martes, 2 de octubre de 2012

La tormenta

 
 
 
Se barruntaba.
 
La vida cabalgaba sobre hormigas aladas.
 
Se barruntaba la vida.
Navegando entre planetas de aureolas.
Con pezones descarnados reventando voluntades.
La vida se barruntaba.
El sol cegaba, abrasaba pieles
y acechaban los toros empujando puertas.
Se barruntaba.
Aldabas de sangre nublaban la vista
Los toros clavaron un pitón en la arena, vencidos
La tormenta avanzó sobre espumas de sal.
 
Se encerraron las bestias
Vencidas las puertas
Y un torrente de vida destrozó las calles
Se barruntaba.
 


8 comentarios:

La Griega de AndaluCái. dijo...

esto es lo que se dice "verlas venir"...SE barruntaba!!

Me gusta esa repetición!!!

Luciérnagacuriosa dijo...

Hace tiempo que no disfrutaba tanto con un poema, desgarrador, exquisito.

Carmen dijo...

Y el frío que dan tus poemas, también se barruntaba.

Equilibrista dijo...

Pensé en las riadas por la lluvia, por lo del torrente. Pero creo que más bien el poema va por las riadas humanas, las manifestaciones.

Sí que se barruntaba, sí. Y hay que seguir.

Anónimo dijo...

Don Antoñin, se barruntaban tantas cosas, que ni el oscuro se las podía imaginar, pero la tormenta es capaz de lo más grande.

Felicidades de nuevo.

Gitana dijo...

Se barruntaba...
Se barruntaba la tormenta universal
y el calor más intenso
que fue capaz de acercar de nuevo el sol a la tierra.
Se barruntaba y ahora vuelve a ser verano.
Se barruntaba.

Gitana dijo...

Por cierto, maravilloso Antoñín, así da gusto inspirarse.
Felicidades!

María Dolores dijo...

Bueno, ya lo había leído y he entrado a leerlo de nuevo. No sé si he leído en algún sitio que lo hiciste después de la Danza Canibal o lo habré pensado yo. Dice bastante y tiene ritmo. Felicidades.

La palabra es la justa sin duda.

Loli.