martes, 12 de agosto de 2008



Nafarroa

Los que llegamos del sur del sur venimos a mirar el verdor, a humedecer la mirada, a refrescarnos en aguas de inviernos de antes del cambio climático, a comprobar que hay ríos sin ramblas, ovejas desmelenadas, bellotas sin encinas, mesas con manteles abundantes -¡pues no que hay chuletas más grandes que vacas!- y, colgando de los balcones, geranios y tiestos enrojecidos calentando las fachadas de piedras.

Verde, verde, verde…

Verdes montes morados
de brezos en flor
aliviando tanto verdor.

Y gentes venidas de todas partes recorriendo un camino –el camino del apóstol- que les lleve al final del espacio y del tiempo, a la eternidad. Sueño de este homínido loco que no escucha a los poetas: caminante no hay camino, se hace camino al andar. Caminar es la vida, vivir para caminar que es la eternidad de la vida.
¡Qué lío, pa tres días...!

Fita (relatos de vacaciones)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Fita, de parte de nuestro común difunto que te quedes el tiempo que quieras por ahí, que como ya no tiene pulmones no le importa sufrir los agobiantes sofocos metidos en el maletero. Que con pensar que tú disfrutas del verdor norteño ya le llega, pero que no te olvides de él, que tiene una postura un poco incómoda digna del más hábil de los contosionistas, pero que nada, que disfrutes mucho, que te lo mereces... ;-)

Antoñín
(P.D. Gracias por seguir en contacto y con tanto arte)

genialsiempre dijo...

Hola Fita: Yo quisiera liarme en sitios como ese por donde tú andas, máxine si, como puede apreciarse, se realza la inspiración poética.
Te esperamos de vuelta.

jose maría

Pedro dijo...

Fita, qué arte tienes, no nos olvidas ni en el más paraisíaco de los lugares. Conste que nosotros viajamos contigo y tus poemas.
Aquí estaremos a tu regreso.
Un beso.

el huerfano piano dijo...

El camino que refleja la alegria, que contamina su sabidurìa, el camino que indica el alma que por alli tuvimos que andar.
El camino que tienes curvas a veces bajamos otras subimos pero siempre contigo estamos, agradecidos por compartirlo con nosotros