sábado, 13 de diciembre de 2008

RENACIMIENTO



Cuatro jóvenes que bordean la treintena, representan en el improvisado escenario del club parroquial una función teatral; los espectadores, entre los que me encuentro, en su mayoría no han cumplido veinte años. Contemplo expectante el desenlace de la obra por unos actores que logran dejarme colgado en un parlamento duro, directo y desnudo de todo tipo de artificios. Me parecen excelentes, claro está, comparados con mi único referente en este tipo de manifestación artística: los cómicos que semanas atrás dieron vida en este mismo lugar, a un trasnochado sainete andaluz.

Al caer el imaginario telón que pone el punto final a la obra de Alfonso Sastre, ‘’Escuadra hacia la muerte”, tras agradecer los aplausos al entusiasmado público, los actores les animan a que opinen sobre lo que han visto, ya que según dicen: – ahora os toca hablar a vosotros. Las remolonas intervenciones, poco a poco se van multiplicando creándose un ambiente de grata comunión. Alguien pregunta el porqué se autodenominan teatro popular, la respuesta de uno de los comediantes brota como torrente de claro verbo: –Porque intentamos, que el contenido de nuestro trabajo refleje el drama del pueblo en su lucha por sobrevivir, siendo para ello preciso el compromiso de los actores, haciendo posible, que los mensajes sean expresados con claridad y calidad artística, consiguiendo así que puedan ser accesible al pueblo.

El coloquio termina, y sigo fascinado por los momentos mágicos que acabo de vivir. Queriendo prolongarlo venzo mi enfermiza timidez y me cuelo en el pequeño despacho que hace las veces de camerino, donde la desenfada troupe se despoja de sus atuendos escénicos. Con cierto retraimiento, les agradezco lo que acaban de hacer, me atienden con calidez y eso me ayuda a salir del trance

Después de beber, cantar, reír y conversar en una especie de reservado, tras los barriles apilados de una vieja taberna, me despido del ahora numeroso grupo, con inmensa alegría por haber sido invitado a integrarme en lo que ellos denominan: hatajo de quiméricos
Desde de ese lejano día, cuando de las fachadas de Paris aún no habían sido borrados los revolucionarios eslóganes del convulso Mayo, comienzo a tener una percepción distinta sobre innumerables cuestiones y verdades hasta entonces inmutables, dejan de parecérmelas.
Y siento cercanos a unos orientales masacrados por el napalm, y me posiciono con los estudiantes de Berkeley que se oponen con contundencia a ese vergonzoso genocidio. Y me identifico con las clases populares que ocupan las grandes alamedas de Santiago de Chile sintiéndose dueños de su futuro. Y hago mía la lucha de la mujer por ocupar el lugar que siempre le perteneció .E intento aportar mi pequeño compromiso para salir del largo túnel en el que nos tienen sumidos.
Hoy, después de tanta vida pasada y sitiado por el escepticismo, sigo recordando con alegría aquel remoto día, en el que un grupo de soñadores me ayudaron a pasar a la orilla, de la que nunca he desertado.

JUAN

5 comentarios:

JUAN dijo...

La foto es de mayo del 68 y el cartel dice mas o menos: La libertad no de da, se toma.
Aunque parezca una petulancia, la escogí porque me encantó.No sabía lo que decía y eche mano al traductor.
Juan

genialsiempre dijo...

Pues me tomo la libertad de expresar la admiración que me ha producido tu texto y con la unión que siento con tus mismas ideas.

José María

Pedro dijo...

Ha sido una suerte para todos que recalleses en esta orilla próxima. Me alegro de que decidieses por fin publicar tu relato, al leerlo se aprecian muchos detalles que se me escaparon el miércoles.
Me uno a la admiración de J.M.
Buen fin de semana.

Escuela de Letras Libres dijo...

Añoro esos tiempos en los que sabíamos lo que queríamos y hacia donde ir. Un escalofrío me ha recorrido la espalda con tu relato, esa misma espalda que me ha dado tanto la lata. (Y eso ha sido por los años que han pasado ya, que no son pocos).

Antoñín

Anónimo dijo...

Sueños de una generación que no cesa de luchar, porque convencida estoy que seguimos en las trincheras. ahora más con lo que cae y está por caer...que se jodan con su crisis...ahora nos encontrarán en la lucha, más que nunca: pa que no regrese una vida mediocre de trajeta de crédito, ahogados de euribor... Hay vida más allá...siempre lo hemos sabido.
Te felicito por removernos...
fita