sábado, 9 de junio de 2012

Participamos en el II Encuentro Multicultural "Mezcla Casual"

Por segundo año consecutivo el grupo de intercambio "Lemon Tree" organiza una convivencia multicultural en el centro BOX.

Este año, el Colectivo Letras Libres se suma a la iniciativa y tiene el placer de invitarles a pasar un buen rato lleno de lecturas, degustación grastronómica internacional, exposición de textos,... y como guinda, concierto final de la mano de los grupos: "MEZCLA CASUAL" y "EL ÚLTIMO REFUGIO" (con nuestros compis Quique y Alinando).

La entrada será libre y abierta a todas las nacionalidades ;)

PROGRAMA:

•PRESENTACIÓN DEL ENCUENTRO.
•LECTURA DE TEXTOS DE LOS DISTINTOS IDIOMAS.
•PRESENTACIÓN DE “LEMON TREE GROUP”.
•AUDICIÓN DE ALUMNOS DEL CONSERVATORIO DE
CHICLANA
•TEMA UNIVERSAL: “IMAGINE”.
•DEGUSTACIÓN GASTRONÓMICA. PRESENTACIÓN DE
PLATOS INTERNACIONALES.
•CONCIERTO FINAL A CARGO DE:
“EL ÚLTIMO REFUGIO”.
“MEZCLA CASUAL”.

Encuentro en beneficio de la Cruz Roja

miércoles, 6 de junio de 2012

El Día de la Bestia


6-6-6 

ABRE LA PUERTA

que soy el diablo y que vengo con perras;
Abre chiquilla,
las piemas que vengo a clavarte semillas.

(sigue aquí)

"Canciones" de Miguel Ángel García Argüez en la Fundación Quiñones

 
Hoy nuestro profe de la ELL Migue Arwez presenta, recita y canta las "Canciones" de su nuevo libro lírico musical. Será a las 19:30 en la Fundación Fernando Quiñones. No os lo perdáis!

domingo, 3 de junio de 2012

Elogio gaditano

Nuestra Caleta es el kilómetro cero del paraíso.

   

viernes, 1 de junio de 2012

Encuentro con Rosario Troncoso en La Box




El próximo martes tendremos encuentro con Charo Troncoso en La Box de Chiclana. La cita es a las 19.00 h. Nos presentará su último libro El eje imaginario y maullaremos ansiosos de sus caricias con forma de palabras en su ático de los gatos. La entrada al encuentro será como las letras de nuestro colectivo: libre. Nos vemos el martes.

jueves, 31 de mayo de 2012

Dehesa Montemayor


El primer recuerdo que tengo es el de la hierba verde manchada de florecillas de primavera sobre mi húmeda cara, y cómo mis ojos miopes intentaban enfocarlas. Una buena época en la que tuvo a bien mi madre traerme al mundo, como el resto de las vacas, las cuales suelen quedarse preñadas todas a la vez, y la luna, cuando está en cuarto menguante, da la orden a la vida que llevan dentro, para que empujen con todas sus fuerzas y abrirse paso al mundo exterior. Bajo encinas y alcornocales, a la sombra de la calidez primaveral del sur, vine a nacer ese día en la Dehesa Montemayor, cuyo propietario, un señorito andaluz a la vieja usanza, dominaba varias hectáreas de arbolado, una gran laguna natural y muchas zonas de pasto, donde cientos de toros, cabestros y vacas, paseábamos a nuestro antojo, comiendo una rica hierba o metiendo las patas en las aguas frescas del lago cuando íbamos a beber. Son los mejores recuerdos de mi infancia, cuando todos los becerros chapoteábamos felices en las orillas y perseguíamos a las libélulas, ajenos a lo corta que sería nuestra niñez.

Recuerdo que siendo aún un becerrito, llegaron los caballos montados por humanos con unas largas varas. A los más niños nos correteaban infatigablemente, y en cuanto se nos ponían cerca, las metían entre nuestras patas y nos derribaban sin piedad al suelo, una y otra vez. Eso llegaba a enfadarme mucho, imagino que era  lo que pretendían. A veces también correteábamos angustiados porque los palos tenían unos pequeños ganchos, los cuales se clavaban en nuestra piel, nos agarraban con fuerza y de nuevo al suelo, esta vez con heridas de sangre. Nuestras madres miraban resignadas cómo nos hacían estas maldades. Será que soy animal y no puedo entender qué habíamos hecho para merecer tales castigos. Fueron mis primeros enfrentamientos con el miedo, cara a cara.

