jueves, 11 de noviembre de 2010

Defensa de la metáfora

El pasado miércoles realizamos un ejercicio que hizo despertar bastantes mentes aletargadas, entre ellas la mía. Paso a describirlo para que todo el que lo pueda hacer que lo cuelgue, y para los que ya lo hicieron les invito a que lo publiquen, así podremos leerlos todos.
Partiendo de algo real, había que construir una metáfora del elemento en cuestión, tal y como describe en su poema el siguiente autor:

El revés de la muerte (no la vida)
el que clama por agua (no el sediento)
el sustento vital (no el alimento)
la huella del puñal (nunca la herida)

Muchacha antidesnuda (no vestida)
el pórtico del beso (no el aliento)
el que llega después (jamás el lento)
la vuelta del adiós (no la partida)

La ausencia del recuerdo (no el olvido)
lo que puede ocurrir (jamás la suerte)
la sombra del silencio (nunca el ruido)

Donde acaba el más débil (no el más fuerte)
el que sueña que sueña (no el dormido)
el revés de la vida (no la muerte)

Luis Rogelio Nogueras.

3 comentarios:

Anatxu dijo...

Pues o he perdido la costumbre o estoy un poco más torpe que hace algún tiempo, porque yo no me he enterado muy bien...
alguien me lo explicaaaaaaaaaaaaa
porque aunque sea a distancia,jejejeje, hago los ejercicios.
pormimarededio

Equilibrista dijo...

el pórtico del beso (no el aliento)
la sombra del silencio (nunca el ruido)

me gustaron esos dos

el tío que escribió ese ejercicio/ poema lo ha bordao...

a lo mejor hago el ejercicio, pero sin montar un soneto, que eso ya es mucha tela, xD

Anatxu dijo...

Joder...
no lo vayais a explicar todos a la vez, que seguro no me entero..de uno en uno,por favor.
ainnnnnnnn.....
las costumbres.