miércoles, 9 de mayo de 2007

QUEDADA PLAYERA

Fue una lástima que no todos pudiesen acudir al taller del otro día, en la playa, bajo un árbol al que nos encaramábamos como cuando eramos pequeños...a mí me entraron ganas tambien, pero la rodilla me impide hacer la burra como antaño. Asín que la cosa estuvo mu bien, incluso vimos la puesta de sol y "apostamos" quién podía ver el misterioso y fugaz rayito verde. Una de las conclusiones que sacamos ,hablando en nombre de todos con vuestro permiso, es que las clases son mejores cuando las citamos en lugares como ese y que no vamos a darlas más en la casa la cultura. Lauren apostó por un ejercicio místico de los suyos, escribirle algo al árbol donde nos apostamos y yo, pa variar, saqué algunas risillas al personal. Eché de menos sobre todo a Eva que sé le hubiera gustado estar con nosotros, y si me lo pides tita, te lo cuento a tí pa que te rias. Otra de las propuestas que formulamos rescata un hábito a mi juicio precioso como es escribir cartas por correo ordinario, y el próximo día hemos pensado intercambiar direcciones. Y con esto y un chicle os dejo un Haiku que os chifle:


Susurro encendido


de luciérnagas oscuras


en el infierno forestal



Ra

martes, 8 de mayo de 2007



Venga que os veo animados y me animo yo también. Unos haikus y la tarea del otro taller.


Una garza en el río
una gaviota en la marisma
se miraron en su vuelo.

Pájaro caprichoso
en el tejado
comienza el vuelo.

Cerezo de Marzo
rugoso el tronco
florece la rama.

Conserva este abrazo
marinero viejo
cuando te vayas.


Abre la puerta a la tierra
y déjala ser almohada de tu sueño.
Ya no sirven más los adornos
ni aquella teatral mentira.
Déjala ser pliegues en la nohe
y naranja dulce en la mañana,
olvida el marfil y el lienzo,
la escultura inmóvil en la urna
y permite a tus pies desnudos
dibujar nombres en la arena.

Eva.

lunes, 7 de mayo de 2007

Un asunto en femenino:

"Une affaire de femmes" es una peli francesa que me inspiró el título de este poema sobre la civilización andaluza qeu escribí al hilo de la reforma del estatuto y después de haber leído varios textos de Blas Infante y la vida del ilustre andaluz Ibn Al Arabi.
Ahí va:

Hay una estaca en tu vientre de hembra
que transforma tu hechizo en espasmo,
palangana de tripa de gata,
tienes una lengua acartonada entre las piernas
follando a tu corazón en dos mitades.

Mucho más arriba, tu sexo,
es un abismo que palpita
y le da bofetadas a las monjas
y se mea en las procesiones
y le mete un pitón a los toreros
y medallas por el culo a las duquesas.

Y no lleva peinetas,
ni se viste,
ni se cierra
y recoge a los hijos que le matan,
y los vuelve a parir.
Y sólo ella sabe
lo que guarda en sus entrañas.


El miércoles pasado alguién comentó
que un pequeñín habia tenido un accidente
contra una dichosa pizarra, en su dedito.

Si aún está convaleciente, leyendo
o escuchando estos versos que siguen
seguro que sanará.



LA PIZARRA

La Pizarra de mi clase
parece una ventanita.
Pinto en ella lo que quiera:
vacas gordas, ovejitas,
verdes campos, florecillas...

La Pizarra de mi clase
parece una ventanita.
Veo en ella lo que quiera:
a veces veleros blancos
desplegadas sus velitas,
a veces caballos negros...
y también una ratita
barriendo que te barriendo
tralará...lará..larita,
con su delantal de soles
la puerta de su casita.

Y veo letras de colores,
algunas son redonditas
y números desfilando
tralará...lará...larita
con sus manos y patitas.

¡ Vamos corriendo al colegio,
vamos ligero hermanita!
para ver en la Pizarra
todas las cosas bonitas.




