Ahora que leo tu poesía me dice aun mucho más que cuando la leiste, Moy, con cada lectura se aprecia un poco mas y se saborea mejor.
Ah por cierto, que fue Mari Luz quien el dia de la barbacoa, mirando las estrellas me dijo que ya muchas de las que vemos no existen, Raquel nos dio además una lección el último día de como se forman y desaparecen estas estrellas.



El martes que viene quedamos en el árbol a las 7:00
Ah y la breve tarea que hice el sábado.

Ha madurado el sol en la ventana,
el aire insinúa rumor de pasos
moviendo los hilos de una telaraña.

Eva.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Para aquellos/as que no estan pudiendo reunirse
los Martes con los nosotros y para alguna que otra
orejilla despistada, o simplemente porque me apatece
que sepais de mí, paso a dejaros la última tarea que
nos impusimos. (debíamos el sábado pasado y todos a
la misma hora, 8 de la tarde, escribir algo para
leerlo al siguiente Martes)

Esto me salió:

DENOMINADOR COMÚN

Y voy yo,a las ocho de la tarde,
rendido ante las prisas de los otros,
rodando ante el volante de mi vida.
Y allá que giro,
y que aparco
y que noto que el Levante
de puro amor suspira.

Y busco entre papeles de güantera
alguno inmaculado de palabras
para escribir en este justo instante
caprichos de poetas, si pudiera.

Y hete aquí que miro alas estrellas
para encontrar la inspiración
en el momento...
Y Eva?...que dijera el otro día
que aquellas que se vieran
ya no eran...
que son solo espejismos,
tardíos reflejos.

Pero a esta hora,
yo y el cielo,
deslumbrados,
viejos ambos,
a esta hora
ni engañan las estrellas,
ni lloviznean los versos.

Y no sé cuántos poetas compinchados,
en esos segundos
en que una estrella muere
¿o son años?
¿o millones?
en ese tiempo que no pasa
y que en nuestro universo
de poeta empedernido
son las ocho para siempre,
descuartizamos a esa hora
levemente
buscando en el tic-tac
de sus entrañas
una esencia,
esa prueba de que somos el Presente.


Saludos, de moy.

Es corto el día, y el verano
pero buscad el tiempo,
os pertenece,
no dejad que os lo despojen.

Juanma, Maryluz, Benja, me gustaría ver
aquí la huella de existís.

Felices Vacaciones.

viernes, 27 de julio de 2007

UN REENCUENTRO INESPERADO

Los jartibles del taller, que aún quedamos todos los martes a las 7 de la tarde en el bar, el último día que fuimos nos topamos a la salida con alguien a quien añorabamos: Esteban. Por supuesto iba acompañado de su madre, y nos dio muchísima alegría, ¿cosas del destino o simple casualidad?. Estuvimos hablando del taller, del cuadernillo que escribimos, y para nuestra grata sorpresa Moisés, que siempre ha guardado uno en su mochila por si las moscas, sacó uno de los ejemplares del mismo mara el chico, ¿tambien la casualidad?. En fin, para no dejarlo todo de nuevo en manos del destino nos intercambiamos todos los teléfonos.

Se le veía contento al ver lo que habíamos hecho con su poema, y no le importó en absoluto que lo publicaramos sin él saberlo. Creo que estuvimos a punto de abrumarlos, puesto que todos hablabamos a la vez, pero por suerte todo salió bien. Espero que el próximo martes venga con nosotros y nos deleite con alguna cosilla enigmática de las suyas.

Por cierto, hay tarea para los que quieran venir esta semana que viene al bar: hemos propuesto una hora para escribir todos a la vez, lo que sea, lo que surja, lo que se nos ocurra, pero que cohincidamos el Sábado a las 8 de la tarde (en alma, no en cuerpo). Estemos donde estemos debemos dejar lo que estemos haciendo y escribir alguna composición al azar, sobre lo que nos esté ocurriendo, lo que estemos pensando, lo que se nos pase por la cabeza, lo que imaginemos...

cualquier cosa.

Espero que vengais, y si no ya sabeis: PUNTO NEGATIVO.

Ra

viernes, 20 de julio de 2007

LA BARBAKIÚ, 2ª PARTE

La dirección exacta la encontraréis contando exactamente 14 badenes después del elefante azul, y mirais a la derecha para leer un pequeño folio en la calle mirlo, y lo seguís.
Ra

