sábado, 20 de marzo de 2010

Hola, ayer me enteré por casualidad de que los objetos no tienen color, que el cerebro percibe las distintas frecuencias de luz como colores pero que es sólo creación del cerebro humano. Otra vez recuerdo que me dijo Mari Luz que aún vemos la luz de algunas estrellas que ya no existen y cuando intentaba mirar en el you tube algo de la teoría de las cuerdas, también escuché que si el sol se extinguiera o la tierra se saliera de su órbita, aún seguiríamos viendo su luz. El caso es que yo no sé de que va la teoría de las cuerdas y me habré ido por las ramas seguramente, pero... no hago más que pensar qué es verdad y qué es engaño del cerebro humano.

Eva

9 comentarios:

Pedro dijo...

Lo cierto, Eva, es que parece ser que nuestro cerebro sólo se preocupa por su supervivencia, y para ello tiene que estar embaucándonos constantemente, de ahí que cada individuo tengamos nuestro mundo particular, que poco tiene que ver con el de los demás. Es bueno saberlo a la hora de interactuar con los demás, así evitaremos esperar que los demás actúen como lo haríamos nosotros, ya que cada uno tenemos una percepción diferente de cada situación.
Uff, vaya rollo que me ha salido. Voy a tener que dejar de ver al Punset por un tiempo.
En fin, lo importante es que me alegro de verte por aquí y espero que tus visitas sean más frecuentes.

Un beso.

Anatxu dijo...

Aleluya,aleluyaaaaaaaaa......
La mentira es nuestra verdad y la verdad una gran mentira.
Bienvenida al mundo de los vivos donde todos estamos muertos.
Evita, qué más da si la estrella que tú ves existe o no.. ¿ A ti te gusta contemplarla? ¿ Te sientes agusto mirándola?
Pues,si es así, siéntate y disfrutala,disfrutate y disfrutalo, que mañana puede que ya no la veas.
Yo también me alegro de leerte por aquí. Ya los sabes.

Ricardo Mena dijo...

Ricardo Arjona (Guatemala) canta:

Una mentira que te haga feliz
vale más que una verdad que te amargue la vida.
Una mentira hará crecer mi nariz
a cambio de libertad
y de aferrarte a mi vida.

Que hago para que entiendas
que si miento es porque nunca creerías
que en el sitio donde esté
siempre estaré pensando en ti.

Que culpa tengo yo
del crimen y el castigo;
de creer que por amor
dejamos de ser amigos.
Si te fijaste en mi
no fue por ser un santo;
lo que te gustó de mi
hoy te provoca llanto.
Para que armo la guerra
siéndote sincero;
mentir es una forma
de decir te quiero.

Con tal de no ser blanco
de tus peores enojos;
miento como un enfermo
y viéndote a los ojos.

∞8∞ dijo...

Esto me recuerda a Matrix, eliges la pastilla azul o la roja? Jejeje. La verdad que esa es una gran película para entender muchas cosas, aunque su principal argumento es sacada de un mito antiguo del que ya habló Platón, el mito de la cueva.

Saludos y gracias por tu entrada, no deja de ser curioso que seas tú E.V.A. quien se interese por este tema, pues tu nombre significa "Vida", otra gran mentira metafórica la del génesis, jejeje.

Carmen dijo...

Que interesante, Eva...me has dejado pensando, hay cosas que se dan por sabidas pero sin embargo cuando alguien te las cuenta te parece un descubrimiento extraordinario.

Gracias por revolverme. Un beso, y procuremos vernos pronto, por fi.

Besines.

Alinando dijo...

Los insectos ven las flores con colores que nosotros no percibimoss, así son atraídos mejor y ayudan, libando, a la fecundación de estas. ¿Son más reales las flores que ven las abejas que las que acaricia en su mano la novia en el altar?

Aunque no sea capaz de percibir todos los colores de la vida, seguiré libando.


Un beso, Eva, y me alegro mucho de tu entrada.

Anónimo dijo...

por eso cuando me miro al espejo digo ¿quién es esa???...seré yo?? o me engañará mi percepción...Descartes debió ecir: sólo sé lo que quiere mi cerebro.Fita

Raquelilla dijo...

En todo caso, la luz que dejaría el sol una vez extinguido no lo veríamos nunca, ya que no existiríamos sin este...

genialsiempre dijo...

Me encanta que entres, y me encanta porque, como ves, todos te acogen con entusiasmo, así que sigue sembrando dudas. Además, no creo que no existiéramos sin el sol, seguramente es otra mentira que nos han imbuido.
Besos,


José María