( Si no sanó siempre queda
el culito de rana )

SALUDOS moy.

sábado, 5 de mayo de 2007

Un poco de tarea olvidada,solo
para distraer y repintar el blog
de un naranja fuego intenso.


OCASO


Mi reino por un caballo,
por un caballo de fuego
que cabalga el horizonte,
que sobre campos de agua
graba cascos con su trote,
que en llamaradas, sus crines,
que son látigos ardientes,
al viento quema y esconde.

Que allá galopa su cielo,
que allá reluce su porte,
¡que relincha, que relincha,!
que escarban sus herraduras
en el mar un hoyo enorme;
que se echa, que se enrosca
que con su cola de lava
sacude en el mar inerte
un áurea color de fuego
un áurea que pinta muerte,
un resplandor, un suspiro,
ora rojo, ora verde.

En el mar un hoyo enorme.

Que se echa, se anaranja,
el corcel, que ya se duerme.

Mi reino, pierdo mi reino,
ahora ya impera la noche,
ya no quedan más riquezas
ni caballo, ni horizonte.


Moy 25 marzo 07




Siento no haber podido asistir ayer
a las ocho al teatro Moderno.
estaba jugando al futbol en un partido
de homenaje a un compañero que se ha
acercado un año antes que a los 50.


Saludos. moy

viernes, 4 de mayo de 2007

Información de parte de Berta:

Hoy en el teatro moderno a las 20:00 se proyectará el cortometraje "la Niña" del joven chiclanero Pablo Otero. El corto está rodado en las minas de Riotinto. Si os apetece y podeis nos vemos por allí esta tarde.

Un beso a tod@s

jueves, 3 de mayo de 2007

Otra pequeña deuda que muy gustosamente
pago.
Este soneto lo pensé y pasé al papel
hace casi tres años, un día que en su salón vi a
mi padre ( fue almadrabero en Sancti-Petri)
con la mirada perdida y totalmente
ausente de todo y de todos. Llegué a pensar
que estaba en los inicios de una enfermedad
y no me equivocaba. Ahora, casi tres años
despues, toda la familia padecemos su Alzehimer.

EL VUEVE A SER ALMADRABERO con sus 80 años.

Y el soneto dice así:


SONETO A MI PADRE


Mi padre, de viejo y ojos perdidos
a veces en las luces de sus chanzas,
hipnótico de sueños ya vividos ,
es su salón canoso de añoranzas

se rumia el mar azul de sus olvidos
con sus ponientes largos y bonanzas,
sumido en sus ocasos coloridos
de rojo fuego y ocres; mezcolanzas.

Mi padre, joven relativamente
camina por la acera del pasado
de baldosa amarilla despintada

con su bastón punzando en el presente
y el alma, como su andar cansado,
buscando a cada trecho bocanada


moy Octubre de 2004

¡ Eva, anímate ! .
Quien guarda haya.
Sé que tenemos mucho que hayar en ti.
Déjate llevar.
Lo que más cuesta para salir, es lo que
al final más reluce y estoy deseoso de
que mis ojos cieguen.

Un saludo. moy

miércoles, 2 de mayo de 2007

El mando a distancia



El mando a distancia

A veces nos sorprendemos de los medios que pone la naturaleza para conseguir la pervivencia de ciertas especies. Ese es el caso de los mamíferos en general en lo que a protección de los adultos hacia los menores de cualquiera de sus especies. Todos hemos experimentado muchas veces lo que en general llamamos ternura hacia cualquier pequeño ser indefenso que se nos presente ante nuestros ojos, y hablando de ojos, ese es uno de los condicionantes para activar nuestro citado mecanismo emotivo.
Cualquier mamífero que en los primeros momentos de su existencia nos mire con sus ojos desproporcionadamente grandes nos enternecerá irremediablemente. Incluso Steven Spielberg supo transmitir esa sensación al poner unos inmensos ojos a un horrible muñeco extraterrestre logrando así conmovernos a pesar de su fealdad. No dejemos de disfrutar de las citadas sensaciones aunque racionalmente comprobemos su genética utilidad.