jueves, 19 de julio de 2007

una nota

Queridísima gente:
no podré ir mañana a la barbacoa de despedida y lo cierto es que me duele no poder estar allí con vosotras y vosotros. Ha sido un año muy especial Todos los años lo son, eso es bien cierto, pero este curso ha sido sin duda el más extraño y arrabatador de cuantos he vivivo. Extraño porque me he sentido tan accesorio que me he dado cuenta de que el síntoma de que las cosas en la Escuela de Letras Libres han ido lo mejor que podían haber ido es precisamente porque vosotras y vosotros la habéis hecho vuestra con entusiasmo y generosidad. Y digo que ha sido también arrebatador porque me he sentido desbordado por vuestra entrega y a veces incluso me ha dado la impresión de que íbais a una velocidad que yo apenas era capaz de seguir. Esto me ha hecho muy feliz y me ha dado mucho que pensar. Por no hablar todo lo que me habéis enseñado sin pretender enseñar, que es como se enseña en realidad.
Por eso lamento no poder acompañaros el viernes. Compromisos vitales me reclaman todo el finde semana y no tendré opción. Eso sí: ya he hablado con raquelilla por si, mediado el verano, repetimos el encuentro. Sería para mí la oportunidad de reconoceros, de reconocerme y de compartir y agradecer vuestra complicidad y vuestra unión, que han sido el alimento de este curso. Y, además, me da a mí que esto es sólo el principio. Esta gran historia de amor colectivo no ha hecho, me parece, más que empezar.
Gracias por estar y por ser.
Os quiero.
hoy he estado con Ivan, mi hijo, en la
playa. Bueno, ayer, ya son más de las doce.
Tenía ganas de escribir y llevaba un boli.
Sentado en la tumbona, sin sombrilla y
con un parde tias buenas, buenísimas,
mirandome, lancé mi imaginación a la
orilla para mojarme mentalmente los pies,
el agua debía de estar helada (no sé por qué
es un presentimiento que tengo cada día que
voy a la playa ) y pensando en una ola y en los
secretos , y en mis pies, y en el mar y en un
amor; la tinta garabateaba mi libretilla.

y esto ponía en ella:


SECRETOS DE MAR


Me contaba.
Me contaba,
con el bramido de su espuma,

secretos en su suave ondular,

de su corto sino.

Me contaba,

aquella ola, a mis pies
canciones de mar,
susurros de sal.

Me traía sus gemidos,

monótonos siempre,

idénticos gemidos

que en mí morían,

y me decían...

Me contaba secretos
que aún estoy
por descifrar..,

Sí,(de una mujer,
de una mujer de agua,

de cabellos blancos,

como su sangre de espuma),

me decía.

Secretos.

De cabellos que rugían
como su propia muerte

a mis pies.


Me decía..., de una especie

de mujer a la que no podía seguir.

Ay¡ su destino,

inevitablemente corto,

ineludiblemente alejado

de ella,
de aquella líquida mujer.


Existía en sus entrañás,

fluía en su ser

y no podía tocarla,

a aquella lejana

y próxima mujer de mar.

Me contaba secretos

que a mis pies morían,

que incansablemente morían,

y en una de sus muertes

la vi,

a esa mujer de cabellos de espuma,
de cuerpo de viento,

y piel de sol,

a esa mujer que me hizo suyo

envolviéndome con su

bramante y larga cabellera

haciéndome ola para siempre,

irremediablemente líquido,

haciéndome Mar.


un saludo, moy






miércoles, 18 de julio de 2007

lo mejor que le puede pasar a un cruasán

Este libro me lo leí hará un año, a mi me encantó y sobre todo esta conversación telefónica.
El protagonista es un hombre de unos treinta años, en paro y se llama Pablo.



Sólo el timbre del teléfono fue capaz de devolverme al planeta Tierra.
_ Siií.
_ Buenos díaaaas. Le llamo de Centro de Estudios Estadísticos con motivo de un estudio general de audiencia de medios. ¿Sería tan amable de atendernos durante unos segundos?, será muy breve.
Era la voz de una chica tele-márqueting, con esa extrema dulzura que sin embargo no puede ocultar la mala leche típica del que detesta su trabajo. Pero lo peor es que el rollo de la encuesta tenía toda la pinta de ser sólo una excusa para intentar venderme algo, y eso sí que me jode.
Decidí ponérselo difícil:
_ ¿Una encuesta...? Qué bien: me encantan las encuestas.
_ Ah, ¿sí?, pues está de suerte... ¿Me podría decir su nombre, por favor?
_ Rafael Bolero.
_ Rafael Bolero qué más.
_ Trola: Rafael Bolero Trola.
_ Muy bien, Rafael, ¿cuántos años tienes?
_ Setenta y dos.
_ ¿Profesión?
_ Pastelero.
_ Pas-te-le-ro, estupendo. ¿Te gusta la música?
_ Uf: horrores.
_ ¿Siií?: ¿y qué tipo de música?
_ El Mesías de Haendel y La Raspa. Por este orden.
La tía estaba empezando a titubear, pero no se dio por vencida. Todavía preguntó si oía la radio, se veía la tele, si leía periódicos y cuáles y al fin, después de soltarme el rollo entero, abordó la cuestión:
_ Muy bien, Rafael... Pues mira: en agradecimiento por tu colaboración, y como veo que te gusta la música clásica, te vamos a regalar una colección de tres CD's, casets o discos completamente gratis. Sólo nos tendrás que abonar los gastos de envío: dos mil cuatrocientas doce, ¿te parece bien?
_ Ay, pues lo siento mucho, pero tendría que consultarlo con mi marido...
Mi voz es inequívocamente masculina, del tipo cavernoso, y la tía estaba ya alucinando. Fue el momento justo de lanzarme a saco:
_Huy, perdona, no te extrañes, es que verás, somos una pareja de hecho homosexual, ¿no sabes?, vivimos juntos desde que salimos del centro de desintoxicación y montamos la pastelería, va para seis meses. Y mira por dónde un cliente que también es gay y nos compra lionesas (porque, me está mal el decirlo, pero tenemos unas lionesas di-vi-nas...), pues resulta que nos inició en la Hermandad de la Luz por Antonomasia..., ¿pero ya conoces la Hermandad, supongo?
_ Pues... no...
_ Uh, pues tienes que conocerla. Nosotros estamos encantados. Fíjate que por las mañanas mi marido va a hacer apostolado y yo me quedo en la pastelería; y por la tarde invertimos el turno... ¿Así que tú no has visto la Luz todavía?
_ No, no...
_ ¡No?, pues no te apures que eso se arregla enseguida. A ver, ¿cómo te llamas?
La tía estaba ya acojonada del todo.
_ No, es que...
_ O mejor, mira: dame tu dirección y esta tarde vengo a verte y charlamos, ¿qué te parece? _ No, perdone, es que no nos permiten dar la dirección...
_ ¿Que no te permiteeen...? Eso no es problema: yo inmediatamente te localizo la llamada en el ordenador y envío a una Gran Hermana Lésbica para que hable con tu jefe, ¿vale? Ah, ya me salen los datos en pantalla, a ver..., ¿llamas de Barcelona, verdad? Si esperas un momento me saldrá enseguida la dirección exacta...
No resistió más, oí el clic del teléfono colgado a toda prisa.