Jamás olvidaré el olor a cuero quemado que nos produjeron unos hierros candentes, aquél día, cuando nos llevaron a todos, no tendríamos aún un año de vida. Me tumbaron en el suelo entre varios humanos. Primero me quemaron en el lomo. Cuando levantaron el fuego de mi carne pensé que me soltarían, pero no, luego vino el mismo intenso dolor sobre mi pata, pero no tenían suficiente, también me quemaron en el brazuelo. Aún no terminó mi tormento, ya que me cortaron trozos de la oreja con un cuchillo muy afilado. Cuando me soltaron no tenía por dónde escapar, todo estaba vallado. Lloré llamando a mi madre, un poco de su leche calmaría el miedo, el dolor y la pena que me embriagarían de por vida.

Nos han llevado muy lejos en un camión, donde no podemos apenas mantener el equilibrio durante el camino. No bebemos desde ayer, será que a donde nos llevan no hay lagos, aunque tampoco recuerdo desde cuándo no comemos. Al llegar a nuestro destino, he observado que el suelo es gris y no del color verde de la hierba de mi querida dehesa, aunque enseguida nos han metido en unos largos y estrechos pasillos con suelo amarillo, como el de mi fatiga. Hay bastante silencio, no se oyen pájaros ni becerrillos llamando a sus madres, tan sólo los gritos de algún humano que da órdenes a lo lejos. Se oyen fuertes golpes por los portalones que se cierran con fuerza. Hay tanto silencio que oigo mi propia respiración, mi corazón late con fuerza y no dejo de pensar qué hago aquí, con la garganta tan seca que casi no puedo tragar. Si pudiese escapar... Tengo miedo.

Qué se oye? Me parece que son humanos gritando y aplaudiendo. Si, son ellos. Pero qué estarán viendo que disfrutan tanto? Me consuela saber que si ellos se lo están pasando bien, yo tendré la misma suerte. Tengo menos temor al oír tanta alegría a mí alrededor, pero si pudiese escapar, lo haría sin pensarlo. Se oyen de nuevo los gritos, más aplausos. Son muchos, cientos de humanos divirtiéndose en un soleado día de abril, más o menos por esta fecha cumpliré cuatro años, todo un recio toro de lidia, de casta Vistahermosa, de los astados más fuertes, altivos y duros que existen. Con una equilibrada cornamenta, ni más larga ni más corta, con el punto exacto  en donde debe empezar y en donde debe acabar. Me gusta mantenerlos limpios y descamados rozándolos contra los acebuches, embriagándome con el olor de su madera, intenso y aromático como el de los portalones que tengo delante, al que araño empujando con las puntas de mis astas para ver si me conceden la libertad.

Por fin se abre el camino a mi ansiada libertad, corro, corro hacía delante buscando agua, buscando sombra, buscando… Hay un humano. Los destellos que lanzan su piel me ciegan al sol. Embisto, lo hago con toda la impotencia que llevo dentro, con todo el cansancio acumulado durante años. Estoy lleno de odio, de sed de venganza. Vuelvo a avanzar, pero siempre lo hago mal, tan sólo levanto un manto rosado en cada embestida. El humano desaparece de mi vista y vuelve a aparecer en segundos, no entiendo nada.

Alguien ha venido por detrás y me ha clavado dos garfios al lomo, los veo balancearse y mover mis heridas en un vaivén de dolor cada vez que me muevo.

De nuevo un caballo. Un sólo caballo con un humano sobre él. Empuña una vara, pero ésta no tiene la punta roma, tiene la llave que abrirá la enorme herida de mi espalda. Espadas que brillan al sol, banderillas que viajan ávidas de sangre hacía mi maltrecho cuerpo. Aplausos. Vítores, voces en coro. No puedo más, este insoportable dolor y el miedo que me invade, son el veneno perfecto para dejar de existir, pero mi corazón se resiste a dejar de latir.

Mi garganta es esparto, mi lengua corteza de alcornocal.
Mi lomo derrama  piedras granates, volcán de lava roja bullendo.
Mi espalda ya no es espalda, es árbol roto, ramas resquebrajadas, verbena de dolor.
Granos de granado, terciopelo rojo con antifaz..
Cerezas marchitas, flores de olivo al azar.
Espinas de zarzamoras en mis carnes, bandadas de mirlos por llegar.
Diademas de clavos, coronas de espinas sobre mi cuero infeliz.
Desierto de albero, aullidos de lobos.
Enebros de sal que perforan mi voz.
Sol en escarchas, penumbra de jaras, escalofrío en la sombra.
Lamento un sin por qué… lloro un sin razón.

