jueves, 9 de febrero de 2012

Tarea del binomio fantástico


La flauta de melocotón


El pastor tenía medio gastados los boquetes de su vieja flauta. Estaba llena de grietas por donde el aire se escapaba cada día un poquito más. Sabía que la echaría mucho de menos, se acercaba ese momento. Desde niño fue su errante compañera, aquella con la que se dormía frente al fuego, aquella con la que caminaba bajo el sol o la lluvia, dejando tras de sí innumerables notas transparentes que tanto gustaban a sus ovejas.
Una noche de luna negra, frente a la hoguera, dijo bajito:
-Tengo que abandonarte, mi hermana, mi amiga, ya no salen notas de tus resquebrajadas entrañas.
La enterró sobre una loma de hierba verde, estampada de chillonas amapolas. Marchó cabizbajo, mientras las yemas de sus dedos se ahogaban de pena.
Cada año pasa de nuevo por allí, y se cobija bajo el melocotonero que nació de aquella estaca de madera que tantas nanas entonó.

Luciérnagacuriosa – 9-2-2012

12 comentarios:

Anul dijo...

Precioso Luz!!! Me gustaría probar uno de esos melocotones, estoy segura de que endulzan la voz y algo más...

Luciérnagacuriosa dijo...

Muchas gracias anul, a que me cuelo un día por clasecon una cesta de macolotones? No sería mala idea, verdad?

Pedro dijo...

Esa sí que era una flauta mágica, igual que tu relato.

Anul dijo...

Sería maravillosísima idea!!! Avísame que no falte, me encantan los melocotones, pero son un poco pringosos para luego seguir escribiendo, no??? Tu vienes Pedro???

Luciérnagacuriosa dijo...

Gracias Pedro, besitos. Anul, en cuanto llegue la temporada del melocotón prometo llevarlos y toneladas de servilletas. Ya avisamos a Pedro para que se venga ese día.

Alinando dijo...

Yo iré con la condición de que no haya servilletas. No hay nada como una gota traviesa de zumo de melocotón.

Hermoso texto Luz, por lo que dice y por cómo lo dice.

Luciérnagacuriosa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luciérnagacuriosa dijo...

Gracias Alinando!! Y tienes razón, no hay nada como chuperretearse los dedos después (coshinos somos, jeje)

genialsiempre dijo...

Sois coshinos y guarros,porque la erótica del melocotón se esconde en vuestras palabras. No así en el relato que me ha encantado, sencillo y a la vez sublime

Luciérnagacuriosa dijo...

Gracias Genialsiempre, besos!! Y como dijo aquél: soy cochina, a Dios gracias, jajajajajajaja!!!!

Asteroide B 612 dijo...

A veces las materias "inanimadas" pueden danos más vida que esas materias llamadas animadas o con vida. Me ha encantado como relataste el valor de esa flauta. Creo que todos tenemos ese objeto que nos dá vida y si lo perdiésemos nos dolería muchísimo. Gracias Luciérnaga por tu relato, me conmovió.

la griega de AndaluCái.... dijo...

Precioso!!
Tan suave y dulce como la melodía de esa flauta.