Cada momento estalla en múltiples caminos que conducen a múltiples mundos, pero esas explosiones nos asustan tanto que preferimos situar la vida en la sórdida paz de un callejón sin salida.
Rafael Argulló, Estallido
6 comentarios:
Anónimo
dijo...
Amen.. La de veces que me encuentro con esa "sórdida paz" del jodido callejón sin salida.
Así es, creo que nos ha pasado a todos. A veces creo que nos obligamos a respirar el tufo de la mierda para cogerle el mayor asco posible y así limpiar definitivamente, o quemar la habitación sucia y largarnos de ahí a construir de nuevo, sorteando callejones.
Exactas y acertadas palabras que ilustran la pasividad, el pasmo, el bostezo crónico y el mirar lacio, escueto, la respuesta lacónica, siseante... Vamos, la soporífera rutina, que mezcla el rascamiento de ombligos diluyendo la existencia en una vocación becerril. Un peligro...
6 comentarios:
Amen..
La de veces que me encuentro con esa "sórdida paz" del jodido callejón
sin salida.
Sin saalida, estrecho y sucio...pero es el callejón que hemos elegido. Tú puedes cambiarlo!!
La falsa seguridad de la rutina es lo que tiene. ¡Hay, cuánto nos perdemos!
Así es, creo que nos ha pasado a todos. A veces creo que nos obligamos a respirar el tufo de la mierda para cogerle el mayor asco posible y así limpiar definitivamente, o quemar la habitación sucia y largarnos de ahí a construir de nuevo, sorteando callejones.
me encantó,aunque no conozco a este señor.
Exactas y acertadas palabras que ilustran la pasividad, el pasmo, el bostezo crónico y el mirar lacio, escueto, la respuesta lacónica, siseante... Vamos, la soporífera rutina, que mezcla el rascamiento de ombligos diluyendo la existencia en una vocación becerril.
Un peligro...
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