sábado, 25 de octubre de 2008

La Tierra

Mi primera colaboración.

¡Es dura esta tierra, Dios!. Es dura hasta para volver a ella. Así nacen estos olivos grises, retorcidos y cansados como todos nosotros desde que nacemos. Pero es todo lo que tenemos. Ahí están los de Pascual, los que se extienden desde el cementerio hasta el molino, y más allá del molino están los de Mario, los de Saturio, los de Dionisio, de todos un poco; porque aquí todos tenemos, aunque sólo sean unos olivos, un trozo de esta tierra. Y éstos que rodean el cementerio eran de Virgilio, y ya no serán de nadie. Aquí dejamos nuestras vidas peleando con las heladas, con la sequía, con el viento cuando está por venir. Pero así era la vida de nuestros padres, y la nuestra y así será la de nuestros hijos. Y aunque sea poco, es lo único que tenemos para dejar. Pero ya no para los de Virgilio y su mujer. Ahí están ellos, todavía esperando un milagro que no se va a producir. Porque en esta tierra no hay tiempo ni espacio para los milagros, sólo para pelear. Y cuando se cansen de esperar, porque se cansarán; y cuando a nosotros se nos haya ido la pena, porque se nos ira, porque aquí tampoco hay mucho tiempo para que la pena dure, se irán del pueblo. Seremos unos menos, pero tampoco habrán sido los primeros. Y la tierra de Virgilio seguirá ahí, poco a poco cubriéndose de maleza, de malas hierbas y se secarán los olivos que tanto han luchado para salir de esta tierra. Y a lo mejor, cuando pasen varios años y no estemos ninguno de los que hoy estamos aquí, vendrá otro Virgilio y la desbrozará, y dejará ahí su vida y la de su mujer. Y entonces podrá el Banco cobrar su deuda atrasada. Pero eso será dentro de muchos años, cuando ya no esté esa cuerda que cuelga de aquel olivo para recordarle porqué estamos hoy todos aquí enterrando aVirgilio.

Alfonso

4 comentarios:

Escuela de Letras Libres dijo...

Pasmado me dejas, Alfonso. La alegría que me ha dado al verte se me ha congelado al leerte, porque lo que has escrito es la vida misma, así de hermosa y dura. Gracias por no abandonarnos, compi.

Antoñín

genialsiempre dijo...

Bravo Alfonso, esto es calidad!!

jose maria

Pedro dijo...

Para ser tu primera entrada te has colocado tú mismo el listón muy alto. Has sabido expresar el grito de montones de personas que se dejan el pellejo todos los días en la tierra, muchas veces sólo para sobrevivir, y a veces ni eso.
Mia aplausos, Alfonso. Espero poder contar contigo con más frecuencia por aquí.
Un saludo.

Raquelilla dijo...

Lo mismo digo, Alfonso, siéntete como en casa y aporta tus relatillos, que si son como éste nos vas a deleitar de maravilla.