jueves, 16 de diciembre de 2010

Resumen de la clase del miércoles


Despierto, o creo despertar. Las noches después de clase me resultan a veces agotadoramente poéticas, o poéticamente agotadoras. Creo despertar y en realidad estoy funámbulo. Una inmensa y arqueada cuerda floja se mece paralela al puente de Brooklyn. Corro sobre ella, funámbulo y metódico, haciendo equilibrios con una iguana hermética en cada mano. El skyline de Nueva York se arquea también ante mí y sonríe. Oigo a mi espalda una llamada: ¡Sieso manío, sieso manío! Miro hacia atrás y es un perro de pitiminí husmeando matemáticas, siguiendo mi rastro. Los conceptos salen de mi cuerpo haciendo pompitas al atravesar mi piel. Flop… mírala, allá va la epistemiología. El sudario de Morente se me planta en la cara y ya no veo. Caigo al vacío y lo uso de paracaídas pero antes de llegar al agua, mientras amerizo suave... suave... me lo encajo en la cabeza con cuatro nudos y me convierto en albañil. El agua se hiela a mis pies. Aparece un esquimal que me mira distraído mientras intenta pescar en un agujero. Saca un pez y le pregunto si está vivo. Encoge los hombros y me contesta sin ganas –no lo sé, es un fish y un fish puede estar vivo o no –. Me rasco la barbilla esperando un movimiento del pez sobre el hielo pero sólo se mueven mis dedos tamborileros. El esquimal me invita a su iglú e intento halagarle. ¡Cuánto hielo…! le digo señalando la pared semiesférica. Me mira burlón y me corrige: No señor, eso no es hielo, eso es un tabique citara y aquello un muro de carga.

9 comentarios:

Dys dijo...

Odio que a veces las palabras escritas no tengan sonido.
Tendré que inventar uno nuevo a modo de aplauso, para compartir ese "plas,plas" que suena en mi cabeza.

Me encanta como escribes, compañero.

genialsiempre dijo...

No fui a clase, pero parece que fue todo un ejemplar de obras maestras, como esta que nos has trasladado

Pedro dijo...

Peazo resumen; creo que no se te ha escapao ná. O quizás sí... me viene a la mente la imagen de una niña de dientes inmaculados como perlas babeando ríos espumosos por las comisuras de los labios... ¡Qué asco!

Bravo por Alinando.

Equilibrista dijo...

¡Qué buenooooooo! Brutal, bestial, crocodilesco, fisheano... ole tu espistemiología de eza carajo! y er remate de pedro tambié... yo me bebo las matemática der perro de pitiminí por ustede

aina libe dijo...

Sí señor, me gusta. Enhorabuena y gracias, Alinando. Me identifico con tu mirada lúcido-alucinada. Qué final más weno, rotundo ;) Voy a tener que ir a vuestros talleres... están hirviendo por lo que veo ;) Un abrazo.

Felipe.

Palabra de verificación (y no es coña!): fishhyde XD

Anónimo dijo...

Alinando;aunque yo no asista a esa escuela, me pregunto...¿que carajo es eso dios mío de mi alma?

Carmen dijo...

jaja, qué arte. Ha sido como ver una película a cámara super rápida. Ole tú.

Alinando dijo...

A los que no asisten a estas clases: os juro que no somos secta ni hacemos misas con calaveras de cabritos. Lo más parecido que hemos hecho es comulgar con rodajas de butifarra y moscatel de Chiclana. Lo de la palabra de verificación "fish..." no me extraña, este es el imperio de las hermosas y a veces extrañas casualidades.

Abrazos y que siga la fiesta.

Maria Dolores dijo...

¡Vaya pedazo de resumen! De no conocer al profe y a algunos de los discípulos, creería que la clase habría sido una especie de sueño. Esta vez te has superado, con decirte que he tenido que buscar alguna palabrilla en San google.

Como siempre un placer leerte,

Loli.