Pablo Tusset

martes, 17 de julio de 2007

Y SE ME OCURRE SEGUIR LA SAGA TOLKIEN, PA HABERNOS MATAO



Arrodillada encima de las hojas de mallorn, abatida y llena de rencor, se encontraba Adorial contemplando el rostro gris e inerte de aquella estatua de carne y hueso que tantas veces antes había contemplado con admiración, unos labios que habían rozado sus mejillas sintiéndolos templados y carnosos ahora parecían agrietados por el hielo de la muerte, el aroma que recordaba como el mas sutil que había percibido su pequeña nariz se había esfumado del cuerpo, ese cuerpo rodeado de una niebla de seda fría y negra que la cubría casi por completo dejando adivinar una silueta de largos brazos que la habían abrazado antaño en tantas ocasiones, para ella siempre especiales.
Se negaba a reconocer lo evidente, no podía concebir que aquel ser tan majestuoso la hubiera abandonado a su suerte, se resistía a creer que se había rendido, que el miedo irracional a dejar el mundo carnal la había vencido, como a tantos mortales les ocurría. Quería reprochárselo, sentía deseos de enfrentarse al ser que mas había querido, deseaba que se irguiera y la mirara arrepentida y oír por última vez su voz pidiéndole perdón, prometiéndole que nunca mas se alejaría de su lado, que siempre estaría con ella. Pero sus ojos aún abiertos no conservaban destello alguno de vida, fijos en un punto infinito del cielo sangraban lágrimas de color plata. Los ojos de Adorial también comenzaron a empañarse y decidió dar descanso final a los de su madre cerrándolos y sellándolos con un beso, pero cuando alargó su pulgar e índice hacia ella, con un movimiento tremendamente brusco le agarró fuertemente la muñeca mientras se incorporaba gritándole peligro en idioma élfico.
Despertó sobresaltada y sudorosa, con la cabeza un poco aturdida salió al estanque y se refrescó la cara y los brazos mientras entre sus dedos bailaban graciosos pececillos de colores brillantes. La herencia a veces terrible de la videncia había recaído en ella después de saltarse dos generaciones, Ivorwen su bisabuela y también su marido Dírhael ya la poseían desde muy temprana edad, como era su caso, pero esta última premonición se alejaba de lo corriente: en primer lugar nunca había sido partícipe de ninguna de ellas (y menos protagonista), ni tampoco era sensible a otros sentidos que no fueran el oído o la vista, ya que recordaba perfectamente todos los olores que percibió y sintió como a fuego vivo la mano helada de su madre, conservando aún la marca de sus dedos incrustada en su muñeca izquierda todavía temblorosa, y en tercer lugar parecía obvio que más que una clarividencia de un hecho concreto había experimentado una visión incógnita, un enigma de algo oscuro que iba a suceder y que no logró visualizar, como si se tratara de una señal de advertencia.
Tenía bastante asumido su don desde muy niña, desde aquel día que vaticinó la gran tormenta de los tres días en Harondor, tierras de Gondor del Sur propiedad ahora de su hermano Eldarion, o la trágica muerte de Cálanel, el único heredero de las tierras de Rohan y pretendiente oficial de su hermana mayor Sainaden, ahogado en las mismas aguas que arrastraron a su tioabuelo Boromir a su descanso eterno. Mas que un don era una desgracia y se sentía a menudo tentada a echar mano del mejunje que mandó preparar Legolas en caso de que renunciase por propia voluntad a su destino. Él había sido el ser del que más cosas había aprendido y él fue quien le instruyó acerca de todo el linaje que llevaban a sus espaldas y de sus venturas y desventuras. Le conducía a lugares remotos donde se habían sucedido contiendas importantes como el Llano de Dagorland, el campo de Celebrant o incluso parajes aún siniestros donde se realizaron grandes hazañas todavía recordadas como la meseta de Gorgoroth a los pies del monte del destino. Sí, conocía muy bien las viejas historias por medio de cánticos élficos y montaraces, casi tanto como a su maestro y dueño de sus anhelos: su forma de hablar, la manera con la que sistemáticamente colocaba las flechas y tensaba la cuerda en su arco (siempre con el meñique en alto), cada mechón de su cabello dorado engarzado por contados hilillos plateados fruto de su sabiduría. En secreto siempre guardaba la verdadera razón por la cual accedió a ser ella y no alguna de sus hermanas mayores la elegida para la disciplina de la lucha, donde lograba verdaderos avances sobre todo portando a Filen, un arco elaborado de las raíces de los mismísimos Ents, robusto y flexible a la vez y tallado con sus tres nombres en lengua élfica: Adorial Niphredil Undómiel. Su destreza con esa arma era difícil de concebir en una chiquilla tan joven, pero ella no se percataba de su puntería y destreza, sólo tenía ojos para su mentor.
