jueves, 29 de mayo de 2008

Ayer estuvimos comentando que por las noches, cuando nos desvelamos, se suele entrar como en otra dimensión, se ven las cosas mucho más negras y por la mañana no nos parece tanto y al revés, algo que nos parece una buena idea o un buen poema luego cuando amanece ya no nos parece tan bueno.
A Moy desde luego el insomnio le despierta la vena poética mejor que nunca, yo os dejo algo que se me ocurrió una noche de insomnio, que pensé para el cuadernillo pero todos estaban de acuerdo en que no. Puede que no sea más que una "gomitaúra" como dicen mis niños, pero a mi me gustó jugar con la gramática.


Hoy he vuelto a verte tras años de ausencia y creo que comprendo mejor el lenguaje extraño que aún sigues usando. Has ampliado tu vocabulario con manuales que jamás caerán ya en mis manos porque en eso te doy la razón, ya estamos en edad de hacer lectura selectiva.
Hemos cambiado demasiado y a pesar de todo sigues siendo sustantivo y nunca adjetivo, pero ya no eres aquel sujeto adorado ni el héroe que cabalga en todas las acciones, ya sólo formas parte de un complemento circunstancial, que a veces, por las noches, cuando me da tanta lástima, incluyo al final de mis oraciones y ruego que el verbo se apiade de todas tus letras.

Eva

3 comentarios:

Escuela de Letras Libres dijo...

EVA: Te reitero lo que te dije en el Taller, me gustó mucho, es original y muy irónico en su ataque.

Jose María

Pedro dijo...

Se nota cuando algo sale directamente desde el corazón; siempre es puro y muy bueno, y, sobretodo, hay que dejarlo salir libremente.
A ti te ha salido genial.
Un beso.

JUAN dijo...

No quisiera ser yo, el receptor del mensaje:fino e inteligente ... pero caústico.
Has jugado con las palabras con maestría.