miércoles, 21 de abril de 2010

Ambivalencia del animal que no soy. No aún o no del todo. Carencia de piel, de huesos, de vestir la vida de otros. de cada uno un hálito, un destello, una caricia de emoción ajena. Necesidad de estancia. Permanencia. Atención y ausencia. Carestía de emociones. Estas emociones.Las quiero fuera, vaciándose, licuándose al suelo alrededor del cuerpo que doy, que presto. Pasa un tren demasiado rápido, descarrila a través de mis vías. si rompiera este hueco que contiene mi materia, habría otro que llenar contigo.

Colgada de tus dedos y mis dudas, la absolución pactada de la especie.


Isabel

2 comentarios:

Anatxu dijo...

Amen...

Descarrilando por las venas se nos van los sentidos (o lo sentido).
Pero siempre pasa otro tren, lleno,con todos sus asientos ocupados.
Una maravilla, Isabel.

Alinando dijo...

Poesía. No me apetece buscar más calificativos. Gracias Isabel... y no pares.