Cuando conoció la noticia de su partida hacia las colinas de Carn Düm creyó desfallecer y por mucho que intentó unirse a la pequeña cruzada los elfos mayores se lo impidieron con rotundidad. Estaba decidida a escapar esa misma tarde, aprovecharía la vigilia del atardecer para huir en busca de Legolas. Se colocó su ropaje de entrenamiento y lo disimuló con una túnica de terciopelo morado y se dispuso a rellenar su petate con víveres que había recopilado aquellos días a escondidas, entre ellos grandes raciones de lembas por lo que pudiera pasar, aunque estaba segura que sería un camino tranquilo y sin muchos contratiempos pues sólo debía seguir el curso del río en dirección contraria de su cauce hasta las Landas de Etten y cruzar Animar hasta llegar a su destino, y con un poco de suerte incluso los alcanzaría antes. También incorporó unas botas de cuero de jabalí, ya se cambiaría sus sandalias Rut cuando estuviera fuera del recinto para no levantar sospechas y una pequeña bolsita cuyo contenido la obligaría a desviarse un poco de su ruta.
Salió de sus aposentos y se confundió entre el bullicio de jóvenes que se encaminaban hacia el gran comedor a ultimar los preparativos del enlace de su segunda hermana Sonya con el futuro heredero de Edoras. Mientras repartía algunas velas por las mesas aprovechó para echar un vistazo a los nombres y la procedencia de los invitados que irían a sentarse a su lado:
-Vaya, parece ser que esta vez conoceré de cerca de un mediano, Sam Sagaz Gamyi de Hobbiton, La Comarca.
Después de una emotiva ceremonia adornada con los mas bellos cánticos todos los representantes invitados al evento iban tomando asiento en sus respectivos lugares, pero al contrario de lo que ella esperaba, a su lado se sentó una hobbit de lo más peculiar: más alta que cualquier mediano tenía el cabello rizado y pelirrojo y unos hoyuelos característicos en sus mejillas acentuaban unos rasgos infantiles y risueños. Había ido en representación de su padre, el cual no se encontraba muy bien de salud, se llamaba Elanor y pronto descubrió que tenían muchas aficiones en común, como el ansia exploradora, rasgo extraño en un hobbit. Según parecía Elanor había despertado ese interés después de largas lecturas incansables a las memorias de su padrino Frodo Bolsón, al cual nunca llegó a conocer pero que admiraba. Cuando decidió contarle sus planes de huida, Elanor prometió ayudarla y propuso esconderla en su carro de salida a Minas Tirith. Cuando comenzaron los bailes y la lluvia de pétalos ceremoniales, lograron escabullirse por el pasillo de la izquierda de la mesa presidencial y avanzaron hacia las caballerizas donde las esperaba su transporte. Adorial aprovechó para recoger a Filen del cuarto de armas contiguo y abrieron las puertas para salir del recinto. Elanor cogió las riendas de los animales y Adorial se escabulló entre los botijos y las mantas que encontró. Sentía en los costados el traqueteo del carro cuando pasaba por las piedras grandes que se cruzaban en el camino, pero no se atrevía a hacer ningún movimiento, así que aguantó incómoda hasta que las puertas de la fortaleza sólo eran un punto en el paisaje. De un salto se unió a su nueva compañera de viaje y comenzó a quitarse las sandalias. Al ver lo que estaba haciendo Elanor le preguntó:
-¿Qué clase de zapatos son esos?
Mientras lograba alcanzar las botas colocó una de sus sandalias en las faldas de Elanor.
- Son unos Rut, las sandalias preferidas de los elfos, cada uno de nosotros al alcanzar la edad de la conciencia somos conducidos al taller de artesanía natural y se nos miden los pies para tallarnos una réplica exacta, luego de incorporar nuestro nombre a la obra la colocan en el muro natural donde miles de hiedras crecen y las abrazan durante todo un año. Acabado este proceso las retiran del muro, bañan con un ungüento especial a base de salvia de musgo, aloe y jugo de tela de araña los tallos de la hiedra para darle elasticidad y se dejan macerar en el río Wimrodiel toda una noche para que la luna las bañe de color blanco, y al día siguiente retiran ha hiedra del molde y le añaden la suela. Elanor no hacía mas que admirarlas, las cogió un momento para notar su tacto.
- Son realmente hermosas.
Al notar la atracción que emanaba de ella, Adorial le respondió:
- Te propongo compensar tu ayuda mandando fabricar unas para ti, qué te parece.
Elanor le enseñó sus grandes y voluminosos pies.
- Me temo que mis pies hobbits no son los más idóneos para calzar tales obras de arte.
- No digas bobadas,- le replicó Adorial,- en cuanto lleguemos a Lorien haremos un alto en el camino y el año que viene un mensajero te las llevará a tu aldea.
A Elanor se le tornaron sonrosados los hoyuelos:
- ¿Me dejas tocarlas un rato?
- Pues claro que sí.
Mientras Elanor admiraba sus sandalias Adorial recogió las riendas y azuzó un poco a los caballos para que apresuraran la marcha. Si hubiera planeado cualquier excusa para entrar en Lorien no le hubiera salido mejor; en sus planes ya existía ese alto en el camino, pero por otras razones muy diferentes, tenía una pequeña misión que cumplir.
Pasaron el monte Mindolluin y se dirigieron hacia el lago de Cair Andros para descansar, había caído la noche y los caballos estaban sedientos. Lograron divisar un pequeño buque amarrado a un lateral del lago que hacía las veces de posada y Elanor pidió una habitación mientras Adorial aguardaba oculta en el carro. Elanor subió al barco, se dirigió al primer piso y preparó toallas y una escalera de cuerdas para ayudar a subir a la polizón después de haber subido desde el otro lado del amarre a nado. Extendieron en el suelo unas mantas y se llevaron casi toda la noche contando historias cada una de sus respectivas razas y culturas.