El último recuerdo que tengo, son los lazos negros de las zapatillas sobre medias rosadas de mi verdugo y cómo mis ojos miopes las intentan enfocar.

Arrastran mi cuerpo. Paz. Por fin siento paz…


Luciérnagacuriosa.






Crónica de la clase de ayer...


Queridos compis:

Antes que nada, recordar que el próximo miércoles día 6 de Junio, la clase empezará a las 6 de la tarde, para posteriormente ir a darle calorcito a nuestro profe Miguel Ángel en la presentación de su nuevo libro, que se efectuará en la fundación Quiñones a las 8 de la tarde. Es una invitación a todo aquél que quiera asistir después de clase.

Ayer básicamente estuvimos organizando la decoración del stand para la presentación del cuadernillo. Hemos acordado pegar en un panel con fotos de puertas de diferentes colores y formas, las cuales se podrán abrir para curiosear en su interior. Dentro de cada puerta irá escrito un error, retomando así la idea de nuestra compañera Mari Carmen, la cual nos animó a todos a escribir errores que hemos cometido a lo largo de nuestra vida y donde muchos hemos  participado en el blog, en la sección  “Abre las puertas de tus errores”. Hay una buena lista y aún se puede seguir colaborando.

También pondremos una especie de urna de cristal o plástico junto a una libreta pequeña de anillas y un bolígrafo, donde cada persona que quiera poseer un cuadernillo, primero deberá escribir de forma anónima un error de su vida y echarla dentro de la urna. Este acto nos puede servir para futuros trabajos. (Necesitamos voluntarios para que preste urna o caja)

Todo aquél que quiera enviar alguna foto de puertas bonitas, que lo haga al correo de Antoñín.

El día 13 no habrá clase porque es la festividad del patrón de la ciudad, San Antonio, así que tenemos clase el día 20, donde recortaremos y organizaremos las “puertas”. Todo aquél que quiera recordar manualidades de su niñez puede traer unas tijeras.

Sin más, os esperamos el día 6 a las 6 del mes 6 (uuuuuhhhh!! Qué miedo)

Besitos y sed buenos.

Por qué el espacio digital salvará la literatura


Conferencia de Santiago Roncagliolo en la Fundación Caballero Bonald.
Clausura del VIII Seminario Permanente de la Fundación y la UCA.
31 de mayo de 2012, 18:00 horas - Fundación Caballero Bonald (c/ Caballeros, 17) - Jerez.
Entrada libre y gratuita.

Palabrita del Niño Jesus

BROMUNCIO

foto Vaticano


Esta palabra ya existe.
(Diccionario del Vaticano)
Vereis:
Entre los Cardenales y el Papa existe una figura Pontificia que a la hora de la elección del nuevo Papa, hace las veces de cotilla o alcahuete, hay uno por cada Cardenal Papable.

Serían los BROMUNCIOS de S.S.los Cardenales.

Siento chafaros el invento.

Un Saludo.  moy

lunes, 28 de mayo de 2012

Palabras nuevas , nuevas, en relatillo.

 

 

Un fuerte timbrazo sacó a Esteban de su placentero letargo.

Aunque se esforzó en acudir a abrir la puerta, tardó varios minutos en desofarse.

El material de baja calidad del tresillo se adhería a su cuerpo sudado entorpeciendo los movimientos.

-Si la persona que llama

, quiere verme, insistirá.

Al fin consiguió incorporarse.

De pronto sintió un fuerte prechús seguido  de un estornudo gigante que hizo temblar las paredes de la sala.

Encendió un fósforo con la intención de fumar un cigarrillo. La bengalina se desprendió y fue a parar a su zapatilla izquierda, haciéndole un agujero.

-Mala suerte

Lo peor es que no tengo más mixtos.

En fin, me voy a animar a levantarme.Voy        a adecentar un poco la casa.

Los muebles están llenos de polvo. Los suelos están cubiertos de pisotones. la bañera y los fregaderos parecen ribeteados de tontorinas, amén de los restos de tortilla y las gotas  DE CAFÉ QUE COLOREAN LA ENCIMERA BLANCA.

 

Si viniera mi madre a  visitarme, se moriría del susto…..