viernes, 1 de noviembre de 2013

"JALOWÍN"


A mí, en mi barrio; en la puerta de mi casa, acaban de estampar dos huevos dos críos, primos entre ellos a la voz de "¿truco o traco?" y con el añadido de "tengo cojones pa tirarte el huevo". 
He salido, puesta a pegar gritos por el hueco de la escalera, que es como aquí entienden las cosas, acordándome de las puñeteras madres de los puñeteros críos y jurando que si los llego a pillar la hostia se la llevan así hubiere llegado la policía y que me lo pasaba todo por el arco del triunfo. 
La dulce Chari, qué cojones.

Aunque pueda parecer de ciencia ficción, tratándose de mi barrio, ha subido después uno de los autores del disparo hueveril a disculparse, a la orden de mis gritos. Temblando y gimoteando, "perdone señora..." y después llorando a moco tendío y diluyéndose el maquillaje en solución lacrimal; acusando a su primo como autor del segundo impacto que casi arruina el jersey de una de las mamás de mi fiesta de pijamas.

Un vasito de agua y un abrazo se ha llevao, el vampiro.

2 comentarios:

Pedro Estudillo dijo...

Qué envidia me da tu barrio, qué bien os lo pasáis, Por aquí a lo máximo que han llegado es a un chicle pegado a la puerta, y eso que no le abrí a ninguna de las Jaurías (con cariño) que osaron acercarse a mi castillo embrujado.
Me encantan tus historias sacadas de la más cocida realidad.

tangai dijo...

Pues no te creas Pedro, estoy deseando salir de aquí. Antes a ver si recopilo lo suficiente como para escribir un tocho. Besos, gracias.