Para evitar las bocas del Entaguas pensaron cruzar al otro lado y atravesar la Cancha Aguada por su lado transitable y menos profundo, pero esta ruta planteaba un dilema.
-Con este carro no lograremos cruzar Nindalf, debemos dejarlo aquí o incluso venderlo porque sus ruedas se hundirán a medida que avancemos.-explicó Adorial.
Así lo hicieron, Elanor bajó hacia la popa donde se encontraba la pequeña posada e hizo un trueque con unos enanos que estaban afincados en una de las mesas del fondo. Como no poseían mas que oro y joyas prefirió canjearlo por una ballesta y una daga, un par de cotas de malla y algo de queso. Mientras Adorial volvía a tierra firme. Se pusieron en marcha con uno de los caballos que lograron regatear, y nada mas adentrarse unos metros tuvieron que volver sobre sus pasos para recoger un par de ramas robustas para poder utilizarlas de bastón y caminar por la ciénaga, y Adorial se alegró de su acertada elección ya que las botas la mantenían seca, no tanto de acarrear con el caballo. Por fin llegaron a Rauros donde pasaron la noche acampando por primera vez a la intemperie. El cielo parecía darse cuanta del necesario descanso que se merecían y se nubló un poco para difuminar y atenuar la luz de la luna.
- Esa niebla, ¿sabes de dónde procede?- comentó Adorial.
- Tengo una ligera idea, pero no estoy segura.- Adorial comenzó a explicarle.
- Al oeste del lago donde hemos acampado se encuentra la Ciénaga de los Muertos. Dicen que todas las almas de los que perecen en esos pantanos quedaron vagando por encima de sus cuerpos unidos por un hilo invisible que impide a ambos separarse, así que el cuerpo queda a ras del borde del pantano y los vapores permanecen suspendidos formando bancos espesos de luz que atraen a cualquier caminante que lo cruza para intentar liberarse de esa atadura tomando un huésped nuevo, pero siempre que lo hacen los condenan a la misma tortura eterna que sufren ellos. Son almas que permanecen sin descanso tras formarse la ciénaga y remover las tumbas de guerreros de antaño que fueron sepultados en ese lugar.- esperando ver un escalofrío de su compañera se sorprendió al oirla replicar su versión:
- De hecho,- continuó hablando Elanor,- no todo el mundo es sensible a esa atracción, según las memorias de mi padrino cuando los últimos miembros de la compañía del anillo se adentraron en ella, el portador del Único fue arrastrado hacia sus aguas, pero mi padre lo rescató.- Adorial pensativa se quedó mirando a Elanor y exclamó:
- Parece ser que no soy la que más sabe de historias y leyendas de las dos, tienes que contarme todo los que se relata en ese libro.- Elanor sacó un gran libro rojo de su mochila y continuó la explicación:
- De hecho lo llevo siempre conmigo. Mi padrino le encomendó a mi padre continuar sus memorias, pero a Sam no se le da muy bien la escritura, así que me lo heredó a mí, su primera hija.- abrió el libro por uno de sus primeros capítulos.- Voy a leerte un dicho que se tornó popular que recitó el primer mediano aventurero de la historia de la comarca antes de partir, dijo lo siguiente:
No conozco a la mitad de ustedes, ni la mitad de lo que querría y lo que yo querría es menos de la mitad de lo que la mitad de ustedes merece.
Las dos se miraron unos segundos en silencio intentando encontrarle un sentido, y se echaron a reir.
- Mi padre me repite constantemente cuan parecido es mi carácter al del viejo Bilbo Bolsón, dueño de esta cita, y que cada uno de sus hijos conservamos el carácter de algún hobbit querido, como Ferry, Pippin, Rosa y Frodo a los dueños antiguos de esos nombres y la tierna Rizos de Oro a la abuela de mi madre.- Continuó leyendole algunos párrafos más hasta que el sueño las venció a las dos.
A la mañana siguiente Adorial contó a Elanor que se disponían a entrar en las lindes de Rohan, y que debían pensar en alguna excusa alternativa con respecto a su marcha, porque los jinetes de Rohan seguro que las divisarían y las interrogarían acerca del motivo de su viaje. Como a Elanor no se le daba muy bien eso de mentir, después de escuchar unas cuantas propuestas bastante alocadas Adorial decidió contar la verdad a medias.
Tal como esperaban cuatro jinetes salieron a su encuentro nada mas adentrarse en la Llanura de Rohan. Adorial rompió el hielo.
- Saludos, jinetes de Rohan.
El mas corpulento de todos respondió:
- Saludos pequeñas viajeras, a la mediana la hemos visto antes partir desde el oeste atravesando Edoras con la comitiva de invitados a Minas Tirith y suponemos que se dirige de regreso a Hobbitón.
- Así es.- contestó Elanor.
- Pero tú, que debes ser mitad muchacha mitad elfo…- la observó de la cabeza a los pies y se fijó en su porte y en su ropaje- ¿hacia dónde te dirijes?
Adorial intentó evitar en lo posible tener que contarles su historia:
- Con todo el respeto, ¿puedo saber qué os mueve a controlar tanto nuestros destinos?
