martes, 5 de marzo de 2013

La suerte

 
 
La suerte
Él venía de una semana de trabajo en el campo
en casa de un hijo de puta y era diciembre o enero,
no lo recuerdo, pero hacía frío y al llegar a Barcelona la nieve
comenzó a caer y él tomó el metro y llegó hasta la esquina
de la casa de su amiga y la llamó por teléfono para que
bajara y viera la nieve. Una noche hermosa, sin duda,
y su amiga lo invitó a tomar café y luego hicieron el amor
y conversaron y mucho después él se quedó dormido y soñó
que llegaba a una casa en el campo y caía la nieve
detrás de la casa, detrás de las montañas, caía la nieve
y él se encontraba atrapado en el valle y llamaba por teléfono
a su amiga y la voz fría (¡fría pero amable!) le decía
que de ese hoyo inmaculado no salía ni el más valiente
a menos que tuviera mucha suerte.
 
Roberto Bolaño

3 comentarios:

Equilibrista dijo...

Suerte de que lo hayas compartido. Es difícil describir la intensidad tan acongojante que tiene este relato, siendo tan sencillo como es. Y además evocador, da pie a interpretaciones sobre lo que pasó. ¿Dónde empieza y termina el sueño? Estupenda aportación, gracias Antoñín.

Gitana dijo...

Autografío las palabras de Deivi. Gracias y genial!

Alinando dijo...

Gracias Deivid y Gitana. Por cierto, la fotografía la tomé yo mismo en un frío y precioso amanecer en Grazalema.