
Morir de Amor
Se le anudó el amor
A la garganta.
Se le cruzó en el pecho
Aquella daga
Que brillara
Al llanto de sus ojos.
Se le anilló a su cuerpo
Una melena
Como sierpe que mata
Poco a poco.
Y eran sus manos
Corazón que late.
Y eran sus dedos
Las huellas de una ausencia.
Y eran sus labios suspirantes
Los dueños de una rosa,
Los dueños de unos besos,
Sabedores de la más
Dulce inocencia.
Se le anudó el amor
A la garganta
En un ansia repentina
De locura,
De locura y de ausencia
Inesperada,
En un loco amor de nudos
Sin sentido,
En un loco respirar
Amor que mata.
Se le anudó una vida
Abaratada,
Se le sumó agonía
A una palabra,
La última palabra
Que dijera:
El dulce nombre de su Amada.
Un Saludo.
6 comentarios:
Me gustaría conocer el autor para felicitarle
No se me ocurre de quien podría ser, lo cual es buena señal, porque es tan bueno que casi podría ser de cualquiera.
(menos mío).
No necesito nombres para felicitar al autor o la autora, aunque me parece más bien que se trata de un hombre, pero bueno, no todo es lo que parece... Felicidades por la composición y por el sentimiento, que algo de nudo de amor tuvo que tener quien haya escrito esto.
anudemos a este poeta que anda desvalido y dejándonos su nudos de amor...Fita.
Acudo a la llamada de Jose María, que me dejó un comentario en mi blog.
Buenos dias a todos, y un placer para mi visitar este extraordinario blog vuestro.
¿Como podria colaborar con vosotros? Me gustaria enormemente.
Ya sabeis donde encontrarme.
Os mando a todos un cordialisimo saludo.
A toro pasado, esto Antoñín sabe de quién es.
Un Saludo. moy.
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