- No son buenos tiempos para los elfos, según tenemos entendido- el jinete desmontó de su caballo y se acercó a ellas.- Corren rumores de una nueva oleada de deserciones hacia el Desierto del Norte, elfos grises se están reuniendo con no muy claras intenciones, y a ellos se están uniendo pequeños grupos de elfos desterrados de Rivendel.- Adorial aprovechó la noticia a su favor.
- Realmente son duros tiempos para mi raza, es por ello que marcho como mensajera real de mi señor Eldarion para prestar su apoyo a los elfos del bosque de Lorien y organizar una pequeña compañía para explorar las tierras de Rivendel.- Guardó silencio esperando una acogida positiva al cuento que acababa de inventar.
- Peligrosa misión os aguarda, joven; supongo que no iréis solas, sino que os uniréis a la marcha de los hombres de Minas Tirith liderados por el gran Legolas.- Adorial no pudo ocultar el brillo de sus ojos.
- ¿Hace mucho que pasaron por vuestras tierras?
- No harán mas de tres días hicieron una breve parada en una de nuestras posadas.- respondió el jinete.
- Pues con vuestra venia no podemos perder mas tiempo, debemos alcanzarlos lo antes posible. Larga vida al Rey de Rohan y a sus jinetes.- intentó dar por finalizada la entrevista, pero el jinete añadió:
- Duro es el camino que se os avecina, sabed que nosotros los hombres libres de Rohan estamos a disposición de vuestro rey, y si os complace escogeremos a nuestros mejores hombres para que os escolten hasta vuestro destino.
- No es necesario,- contestó Elanor- yo gustosa me he ofrecido a guiarla, ya que viajo en el mismo sentido.
- Os agradezco vuestra atención y generosidad- contestó Adorial.
- En tal caso id en paz y aceptad al menos que os acompañemos hasta el río Limclaro.
Viendo que no tenían alternativa aceptaron de buen grado la escolta e intercambiaron el caballo cargador por uno adecuado con robustas monturas.
Una vez finalizadas las despedidas y habiendo descansado buena parte del camino a lomos de briosos corceles se pusieron en marcha hacia el bosque de Lorien.
El esplendor de tiempos prósperos se había atenuado con el tiempo, con muchos menos habitantes de los que ella esperaba los recibieron con cierto recelo, aunque contentos por la visita de una de las princesas de Minas Tirith. No pudo ocultarles su identidad porque la mayoría de ellos eran parientes de Arwen, su madre, y la conocían desde que era solo un bebé. Mientras se llevaban a Elanor al taller natural para cumplir la promesa de confeccionar unas sandalias para ella, Adorial acudió al Cerin Amroth para visitar a su madre. Todavía no había llegado y ya sentía escalofríos, de lejos todo parecía tranquilo. Comenzó a aproximarse a su cuerpo y respiró un poco aliviada al ver que sus ropas no eran las mismas que vestía en su visión, una seda semitransparente de color azul cielo la arropaba y su tez irradiaba paz interior y tranquilidad. Se sintió culpable por haberle odiado tantas veces y se acercó a ella, la besó en la mano y en contra de lo que había planeado al principio, en vez de destruirlo, sacó de una bolsita la joya Evenstar y la colocó en su cuello con mucha delicadeza. Se despidió de ella y salió con un nudo en la garganta; al besarla había percibido el dulce olor que recordaba en su niñez.
De camino a Rivendel bordearon las Montañas Nubladas por su lado oriental hasta llegar al camino del bosque viejo, el cual se adentraba en las montañas con una oscura gruta pedregosa. Pronto comenzaron a perder el sentido de la orientación. Las montañas se elevaban tanto que era complicado saber dónde estaba el norte por las estrellas y el ambiente que respiraban era demasiado denso; sentían la presión de la altura en sus cabezas a medida que subían por ese camino. Después de una larga jornada encontraron una grieta escondida en la roca y decidieron acampar en su interior.
- Cuando lleguemos a Rivendel nuestros caminos se bifurcarán, ha sido un placer conocerte Elanor y caminar contigo, te estaré eternamente agradecida.
- Tambien lo ha sido para mi, princesa, prometo escribir nuestro gran paseo por el Anduin en las memorias de mi padrino- y dicho esto recogió el libro rojo de su petate y comenzó a recitar viejos poemas sobre la comarca y sus costumbres.
Pero mientras estaban leyendo un ruido de fuera las alertó: escucharon el rugir de algunos lobos y voces humanas. Adorial entró en trance por unos segundos y visualizó cómo las acorralaban en el lugar más profundo de la grieta y les daban caza. Entre ellos pudo reconocer un rostro inesperado: la princesa Sainaden. Decidió actuar de prisa y no sacar conclusiones precipitadas, agarró a Elanor y la montó en la parte delantera del caballo y le dio instrucciones.
- Vamos a escapar de esta trampa mortal- Adorial se montó de espaldas en la parte trasera- cabalga todo lo rápido que puedas con una mano y con la otra agarra la ballesta y dispara a todo ser viviente que se nos acerque, debemos darnos prisa o nos matarán.
Elanor asimiló rápidamente lo que había que hacer y, confiando plenamente en su compañera agarró con la mano derecha las riendas y empezó a azuzar al caballo. Acto seguido Adorial le dio unos golpes y salieron al galope.
El grupo de elfos desertores que caminaba por el sendero no pudo reaccionar a tiempo, comenzaron a disparar sus flechas al oscuro jinete que había salido de aquella grieta y ordenaron a los lobos ir en su captura.
