domingo, 18 de agosto de 2013

Veraneo


Desde temprano la luz incendia los cuartos. Ya se barrunta que el día será de alivio. Los pequeños aún duermen desparramados sobre las sábanas. Ni el olor del café recién hecho aviva las sienes abotargadas de sudores. Cayetano apura su taza de un sorbo lento apurando así la galbana. Has preparado la nevera? Si quieres que se conserven fresquitas envuelve las en una toalla...Carmen recita su letanía como una de esas voces anónimas que desde el teléfono nos instan a tomar decisiones sin permitirnos ni la menor dubitación. Qué dices? Niña, no quieres otro café? Mejor te voy a preparar un zumo de granas que tanto te gustan. Me las dio Néstor del huerto ayer tarde. Fíjate que pronto vienen este año. Um! Um! Granadas!!!! Cómo me apetecen! Voy a comerlas mordiendo los granos uno a uno, haciendo que cada grano rechine en mis dientes hasta que suelte su dulce amargor. Um! Um! Me ayudas a pelar las? El tiempo que tardemos será nuestro. Y la playa? Y los niños? Hoy jugaremos juntos todo el día. Esto es  veraneo!!! 

Enviado desde mi iPhone

1 comentario:

josé dijo...

bello, recuerdos me trae a una infancia de lote contiguo a la casa donde los higos, la morera y la planta de granadas eran la imaginación volante, cada sabor en su medida, entre otros juegos, obvio de verano, pero entre las paredes del patio rodeado de vecinos.