domingo, 20 de junio de 2010

Noches de encuentros estrenados

La mesa está puesta.
La pantalla encendida.
El sonido preparado.
Y nosotros en nuestros puestos.
Todo salió a pedir de boca. Después de disfrutar del recital de los compañeros en el conservatorio de nuestra ciudad, de disfrutar de los manjares que una mesa compartida ofrece y de beber vino de color verde y que supo a recuerdo, llegó el postre.
Ese postre que endulza el paladar y alimenta el alma y la razón,ese al que ponemos por nombre palabra y que sin él no sería capaz de entender algunas cosas.

Desde mi necesidad os digo que ayer se hablaron de cosas muy importantes para mi y que,aún sabiendo que debo pedir disculpas a algunos de los que allí asistieron a modo personal, creo que este encuentro era necesario.
Faltaron, como siempre, algun@s que me hubiera gustado que estuvieran porque su voz era necesaria,pero el silencio, a veces, pesa más que las palabras. Invitados estaban. Quizás sus quejas no tengan la importancia que a mi me pareció. Llegados aquí, que cada uno actue consecuentemente con su valor o necesidad.

Me quedo con la frase de la noche:
"cada uno que luche con sus fantasmas, yo ya tengo suficiente con los mios"

Gracias a todos por la velada, y sobre todo por la sinceridad que allí se respiró. Por fin tengo un fantasma menos en mi cama.

11 comentarios:

Carmen dijo...

No es por hacer la pelota, y a riesgo de parecer repetitiva, tengo que reconfesaros que siempre que hay una reunión con vosotros estoy más que segura que el éxito está asegurado. Y cuando digo éxito estoy diciendo que cuando me voy pa medina voy pensando en lo bien que lo he pasado y las cosas que he aprendido. Esta vez no pudo ser, coraje que me da, pero estoy segura de que anoche saltaron chispas desde la casa de Ana, y que los chiclaneros se pensaron que era otra vez domingo de feria.

Un besote a repartir a partes iguales.

Gitana rubia dijo...

Gracias por tus besos Carmen, y gracias a tí, Ana.
Que importante es la palabra, que de hecho es la razón primigenia que nos une, o al menos así debe ser.
Yo también me quedé más tranquila que tó, eah!

B e s o s . . .

genialsiempre dijo...

Lamento no haber podido ir, pero creo que mis fantasmas no estaban por allí. Estoy seguro que el grupo estaba bien representado.

genialsiempre dijo...

He vuelto a leer tu entrada y tengo que repetir lo dicho respecto a mis fantasmas, pero ahora añado que me parece de un tremendo egoismo la frase que citas. A mi personalmente, me gusta poder ayudar a despejar los fantasmas, como entiendo que a mí me han ayudado cuando lo necesité.

Pedro dijo...

Pues apoyando a Jose María y contradiciendo en algo la frase final, anoche sí que ayudamos a espantar fantasmas ajenos (los tuyos, por ejemplo), porque tú estabas plenamente predispuesta y abierta a ser ayudada y así lo demostraste haciendo uso justo y sabio de la diosa Palabra.
Espero que se repitan muchos encuentros así.

(Ahora a intentar rellenar el hueco que dejó el fantasma ese en tu cama con algo más carnal, jeje).

Anatxu dijo...

Jose María, si hubieras estado allí, quizás y sólo quizás, entenderías correctamente mi entrada.
Repito, sólo quizás.
A lo mejor necesitas leerla desde mis ojos y no desde los tuyos.
Vuelve a leer el final, a lo mejor eso te aclara algo.
En ningún momento he dicho que esté deacuerdo con la frase, sólo que me quedo con ella.
La entrada de Pedro quizás te aclare algo.
QUE POCO ME CONOCES,COMPAÑERO.

Anatxu dijo...

Pedro...estoy en ello, pero ná, que no hay forma,y mira que lo intento...
jejejejeje
no será mi momento,cachis¡¡

genialsiempre dijo...

ANA: Yo no he entendido que la frade era tuya, y me alegro, por supuesto, de que espantes fantasmas, creo que eso siempre es bueno, esa es la razón de que no esté de acuerdo con la frase y desconozco quien lo dijo, pero manifiesto mi disconformidad.
En cuanto a que te conozco poo, bueno, puede ser, te conozco lo que tu me dejas conocer, pero sabes que te aprecio como si te conociera bien.

Anatxu dijo...

Tienes razón, Jose Mª. En ningún momento haces referencia a que la frase la he dicho yo.
Yo también he tenido que leer tu comentario dos veces para darme cuenta que al leer la entrada fuera del contexto en la que todo se dijo, puede parecer tener un sentido que no es el que es.
Aunque para mi fuera importante que esa frase se dijera.
Todo tiene su por qué. Pero este no es el medio,quizás, más apropiado.
Con un café todo se entiende mejor.

Alinando dijo...

Jo... Ahora no sé muy bien que decir... suelo ser (o lo intento al menos) hombre de palabra y no falté a la cita que tenía concertada previamente en Cádiz. Aun así estuve con vosotros, no sé si notásteis mi fantasma pululando entre vuestras copas. Lo que sí os digo es que no sé si tengo otros fantasmas, lo que sí que tengo un esqueleto en el maletero de mi coche ¿eso sirve?

Raquelilla dijo...

Me atrevo a aclarar, aunque ya se que esto se ha hablado con claridad, que la frase viene a colacion de una situacion en concreto, donde la persona perseguida por sus fantasmas pretende colocarlos en otros cuerpos amigos, y no dejarse ayudar. Todo esto bajo mi humilde y humana opinion, perfectamente subjetiva y seguramente no compartida por todos. Como dice el refran: uno no ayuda si el afectado no quiere que lo ayuden.
Ra