Elanor estaba muy nerviosa, pero logró disparar varias veces mientras dirigía al caballo por entre el sendero siniestro, y detrás Adorial lanzaba flechas de tres en tres, una técnica aprendida de su mentor. Pero los lobos eran demasiados y se acercaban cada vez mas rápido porque una de las flechas de los traidores había rozado el lateral del animal y perdía mucha sangre junto con velocidad. De pronto el caballo se desplomó y las dos cayeron rodando por unas escaleras artificiales talladas en el camino que se dirigían pendiente abajo al final de la ladera. Se incorporaron como pudieron y echaron a correr mientras arrojaban flechas sin parar. Uno de los lobos logró esquivar esa lluvia de metal y madera y de un mordisco agarró el hombro de Adorial. Elanor, sin atreverse a disparar, se quedó inmóvil y comenzó a gritar. Pocos segundos después se acercó a la carrera al gran animal y colocándole la ballesta en el estómago disparó a bocajarro. Abrió sus grandes mandíbulas y logró zafarlo de su compañera, pero otro lobo se abalanzó sobre ellas. Elanor sintió el peso del gran can en sus piernas, inerte, sin cabeza, después de haber sido decapitado por la mujer mas hermosa que había visto en su vida. Portaba una espada llena de inscripciones y montaba un gran caballo blanco. Las subió a lomos del mismo y partieron hacia Rivendel.
Cuando Adorial despertó le dolía mucho el hombro, las heridas no habían cicatrizado aún pero sentía bienestar. Alguien le tenía agarrada la mano izquierda y la acariciaba con mucha ternura. Cuando logró habituar sus ojos a la claridad visualizó algo irreal: Arwen estaba con ella. La abrazó fuerte antes de que el sueño que creía vivir se desvaneciera y comenzó a llorar como una niña. Su madre le acarició el cabello y le dio un beso en la frente.
- Deja de llorar pequeña mía, ya estoy aquí contigo, perdóname por haberos abandonado. Te quiero mucho Adorial.
Las dos se secaron las lágrimas. Después de contarle su travesía le preguntó cómo había despertado de su eterno letargo. Arwen le contó que todo lo que acontecía estaba escrito por el destino, y le recitó algo que la asombró:
Y allí estará la tumba verde, hasta que el mundo cambie, y la ELANOR y la NIPHREDIL no florezcan más al este del Mar.
- Querida mía, el mundo ha cambiado y tú junto con tu compañera habéis despertado mi letargo cumpliéndose la profecía anunciada. Estoy aquí para librar una gran batalla entre hermanos. Me temo que va a ser cruel y devastadora con los nuestros,- Adorial recordó su visión y esperó que terminara de hablar para contársela- al sur del desierto, en Carn Düm están reuniéndose un ejército de elfos grises, y han perpetrado un pacto oscuro con las brujas de Angmar, sedientas de poder desde la caída del reino de Mordor. Prométeme que no te separarás en ningún momento de mi lado en la batalla, mi niña, porque sé que aunque te ruegue que no me sigas lo harás, y no solo por mí, sino por ese alguien tan especial para ti.
Al oír esas palabras tan llenas de complicidad Adorial supo que su madre sabía que estaba enamorada de Legolas, se sonrojó un poco y cambió de tema.
- Maima,- la llamó con el nombre que solía utilizar con apenas tres años- antes del ataque que sufrimos en la gruta tuve una visión, y Sainaden aparecía en ella liderando el grupo desertor. Sé que tengo la culpa por no haber podido avisar a tiempo de la muerte de su prometido, es por eso que no puedes esperar que me quede aquí cruzada de brazos. Tengo que ir y hablar con ella para pedirle perdón.- con sollozos lastimeros terminó de hablar.
- No te culpes mi niña, si alguien es responsable de lo que os pase a vosotros esa soy yo. Pero te prometo que la traeremos sana y salva. Todo se va a arreglar mi cielo.
Y con otro beso en la frente se marchó para dejarla descansar, parecía estar todavía un poco pálida por la pérdida de sangre. Adorial se negó a que saliera de la habitación por miedo a despertar y encontrarse con una realidad sin ella, pero se sentía agotada y no tardó en rendirse ante un sueño reparador de más de catorce horas.
Cuando despertó, se puso una ropa limpia que había a los pies de la cama, y mientras se vestía entró su madre y comenzó a peinarle el cabello. Se sentía flotar en una nube de felicidad de la que no quería bajar. Salieron juntas a un gran comedor donde habían reunidos muchos elfos, hombres y medianos discutiendo estrategias para el combate. Entre ellos logró visualizar a su amiga y a Legolas. Se acercó a ellos. Al verla repuesta de sus heridas Elanor corrió a su encuentro feliz por el grato desenlace. Legolas en cambio caminó lentamente y la abrazó con todas sus fuerzas.
- Creí morir al escuchar la noticia de tu encuentro con los lobos grises, no vuelvas a ponerte en peligro amada mía.
- Eso va a ser imposible- logró articular después de tal declaración de amor.
- Ya veo que sigues tan terca como siempre- Legolas le sonrió y continuó hablando- no dejaré que te ocurra nada, estaré siempre cerca.
Así comenzó a plantearse la gran batalla entre hermanos elfos que se lidió en los Desiertos del Norte, pero esa ya forma parte de otra historia.