Mirando a Rita, por ejemplo, es imposible llegar a conclusiones racionales, sus inmensos ojos marrones enmarcados dentro de una carita de niña de apenas año y medio no permitiría a ningún docto estudioso del tema escribir ni una línea en tratado clínico alguno al respecto sin que se le reblandecieran las fibras que tejen el alma.

Rita está empezando a andar, está en la etapa más tierna y simpática de su existir, y empieza a conocer, disfrutar e incluso a usar para su provecho, todo cuanto le rodea. Así ha llegado, después de torpes intentos, a manejar el mando a distancia del televisor de su casa. Su dedo índice pequeño y grueso, continuación de una mano casi redondita al cerrarse, intenta a veces atinar al botón adecuado para cambiar los programas televisivos cuando éstos no le gustan. Ya se van perfilando algunos claros conceptos en su pequeña cabecita. Sabe qué le gusta de lo que ve y qué no. Sabe que a veces, dándole a esos botones, consigue que en la pantalla aparezcan unos simpáticos dibujitos que le hacen divertirse y reír.

Hoy, sentada en el sofá, da con fuerza a los botones y no consigue cambiar la escena. Lo intenta una y otra vez y… nada de nada; persiste eso que no le gusta.

El concepto “cambio de pilas cuando estas se gastan” aun no le ha sido inculcado. ¡Ya está...! ha caído en la cuenta de que hay otro de esos conceptos recién aprendidos en su cabecita que aun no ha usado; el concepto “dar unos golpes a lo que no funciona”, es lo que ha visto a papá, cuando la tele no funciona se le dan unos golpecitos, o a la calculadora, o al microondas... Así que lo intenta de nuevo; da unos golpecitos al mando a distancia y pulsa uno de sus botones.... Nada. Rita empieza a desesperarse. No le gustan esas escenas. Lo que Rita no llega a entender es porqué papá cree que mamá no funciona...eso no le gusta y llora.

Antoñín

martes, 1 de mayo de 2007

ENTONCES...MIÉRCOLES

Vamos a intentar quedar este miércoles por la tarde, si podeis, sobre las 6 pa charlá un poquito y quitarnos el mono de dos semanas sin vernos, y en cuanto al lugar yo propondría la playa, si no hace mucho viento, o el pinar de los franceses.
Espero veros pronto, onde sea, carayo.
A ver si hay "comenatrios" mañana prontito, jijiji
Ra

Bandolero

Y ya que Moy se ha animado a enseñarnos sus magníficas dotes imaginativas en los pequeños relatos (y no los dejes pordió), aquí me descuelgo yo con una copla serranalíricofolclórica, que de todo hay en este mundo. Vayan condió.




Bandolero

Remolinos de aromas suben
hasta el pecho de mi jaca,
de poleo, brezo y palmitos,
de lentiscos y de jara.

Dueño de los caminos desde una peña
mi única compañera la soledad.
Una rama se quiebra y un corzo huye con un respingo,
yo soy dueño del mundo,
de mi vida y mi libertad.

Esa diligencia…
presurosa va,
es cofre de un gran tesoro,
tesoro que es mi penar,
niña me desarmaste con tu mirar,
tus ojos llevo en mi pecho como si fueran dos puñalás.

Cochero ¿Hacia donde vais?
Venimos de Ronda y derechitos vamos pa Cai.
Tira de las riendas manda a tu látigo restallar,
saca ya tus corceles de este paraje
que ya me cobré el peaje,
ella me lo ha pagado con su mirar,
dulce como figura de mazapán,
maza que resquebraja mi voluntad.

Si oyes que un eco suena entre las montañas,
si ves que una sombra triste sola cabalga,
tu no te asustes porque es el alma,
de un bandolero que se prendó de una gaditana.
Antoñín