Ra

domingo, 15 de julio de 2007

Soy un pecio

Una vez terminado el curso, y dado que no hemos hecho lo que teníamos previsto con este ejercicio (hasta ahora), supongo que no habrá inconveniente en colocarlo aquí en el blog. Además, es una forma de mantenerlo vivo.





Soy un barco que no quiere ser un pecio
soy la niña que aun no sabe huir de necios

Soy la luz del sol que no alumbra a mediodía
soy la voz que aun callando te rugía
Soy el pájaro que huye del silencio
soy la música que atrapa…
Al pájaro que huye del silencio

Soy la noche en que en tus brazos me dormía
soy el secreto de ese sueño…
Que al dormirme extasiado relamía

Soy el río bajo el puente de un ensueño
soy esclavo huérfano de dueño

Soy el muro añorando lagartijas
soy un indio desechando baratijas

Soy caníbal que se muere por tus huesos
soy almíbar malvasía de tus besos

Soy cuenta de vidrio de pulsera baladí
soy el cero y a tu izquierda me sentí

Quiero ser pan y soy mendrugo
soy pescuezo que se muere por un yugo
soy pescuezo que se muere al ser uncido
no soy nada sin ti ni soy contigo

Soy bufón…
pero es por tí
Solo soy eso…

Pecio de mí.
..
Antoñín

miércoles, 11 de julio de 2007

Dulces sueños


Juan llegó a su casa casi anocheciendo. Aun no se había inventado el feliz avance laboral de la jornada intensiva de verano. Se lavó un poco la cara y los brazos e intentó quitarse algo del cemento impregnado en su piel a lo largo del duro y caluroso día. Nada más entrar en el salón se sentó delante de la mesa y casi sin intercambiar comentario alguno con su mujer se dispuso a sorber ruidosamente la cuchara llena de gazpacho recién hecho.

Cuando acabó con el rebosante plato se dirigió al sofá con movimientos torpes y la camisa desabrochada dejando a la vista su oronda barriga, incomprensiblemente blanca comparada con la negrura de su cara y sus brazos cuarteados por el sol. Se sentó un rato para oír el parte en la radio, pero la mezcla de su cansancio con el soniquete de aquel vetusto aparato resulto ser un inmejorable somnífero. Su cabeza cayó hacia atrás en un movimiento seco y esnuncante para terminar apoyándose sobre el respaldo del sofá de escay. Casi instantáneamente aparecieron los ronquidos que llenaron el salón de un rítmico y estruendoso ronroneo.

Maruja, como cada noche, le dio un cariñoso y chirriante grito para indicarle tajantemente: “¡A dormir a la cama!”. Juan se levantó con el pañito de croché pegado en la sudorosa calva y se dirigió tambaleante al dormitorio. Al pasar junto a su mujer ni siquiera se percató del rápido gesto de ella para quitarle el pañito que le colgaba sobre la nuca. Se desnudó a trancas y barrancas y se dejó caer en calzoncillos sobre la cama. Se quedó traspuesto enseguida. No llegó a oír siquiera el ruido que venía de la calle producido por unos niños que jugaban a la pelota. En unos segundos dormía ya plácidamente. De repente un enorme grito a todo pulmón le arrancó de los confortables brazos de Morfeo. Dio un terrible respingo hacia arriba incorporándose de la cama y sentándole sobre la misma con las piernas abiertas, los ojos como platos y la boca entreabierta del susto. Miró a la ventana de donde procedía el enorme berrido. Solo pudo reconocer el enorme trasero de su mujer que asomada hacia la calle le gritaba a los niños que jugaban con la pelota: “¡¡¡Niñoooooooooos!!! ¡¡¡Dejad ya la pelotita que vais a despertar a mi marido!!!”

El corazón de Juan comenzó a calmarse poco a poco. El susto recibido le evitaba coger el sueño de nuevo, pero le resultaba reconfortante disfrutar de su enorme suerte. No todo el mundo podía disponer de tan efectiva guardiana de sus dulces sueños.
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Antoñín